Cada quien imagina lo que quiere de acuerdo al mundo que conoce. A eso le llaman “realidad”, a fantasías colectivas aceptadas con códigos definidos.
Miguel Ángel Vallejo Sameshima: “Ángel de la guarda”
Cada quien imagina lo que quiere de acuerdo al mundo que conoce. A eso le llaman “realidad”, a fantasías colectivas aceptadas con códigos definidos.
Miguel Ángel Vallejo Sameshima: “Ángel de la guarda”
Ni siquiera el Infierno podría funcionar sin reglas. Se hundiría, destruido por la fuerza del caos.
Maja Lidia Kossakowska: "Monstruo del mediodía"
Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski
Cuando uno llega a un lugar nuevo, primero debe aprenderlo. Conocerlo. No sólo donde queda la posada, la estación de caravanas o la casa donde habita; o cómo llegar al mercado o a algún lugar donde comprar comida. Debe aprender también de las costumbres locales y siquiera algunas palabras de la lengua que hablan los habitantes; conocer los aromas, sabores, sonidos y colores del sitio al que ha llegado. Debe permitir que ese lugar lo cambie un poco.
Jarosław Grzędowicz: „El Señor del Jardín de Hielo”, tomo IV
Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski
El mito de la buena madre es una condena para la madre real.
Victoria Guerrero Peirano: „Y la muerte no tendrá dominio”
Estimados lectores, esta será una breve reseña del libro „Carta al Greco” de Niko Kazantzakis. En esta autobiografía cuasi novelada, entremezclando la materia de los sueños con la realidad, el autor nos habla de su infancia en Megalo Kastro (hoy Heraclión) en la isla de Creta, que en aquel entonces formaba parte del Imperio Otomano. Del levantamiento en contra de este Imperio, del que participó su padre. De su búsqueda espiritual, que lo llevó a los monasterios del Monte Athos, Jerusalén y el Monte Sinaí. De su peregrinación intelectual a través de diversos lugares de Europa: Italia, París, Viena, Berlín. Si bien se concentra más en comentar sus lecturas de esas épocas, que en la descripción de los lugares. De su viaje a la Rusia soviética, incluyendo la parte asiática. Y aquí también sus comentarios son más personales que descriptivos.
De como en 1919 armó un equipo con el que viajó al Cáucaso, por encargo del Ministerio de Bienestar Social de Grecia, para rescatar a la población griega en peligro por las purgas étnicas del momento y trasladarla a Grecia. Y ojo, que cuando digo población griega, me refiero a la población de idioma, cultura y tradición griega, independientemente del lugar de su nacimiento. (Tal es el caso del autor, quien habiendo nacido bajo dominio turco, escribía en su lengua materna, el griego). Me llamó la atención que en medio del peligro, estos pobladores subieran a las naves llevando, aparte de sus herramientas de labranza, los evangelios e íconos de sus iglesias.
El título del libro (Carta o Informe al Greco, según la traducción) se debe a que el autor se dirige a otro cretense en el exilio, el pintor llamado El Greco, con cuyo personaje y pinturas se identificó en la ciudad de Toledo. Personaje con el que se encuentra y dialoga en sueños.
Por último no quería dejar de mencionar que en uno de mis poemas de amor (pág. 69 del libro „Todo está hecho a la medida de ti misma”) las palabras:
las calles
no se cubran de flores a tu paso,
ni te conviertas en un águila de alas de oro
proceden de un dístico popular cretense, publicado en “Carta al Greco” de Niko Kazantzakis (Buenos Aires, Ediciones Carlos Lohlé, 1963, p. 33). Es por eso que van en cursiva.
Y es que no es la primera vez que leo este libro. En casa teníamos varias obras de Kazantzakis pues era, tal vez, el autor preferido de mi madre. Puedo decir incluso que es uno de mis maestros literarios.
Ficha bibliográfica:
Niko Kazantzakis: „Carta al Greco”
Buenos Aires, Ediciones Carlos Lohlé, 1963
Leído en su traducción al español
Pues cuando la razón duerme, siempre se da el triunfo de los monstruos.
Maja Lidia Kossakowska: "Las puertas de la Luminosidad", tomo I
Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski
Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 2
Andrzej Dębkowski
Del libro:
"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"
Cracovia, 2021
Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski
Hay cierto nivel de simplificación, que está en el límite de la mentira.
Katarzyna Czajka - Kominiarczuk
en el podcast literario Czytu czytu #46
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski
Un verdadero artista crea. Dios le otorga un pedacito de su poder. Y ese pedacito permanece en la obra, como la huella dactilar de lo absoluto...
Comparada con la perfección del cielo, la tierra parecía ser una creación tullida, el fruto de una leve dispersión del Creador.
Si no estoy en condiciones de retener el tiempo, retendré al menos las palabras.
La verdad que quiero exponer aquí no
es escandalosa, o bien lo es en la medida en que toda verdad es
escándalo.
