sábado, 21 de junio de 2008

Comentario a la novela "El empalador" de Glauconar Yue

Muchos hemos escuchado hablar del conde Drácula, vampiro y personaje mítico – literario, quien se hiciera famoso a partir de la novela de Bram Stoker, dando vida a otras novelas y películas. Pero pocos recordamos al personaje histórico, Vlad Basarab III, voivoda de Valaquia, actualmente región de Rumanía, en cuya vida se basara la leyenda.
En esta novela se fusionan el personaje histórico y el mítico literario. Como bien lo señalara Augusto Tamayo en la presentación del libro, éste demuestra la vasta erudición histórica de su joven autor.
Glauconar Yue fue criado entre Lima, su ciudad natal y Berlín, lugar en el que vivió entre los tres y los nueve años de edad. Pertenece a la joven generación, formada en un mundo globalizado, para la cual las fronteras se vuelven irrelevantes.
Cliquea aquí para leer el primer capítulo del libro.
Isabel Sabogal
Lima, julio del 2007
Nota: El libro se encuentra a la venta en varias librerías de Lima y en la librería "La Familia" de Cusco.

viernes, 20 de junio de 2008

Presentación del poemario “Lunas de añil” de Iñakapalla Chávez Bermúdez


He accedido ha presentar esta noche el poemario “Lunas de añil” con el que Iña, como la llamamos cariñosamente, hace público su quehacer en el camino de la poesía. Iña procede de una familia de intelectuales cusqueños, es nieta de Manuel Chávez Ballón, historiador y arqueólogo, descubridor de la cultura Marcavalle en Cusco, y sobrina de Edwin Chávez, conocido pintor cusqueño. Como ella misma lo indica, es ajena al círculo literario, estudia Administración de Empresas en la UNSAAC, si bien lee mucha poesía y también la escribe desde algún tiempo, hasta ahora subrepticiamente. El libro está prologado por Braddy Romero Ricalde, pintor y poeta cusqueño.
Le decía hace algunos días a Iña que noto en su poesía alguna influencia de Lorca y ella me decía que Lorca no le gusta tanto. Eso me hace recordar la anécdota que contara cierta vez Bryce Echenique, que en cuanto publica algún libro, lo primero que hace es leer a los críticos, para ver cuales son sus supuestas influencias. Luego va a la librería, compra esos libros que supuestamente han influido en su obra, recién los lee, y esos son sus libros preferidos. Y esto me hace gracia porque la poesía de Iña me hace recordar un poema de Czeslaw Milosz, que traduje del polaco al castellano, que Iña tampoco había leído y que dice así:

De la materia tenaz, ¿qué podemos rescatar?

Nada, a lo sumo la belleza
Y entonces nos deben bastar las flores del cerezo
Y los crisantemos y la luna llena...

En esa misma tónica diré que su poema “29 de febrero” (p. 19) que alude al día que nunca existió me hace recordar un tema de Leusemia titulado “El hombre del otro día” que tal vez conozcan algunos de los aquí presentes.
Nos llama la atención el manejo tan puro del lenguaje castellano en la poesía de Iña Chávez. Sus temas no son novedosos, y no tienen porque serlo. Como dijera algún día Jorge Luis Borges: “Todos los cuadros de la Virgen y el niño se parecen”. Los temas de su poesía son de manera muy marcada la luna y los sueños, como cuando nos dice: Quiero ser la luna en noche de cuarto menguante... (p. 20).
Está presente también el tema del amor como en el poema ¿Cómo me amas? (p. 38)
Otro tema muy fuerte es la necesidad imperiosa de escribir, necesidad que se presenta con deseo y pasión adictiva como en el Poema de media noche (p. 13).
Otros temas de su poesía son la soledad, la ciudad silente, en la que el yo poético siempre se dirige hacia el sur, el paso tan apresurado del tiempo y de los días, otro tópico clásico de la poesía, presente en poema Pesadilla Blanca (p. 41). Y tenemos también un poema titulado Un ángel, poema alusivo a los ángeles, como su nomnbre lo indica, tema propio de varios poetas como Lorca y tema propio también de quien está presentando este libro.

Considero que la poesía vale por si sola, independientemente de si seamos hombres o mujeres, quienes la escribimos. Pero hay un poema con una alusión a una labor que en nuestro medio es considerada como muy femenina, que es el zurcir, y que denota de alguna manera que es una mujer la que lo escribe. Lo leeré a continuación.
Zurciendo cada puntada

De nuevo aquí, zurciendo con mis pasadores

los pedazos que quedaron de las poesías rotas.

De nuevo aquí, luego de un aletargado sueño
de noches, pero sin luna, con poemas perversos.

Aquí de nuevo, escribiendo poco a poco,
palabra por palabra, pesadilla por sueño.

De nuevo aquí, divagando en un solo pensamiento,
dividido en pequeñas latitudes
del verdadero mundo del que soy parte.

Aquí de nuevo, recuperando el deseo por seguir
existiendo entre mis propias palabras,
mis sueños exquisitos,
mi balcón blanco, los ruidos citadinos.
Aquí de nuevo, con un nuevo recuerdo,
un segundo de historia, sin ningún poema (aún).

De nuevo aquí, en medio de cenefas grises
que enmarquen mis sueños reales y confusos
de seguir existiendo, sin dejar de vivir.

Aquí de nuevo, insegura de volver a ser
personaje de historias en grafito o sepia.

Aquí, de nuevo,
poniendo puntos suspensivos…

Creemos pues que la poesía de Iñakapalla Chávez Bermúdez se enmarca dentro de la tradición maravillosa de la poesía en castellano, de la que forman parte tanto Vallejo, como Lorca y Neruda.
Muchas gracias.

Presentado por Isabel Sabogal el 17 de junio del 2005
Auditorio del ICPNA, Av. Tullumayo
Cusco

(Nota: El libro está a la venta en la librería "Contracultura" en la Av. Larco y en la librería "Época" en Cdte. Espinar en Lima, Miraflores).

Ficha bibliográfica:
Iñakapalla Chávez Bermúdez: "Lunas de añil"
Cusco, Acuarela Impresiones, 2005. 
Número de páginas: 70;

Presentación del poemario “El delito de nacer” de José Silvestre Tito


El libro está dividido en varias partes, que nos muestran, como bien lo señala Maynor Freyre en la introducción, las diferentes facetas del paso del autor por la vida. La primera parte “Se oyen truenos en el silencio” y la última “La urbe” se remiten a espacios geográficos concretos, el espacio rural en el que transcurriera la infancia y adolescencia del autor y el espacio de la urbe, donde transcurre su vida actualmente.
En la segunda parte “Los desalmados cantos del día” hay un reclamo a un Dios indiferente que no interviene para modificar la maldad y la injusticia de este mundo. Este reclamo prosigue indirectamente en la tercera parte “La tierra de los mortales”, desembocando en la cuarta parte del poemario “El eco de las palabras” con la imagen de un Dios que viene a ser denominado “El Dios monstruo.” Hay un reclamo de que Dios haga justicia hasta para con uno mismo, cuando nos dice:

Toma el cuchillo
De viento Señor.
Y córtame la lengua,
Por haberte mentido...

Y luego:
Toma el cuchillo
De viento Señor.
Y córtame la lengua,
Antes que me alcance
El fuego de la muerte.
(Lengua de fuego, pág. 29)

Por otro lado hay un reclamo a la validez de nuestro credo personal, como en el poema “Calabaza” (p. 32). Esta sensación de impotencia se repite en el poema “Disfraz de Dios” (p. 36).
Hay alusiones a símbolos propios de la tradición del cristianismo, como la cruz, el diablo y lo cristiano como en el poema “Muerte de serpiente” (p. 39).
Todos estos poemas llenos de dolor y de reclamo hacia la injusticia de Dios, que nos abarca a nosotros mismos como seres creyentes, es la que desemboca en el nombre del poemario: “El delito de nacer”.
Las alusiones a la tradición andina que muestran el sincretismo religioso, en el que se ha formado el autor al igual que todos nosotros están también presentes en este poemario como en la parte III del poema El viejo del rebaño (p. 17) o en el poema “El ojo del mundo” (p. 42).
Por último hay una quinta parte “El amor en la luz de tus ojos” dedicada íntegramente al amor, con algunos tonos joviales.

Isabel Sabogal D. 

Texto de presentación del libro
en octubre del 2004,
en el Auditorio del Colegio Andino,
Centro Bartolomé de las Casas,
Cusco

(No pude presentarlo personalmente, pues estaba con el brazo enyesado).

Presentación del poemario “Sinfonía del rayo y de la luna” de Hernán Hurtado Trujillo


En los últimos años la alusión a lo “andino” y a pretender emular al gran maestro José María Arguedas se han vuelto términos un tanto trillados. Como decía mi Onorio Ferrero, mi maestro, las palabras, al igual que el dinero se van devaluando. “¿Se imaginan? – nos decía – Cómo habrá sido la primera vez en que un hombre le dijo a una mujer: “te amo?””.
Y sin embargo en la poesía de Hernán Hurtado no notamos esa devaluación de la palabra. Su verbo se presenta puro y prístino, como en los días anteriores al idioma. La alusión a lo andino es auténtica, está presente de por si, mostrando la raíz cultural y geográfica de la cual procede el poeta. Quienes hemos aprendido a amar y profundizar en lo andino a través de José María Arguedas asociamos siempre la figura del maestro con Apurímac, pero en especial con Abancay, lugar donde se desarrolla la trama de “Los ríos profundos” y de donde procede Hernán Hurtado. Nos resulta pues familiar la figura del Pachachaka, puente sobre el mundo, del cual también nos habla Hernán Hurtado en su poema: “La amistad aparente y la soledad interna”:

El sol tiende una manta de luz
sobre la pradera
Pachachaka baja de prisa
por las cascadas
Sus olas dejan frescos besos
sobre la arena
y los tiwtis
picotean
su sabor
Los árboles de las orillas
que se miran frente a frente
se abrazan y se besan
entre las aguas...
Y
YO
por el fondo
fluyo
silencioso
como lágrima solitaria....

Hay pues en su obra alusiones a la geografía andina, como en el poema mencionado, en la “Oda a Ch’uqikiraw”, en el poema “Porque mi canto no es mi canto” dedicado al río Apurímac, o en el poema “La garza”.
Hay también mucha alusión a la soledad, a la muerte y al dolor que nos produce la muerte de los seres queridos. Pero también a la belleza, al amor y a la poesía como en el poema “Mi casa es la poesía”:

Caminé por el mundo

y sólo hallé
puertas cerradas
Entonces forjé este verso
que te toca la puerta.

Por último diremos que al estar el poeta comprometido con el cambio social, se trasluce este compromiso también en su poesía.

Presentado por Isabel Sabogal el 3 de febrero del 2005
Auditorio del ICPNA,
Av. Tullumayo
, Cusco

Sobre mi experiencia literaria en el Cusco (uno)

Junto a la laguna de Urcos
Como ya lo recalqué en este blog he vivido siete años en la ciudad del Cusco, desde 1998 hasta el 2005. Ni bien llegué fui invitada a participar en diciembre del '98 el Festival del Aro Iris que organiza todos los años Carlos Sánchez. Me parece recordar que esa vez leí un solo poema: Todo está hecho a la medida de ti misma. Luego durante largo tiempo me mantuve apartada de la actividad y los círculos literarios, prácticamente llegué a olvidar que hubo un tiempo en el que escribía poemas y novelas. Fue en julio del 2002 que José Antonio Mazzotti me invitó a recitar algunos poemas en la presentación del libro de Juan Zevallos Aguilar "Movimiento Kloaka, 20 años después". Debo aclarar que si bien somos patas con José Antonio jamás pertenecí al Movimiento Kloaka. Como ya lo aclaré al iniciar este blog, mi juventud fue muy solitaria, hablando desde el punto de vista literario. Con José Antonio me unía la experiencia polaca, el haber vivido en Varsovia parte de nuestra adolescencia, tanto él como yo, y el haber estudiado ambos Literatura en la Universidad Católica de Lima. Eso, aparte de otros puntos obvios como la preocupación social o el escribir poesía. La presentación fue en el local del Centro Bartolomé de las Casas en Cusco, el quince de julio del 2002 a las siete de la noche. Aún recuerdo cuales fueron los poemas que leí: Tengo tal fuego, tal tormenta dentro; Todo está hecho a la medida de ti misma; Como te quise tanto, tanto que al pensarte... y Cayara. Me percaté que los poemas causaron impacto.
Dos semanas después, para Fiestas Patrias salió publicado el poema Cayara en la edición dominical del diario El Sol” del Cusco. Ese fue el primero de más de quince poemas que salieron publicados periódicamente en las ediciones dominicales del diario El Sol” entre el 2002 y el 2004 gracias a la gestión del Sr. Celestino Peralta, encargado de la sección cultural del diario.
La ascención a la fama local fue rápida. En el Nº 17, correspondiente a Noviembre del 2002 a Enero del 2003 de la revista Sieteculebras, dirigida por Mario Guevara, se publicó el artículo "Los poetas vivos y más vivos del Perú y de otras latitudes", en el que Pedro Granados alaba mi poesía.
En agosto del 2003 en una parrillada en la chacra del poeta Vladimiro Herrera en Urcos Carmen Escalante me invitó a coparticipar en la organización del III Encuentro Surperuano de Escritoras que se realizó el cinco, seis y siete de setiembre en el auditorio del Colegio Andino del Centro Bartolomé de las Casas en Cusco. Conseguimos los auspicios y armamos el programa del Encuentro con Carmen, quien consiguió el local. En la parte logística nos apoyaron un tanto Marina Escobar y Emperatriz González. Con Carmen movimos prensa y salimos en los medios. Recuerdo una entrevista en la televisión hecha por Mario Martorell en la cual no me aguanté la risa ante la pantalla. Llegó gente de Puno, Arequipa, Ayacucho, Huancayo, Lima. Participó también Helena Usandizaga quien es profesora de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Barcelona. Conocí a las escritoras cusqueñas, tanto a las cusqueñas netas, como a las que son cusqueñas por adopción como Gabriela Cuba. Fue una experiencia muy bonita.
Armamos el Encuentro como Colectivo de Escritoras del Cusco, pero tuvimos la nefasta idea de convertir el Colectivo en la Asociación de Escritoras del Cusco. Nefasta pues en una Asociación más de uno o una quiere figurar como Presidente o Presidenta, se quiebra la unidad y comienzan las rencillas.
Organizamos luego el Seminario "La Mujer y la Literatura" en marzo del 2004 en el auditorio del Museo Inka del Cusco. Participé en el Recital Vallejiano de Poesía organizado por Enrique Rozas Paravicino el 15 de abril del 2004 en la Biblioteca Municipal del Cusco.
Juramenté como Presidenta de la Asociación de Escritoras del Cusco el cuatro de junio del 2004 en el Refectorio de San Bernardo, local del Instituto Nacional de Cultura del Cusco. Desde octubre del 2004 hasta junio del 2005 presenté siete libros, dos de los cuales prologué.  Aquí van los enlaces a los textos de algunas de las presentaciones, ordenados de manera cronológica: El delito de nacerSinfonía del rayo y de la lunaEl nuevo Pinocho y Lunas de añil. Agradezco en especial el apoyo de Carmen Escalante y sus hermanas. Agradezco también el apoyo de Gladys Concha Flores e Iñakapalla Chávez Bermúdez.
En octubre del 2005 retorné a Lima luego de dieciséis años de ausencia. A pesar de la nota publicada enEl Comercio” de Lima sobre el III Encuentro Surperuano de Escritoras la noticia sobre el trabajo realizado no había trascendido practicamente las fronteras regionales. Con algunas excepciones como Willy Gómez o Armando Arteaga, quienes si vinculaban mi nombre al quehacer literario en el Cusco.
Esta dificultad e incluso casi imposibilidad de trascender las fronteras regionales es el drama de todos aquellos que crean en provincias, sean lugareños por nacimiento o por adopción. No hablaré más sobre el tema porque ya ha sido suficientamente voceado en los medios. Lo que si diré es que la pegada de bajar de la cima de la fama, por más local que sea, al llano, no es nada agradable. Sientes como si tanto esfuerzo realizado fuera nulo. Pero pasa el tiempo, te acomodas a la nueva situación y vuelves a la carga.

Lima, 20 de junio del 2008