lunes, 25 de mayo de 2015

Pokaz filmu "Nadal trwam" w Krakowie


Zapraszamy na pokaz filmu "Nadal trwam" w Krakowie.
 "Nadal trwam" to muzyczna podróż po krainach Peru.
Data: Środa 27 maja 2015
Godzina: 19:00
Miejsce: Kino Wrzos, Ul. Zamoyskiego 50 (Podgórze, Kraków)
Bilet: 6 zlotych (koszt biletu pokrywa tylko koszt wynajęcia lokalu)
"Nadal Trwam" ("Sigo siendo") w reżyserii Javier Corcuera, to podróż po muzyce peruwiańskiej, która przy okazji dotyka wiele tematów związanych z problematyką współczesnego Peru i dylematami wielokulturowego kraju. Historie osobiste które spotykają się w kraju który próbuje się odnaleźć i zarysować swoją świadomość.
Film w języku hiszpańskim, quechua i shipibo z napisami po angielsku. 

domingo, 10 de mayo de 2015

El Stellium con su dispositor ausente

Continuando con el "Curso de astrología" de Andrzej Wesołowski, presento a continuación su interpretación del Stellium, cuando su dispositor se encuentra ausente del mismo. Al igual que con la entrada anterior se trata de una presentación fragmentaria de parte mía. 

Cuando hay un Stellium en Cáncer y su regente la Luna se encuentra ausente del mismo: sensibilidad extrema, lidiando con lo enfermizo, preocupación por asuntos nimios, autoencierro que puede llegar al punto de no salir de casa, el darle vueltas a las cosas. Se pueden presentar síntomas de histeria y de enfermedades psíquicas.

Cuando hay un Stellium en Leo y su regente el Sol se encuentra ausente del mismo: erotomanía típica, tendencia a aberraciones sexuales y a una psicopatología de la vida sexual.

Cuando hay un Stellium en Libra y su regente Venus se encuentra ausente del mismo: gente sin voluntad, extremadamente sensible, y que depende en gran medida de la fluctuación del medio ambiente, tanto para tomar decisiones como en su vida.

Cuando hay un Stellium en Escorpio y sus regentes Plutón y Marte se encuentran ausentes del mismo. En Escorpio, así como en Leo con su dispositor ausente, se presentan a menudo síntomas patológicos, pero de tendencias más sádicas y criminales. Es propio de alguien como el monstruo de Boston. Eventualmente de trabajadores de regímenes totalitarios, quienes liberan sus instintos sádicos acorde con las leyes vigentes en el país. Se pueden presentar diferentes grados según la mala aspectación de los planetas, lo cual puede producir diferentes grados de esta sintomatología.
Cuando hay un Stellium en Sagitario y su regente Júpiter se encuentra ausente del mismo se da una incomprensión absoluta por parte del nativo de la dimensión espiritual de la vida. Se presenta en los esquemas de gente atea y/o contraria a cualquier ideología, para  la que lo único que existe es lo palpable y material. Carlos Marx tenía ese Stellium en su esquema. Es propio también de quienes se ocupan de hacer carreras, ya sea a pie o en bicicleta.
Cuando hay un Stellium en Capricornio y su regente Saturno se encuentra ausente del mismo: la persona tiende a jugar a mantener el equilibrio al borde del precipicio, ya sea escalando cerros, guiando grupos y llegando a perderse al internarse en rutas desconocidos; ya sea en el juego de la política o en otros casos en el juego de la vida personal y diaria.

El Stellium con su dispositor presente

Andrzej Wesołowski, astrólogo polaco, dictó un curso de astrología en los años 1982-1983 en un departamento privado en Varsovia, ya que en aquel entonces la materia estaba prohibida por el régimen gubernamental. Wesołowski falleció en 1985, cuatro años antes de que cayera el régimen en Polonia y todo el bloque soviético. El curso fue grabado, tipeado y luego revisado por su colega Leon Zawadzki. Posteriormente fue publicado en el blog http://www.logonia.org/. El texto, que entiendo, no ha sido traducido a lenguas occidentales como el inglés o castellano, nos refiere algunos temas puntuales que he traducido fragmentariamente y que comparto aquí con mis lectores:

El Stellium o Clusterum es la conjunción de tres o más planetas en el mismo signo y la misma Casa del horóscopo.

La interpretación del Stellium varía dependiendo de si su regente, está presente o ausente del mismo.

Clusterum en Libra, cuando su dispositor Venus está presente: encumbramiento por parte de las masas.
Cuando hay un Stellium en Sagitario, en el cual su regente Júpiter está presente. Interés por temas como la medicina, psiquiatría, yoga, antroposofía a un nivel muy elevado. El nativo capta con todo su ser la dimensión espiritual de la vida. Hay mucho deseo de lucirse, de mostrar esa faceta de si mismo en el teatro de la vida.
Cuando hay un Stellium en Piscis, en el cual su regente está presente, el nativo tiene un deseo de sacrificarse por una causa a cualquier costa.

jueves, 7 de mayo de 2015

Presentación del libro "El nuevo Pinocho" de Emperatriz Escalante Gutiérrez

Pasaremos a comentar el libro de Emperatriz Escalante Gutiérrez. Este es un libro pequeño que consta de cinco relatos. No es precisamente un libro de cuentos para niños, si bien puede ser leído y apreciado por los mismos, y si bien los tres primeros relatos están dirigidos específicamente a los niños. Como ejemplo pondré a mi hijo Gabriel, de siete años de edad, quien se lo leyó de un porrazo, si bien nadie se lo sugirió. Pero, por su contenido, también es un libro para adultos, así que podríamos definirlo como un libro de relatos para gente de cualquier edad.
Estos cuentos tienen un carácter educativo. No olvidemos que la autora se dedica a la labor de enseñar desde hace muchísimos años, siendo ésa una vocación innata de su persona. El manejo del idioma es refinado e impecable. Recordemos que Emperatriz es una escritora bilingüe, que escribe tanto en castellano como en quechua, lo cual indica un trabajo doble con la materia que es el idioma, tanto con el idioma quechua, como con el castellano.
El mensaje de estos relatos se relaciona con la posición de la autora frente a la realidad histórica y circundante. Es por eso que el personaje del nuevo Pinocho, protagonista del primer relato, que le da el nombre al título del libro, es perfectamente reconocible como el que fuera dictador de nuestro país vecino.
El segundo relato nos habla del trovador, nos narra como un guitarrista va cambiando su posición frente al arte, pasando a componer y cantar canciones de protesta. Posición que, según la autora, asumirá personalmente cualquier poeta o trovador. Algunos de nosotros, quienes fuimos universitarios en los años setenta, y algunos que no lo fueron también, seguramente reconoceremos la letra de las canciones insertadas en el texto.
Si bien, y éste es mi sentir personal, algunos de nosotros, también, estaremos eternamente enamorados del amor, y le seguiremos cantando, entre otros temas, mientras aún tengamos la capacidad de escribir.
El tercer relato nos habla sobre la bruja buena, Blanca, quien se niega a huir del reino que está convulsionado socialmente con el pirata enamorado de ella. Pues sabe que con su bondad se ha ganado el favor del pueblo y que el pueblo la defenderá.
El cuarto relato "Los vampiros" nos narra la historia de una familia que se ve obligada, a causa de la miseria, a vender sus tierras en la Sierra y migrar a la Selva, región que desconoce y donde la adaptación se hace difícil. Sobre todo por los vampiros, parecidos a los murciélagos, que matan a lo poco de ganado que esta familia posee. Pero la ingeniosidad del hombre vence a los vampiros y el peligro que éstos representan.
El quinto relato "El curandero" nos narra las vicisitudes de Goyo y Rosaura, joven pareja de agricultores de la Selva. Estos se hartan de la falta de atención del Estado hacia las poblaciones alejadas, lo cual se traduce en problemas de salud y niños que mueren a temprana edad. Al fin deciden tomar las riendas del destino en sus manos y aprender como curarse a si mismos y como curar a los demás.
Por último no quería dejar de comentar lo bonito y sencillo de las ilustraciones del libro, hechas por Roberto Ojeda Escalante, hijo de la autora.
Les deseamos pues, una lectura amena y agradable, que despierte, sobre todo en los niños, que son más inocentes que nosotros, algo de conmoción social.

Presentado por Isabel Sabogal
Fecha: nueve de marzo del 2005
Lugar: Refrectorio de San Bernardo,
Instituto Nacional de Cultura
Cusco.

lunes, 4 de mayo de 2015

Fragmento de la novela "El límite" de Zofia Nałkowska (dos)

Elżbieta pensaba en él con una admiración en la que había tristeza, aparentemente sin motivo alguno. Porque al amar no soñaba con ser correspondida, ni siquiera lo deseaba. Justamente lo único que podía salvarla era que él no la amaba. Sin embargo, a veces se imaginaba cuán feliz había de ser su esposa. Nunca había visto a aquella mujer, pero sabía que existía y que tenía dos hijitas. Y aquí empezaba el límite de las cosas impensables.
Su amor quinceañero era un asunto inmenso y el único real en su vida. Todo lo demás - el colegio, las compañeras, la casa, la tía, Zenon, la guerra perdurando sin cesar desde la infancia, los padres viviendo en algún rincón alejado del mundo - y aparte - todo eso conformaba el decorado llano, nebuloso y lejano de su drama solitario. Desgraciadamente una gran decepción acabó prontamente con ese asunto inmenso y único en la realidad de su vida.


                                                      Zofia Nałkowska: El límite
                                                      Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


Elżbieta myślała o nim z zachwytem, w którym był smutek nie mający jakby żadnej przyczyny. Bo nie marzyła, kochając, o wzajemności, wcale jej nie pragnęła. Właśnie jedyny ratunek był w tym, że on jej nie kochał. Mimo to czasami wyobrażała sobie, jaka szczęśliwa musi być jego żona. Nigdy nie widziała tej kobiety, wiedziała jednak, że jest i że ma dwie córeczki. W tym miejscu zaczynały się rzeczy, o których niemożliwością było myśleć.
Jej miłość piętnastoletnia była sprawą ogromną i w życiu jedynie realną. Wszystko poza tym - szkoła, rówieśnice, dom, ciotka, Zenon, wojna trwająca nieustannie od samego dzieciństwa, rodzice mieszkający gdzieś daleko na świecie - i osobno - to wszystko stanowiło płaską, mglistą, daleką dekorację dla jej samotnego dramatu. Niestety, ta sprawa ogromna i jedynie realna skończyła się dość prędko wielkim rozczarowaniem.

                                                            Zofia Nałkowska: Granica

domingo, 3 de mayo de 2015

Fragmento de la novela "El límite" de Zofia Nałkowska (uno)

Se muere en cualquier punto de la vida. Y los hechos del hombre, contenidos entre su nacimiento y su muerte, parecen a veces un absurdo. ¿Pues quién es capaz de recordar, por si acaso, que cada instante que transcurre podría ser su último gesto? La muerte coge a veces al hombre in fraganti, antes de que pueda tomar cualquier medida de precaución. El plan de vida más lógico, la fórmula más calculada, se derrumba de pronto al revelarse la última incógnita.


En el caso de Zenon Ziembiewicz, tal vez fuera ésta tan sólo una objetivización del asunto. Porque mientras vivía – viéndolo desde su propia perspectiva, situado en medio de la vida, asegurado y de alguna manera justificado por su conciencia – seguramente se veía diferente. Tenía sus principios, motivos y razones para actuar de ésa, y no de otra manera.

                                                        Zofia Nałkowska: El límite
                                                        Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


Umiera się w byle jakim miejscu życia. I dzieje człowieka zawarte między urodzeniem jego a śmiercią wyglądają niekiedy jak nonsens. Któż bowiem jest w możności o każdej chwili przemijającej pamiętać, by mogła ona być na wszelki wypadek jego gestem ostatnim? Śmierć nieraz chwyta człowieka in flagranti, zanim zdążył przedsięwziąć jakiekolwiek środki ostrożności. Najbardziej logiczny plan życia, najściślej wyprowadzona formuła jego wartości rozpada się nagle, gdy ujawniona zostanie ostatnia niewiadoma.

W wypadku Zenona Ziembiewicza było to może tylko zobiektywizowanie. Bo póki żył - od strony siebie, umieszczony pośrodku swego życia, zabezpieczony swą świadomością i nią jakoś usprawiedliwiony - wyglądał na pewno inaczej. Miał swoje zasady, racje i motywy postępowania w taki właśnie sposób, nie inny.  
                                                                                
                                                                       Zofia Nałkowska: Granica