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sábado, 21 de diciembre de 2024

Sobre "La flauta de Marias" de María Wiesse


Apreciados lectores, les comparto la reseña del libro "La flauta de Marsias" de mi abuela María Wiesse, hecha por Rubén Quiróz Ávila y publicada este 18 de diciembre del 2024 en el Diario Uno.
¡Regalo perfecto para estas Fiestas Navideñas!

A adquirirse, entre otros, en la librería "Placeres compulsivos":

jueves, 1 de junio de 2023

Sobre el libro "Yo, Drácula y John Lennon" de Jan Cornelius

Esta será una breve reseña de “Yo, Drácula y John Lennon” de Jan Cornelius. 

El subtítulo del libro es: „Relatos de un habitante y observador asombrado de la Rumanía comunista y el fabuloso Occidente”. Y es que el autor, en un tono entre tierno y sarcástico, describe el salto entre dos mundos, el de la Rumanía de Ceausescu y de Alemania Occidental. En una época en la que la distancia entre ambos países, a pesar de que geográficamente no son tan lejanos, era como de la tierra a la luna. 


Me identifico con el autor, quien narra sus peripecias en primera persona, pues yo misma crucé la cortina de hierro, si bien no a Rumanía, sino a Polonia, cuando era niña. Claro que en sentido contrario, aparté de que llegué de Alemania a Polonia y no a Rumanía, pero pude gozar el cambio en carne propia.

El autor procede de una familia de habla alemana de la región de Bánato en Rumanía. Sin embargo su pronunciación del alemán es diferente a la de los nativos de Alemania Occidental, por lo que siempre es identificado como extranjero. Pues como él mismo dice: “un emigrante es aquel que lo perdió todo, menos el acento.” *

El autor trabaja como traductor, por lo cual también me identifico con él. Si bien en su caso traduce del rumano al alemán y viceversa. Nos presenta algunas situaciones absurdas vividas como traductor, como cuando un gitano rumano no entiende que quieren de él cuando le preguntan cual es su profesión. El autor también escribe, así como traduce literatura rumana al alemán. Pero tiene dificultades para publicar tanto sus propios textos, como sus traducciones, pues lo único relacionado con Rumanía que es de interés para las editoriales alemanas, es el personaje de Drácula.

Por último nos habla de los prejuicios del mundo circundante, donde hasta los australianos saben cómo debe verse y cómo no un rumano. Y lamentablemente ni el aspecto del autor, ni el de sus descendientes, coincide con la idea preconcebida de un rumano. Al punto que la maestra de su nieta no le cree, cuando ésta le dice que sus abuelos nacieron en Rumanía…



* Jan Cornelius: „Yo, Drácula y John Lennon”, p. 55

Traducción del polaco al español: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski



Ficha bibliográfica:

Jan Cornelius: „Yo, Drácula y John Lennon”

(Relatos de un habitante y observador asombrado de la Rumanía comunista y el fabuloso Occidente)

Breslavia, Editorial Amaltea, 2020

Número de páginas: 196

Traducción del rumano al polaco: Radosława Janowska-Lascar


martes, 4 de abril de 2023

Sobre "Carta al Greco" de Niko Kazantzakis

Estimados lectores, esta será una breve reseña del libro „Carta al Greco” de Niko Kazantzakis. En esta autobiografía cuasi novelada, entremezclando la materia de los sueños con la realidad, el autor nos habla de su infancia en Megalo Kastro (hoy Heraclión) en la isla de Creta, que en aquel entonces formaba parte del Imperio Otomano. Del levantamiento en contra de este Imperio, del que participó su padre. De su búsqueda espiritual, que lo llevó a los monasterios del Monte Athos, Jerusalén y el Monte Sinaí. De su peregrinación intelectual a través de diversos lugares de Europa: Italia, París, Viena, Berlín. Si bien se concentra más en comentar sus lecturas de esas épocas, que en la descripción de los lugares. De su viaje a la Rusia soviética, incluyendo la parte asiática. Y aquí también sus comentarios son más personales que descriptivos.

De como en 1919 armó un equipo con el que viajó al Cáucaso, por encargo del Ministerio de Bienestar Social de Grecia, para rescatar a la población griega en peligro por las purgas étnicas del momento y trasladarla a Grecia. Y ojo, que cuando digo población griega, me refiero a la población de idioma, cultura y tradición griega, independientemente del lugar de su nacimiento. (Tal es el caso del autor, quien habiendo nacido bajo dominio turco, escribía en su lengua materna, el griego). Me llamó la atención que en medio del peligro, estos pobladores subieran a las naves llevando, aparte de sus herramientas de labranza, los evangelios e íconos de sus iglesias.

El título del libro (Carta o Informe al Greco, según la traducción) se debe a que el autor se dirige a otro cretense en el exilio, el pintor llamado El Greco, con cuyo personaje y pinturas se identificó en la ciudad de Toledo. Personaje con el que se encuentra y dialoga en sueños.


Por último no quería dejar de mencionar que en uno de mis poemas de amor (pág. 69 del libro „Todo está hecho a la medida de ti misma”) las palabras:


las calles

no se cubran de flores a tu paso, 

ni te conviertas en un águila de alas de oro 


proceden de un dístico popular cretense, publicado en “Carta al Greco” de Niko Kazantzakis (Buenos Aires, Ediciones Carlos Lohlé, 1963, p. 33). Es por eso que van en cursiva.


Y es que no es la primera vez que leo este libro. En casa teníamos varias obras de Kazantzakis pues era, tal vez, el autor preferido de mi madre. Puedo decir incluso que es uno de mis maestros literarios.



Ficha bibliográfica:

Niko Kazantzakis: „Carta al Greco”

Buenos Aires, Ediciones Carlos Lohlé, 1963

Leído en su traducción al español

 

martes, 14 de febrero de 2023

Sobre el libro "Ecos de Nueva España" de Úrsula Camba Ludlow

Esta será una breve reseña del libro „Ecos de Nueva España. Los siglos perdidos en la historia de México” de Úrsula Camba Ludlow.


Diré que se trata de un libro ameno y bien escrito. La autora nos describe diversas facetas de la vida cotidiana en el virreinato de Nueva España. Virreinato que abarcaba no sólo lo que ahora es territorio mexicano, sino también la costa oeste de los Estados Unidos, la mayoría de países centroamericanos, así como el archipiélago de Filipinas.

Nos enteramos de qué comían, cómo se vestían y divertían los novohispanos. Y no diré mexicanos, pues como la autora bien lo señala, el término mexica estaba reservado para quienes hablaban mexica, vale decir náhuatl. 

La autora nos cuenta también de la administración virreinal y de las órdenes religiosas, tanto masculinas, como femeninas. Así como de la primera imprenta en el continente americano, establecida en la ciudad de México en 1524. Nos habla de la Universidad de México, donde se dictaba cátedra en latín y se enseñaba las lenguas indígenas náhuatl y otomí. De los continuos ataques de piratas y corsarios, que hicieron de Nueva España, un territorio de costas prácticamente abandonadas. El primer asalto pirata „fue el perpetrado por Jean Fleury, conocido como Juan Fleury o Florín, quien interceptó los barcos que llevaban parte del tesoro de Moctezuma, enviado por Hernán Cortés al rey Carlos V.” * Del continuo estado de indefensión de Manila, asediada por piratas flamencos, ingleses y franceses, de donde partía o debía partir cada medio año, un galeón hacia Acapulco. De los hospitales y las enfermedades que aquejaban a la población, tales como „La modorra (…) una especie de letargo o pesadez, que atacaba a los recién llegados de España. Los postraba en cama, dejándolos inmóviles, sin apetito ni fuerzas, y al cabo de un tiempo llegaban incluso a morir.” ** De la condición de esclavitud de negros y mulatos, que se heredaba por parte de la madre y no del padre. De las corridas de toros y peleas de gallos. De los evangelizadores, que para ganar adeptos, asumían tradiciones ya existentes en el mundo prehispánico. Y de muchos otros detalles de la vida de aquella época. Las imágenes son tan vívidas, que casi, casi podríamos tocarlas. 

Ahora mencionaré dos costumbres, descritas en el libro, que me parecieron bastante singulares. La primera se refiere a las aspirantes a monjas. La autora nos dice: „Un día antes de ser recluida en el monasterio, la aspirante era paseada por las calles de la ciudad cargada de joyas y ricos ropajes. Era su despedida de las frivolidades y fastos del mundo.” ***

La otra se refiere a la virreina, quien no podía mostrarse en público. Aquí va la cita: „En los oficios divinos en la Catedral, la virreina debía estar en un palco o jaula, es decir un espacio separado y enrejado de madera. Se hacía acompañar por algunas de sus damas y a todas se las cubría con cortinas que impidieran a los curiosos verlas, pero que hacían imposible ignorar su presencia.” ****

Eso me hace recordar vagamente la descripción de la Catedral de Lima, hecha por Flora Tristán en „Peregrinaciones de una paria”. Allí nos cuenta que había tantas jaulas llenas de pájaros bulliciosos en la iglesia, que era casi imposible seguir la misa.

Andenes de Moray
Todo lo descrito se refiere al mundo dominado por el poder virreinal. Pero simultáneamente hubo grupos que demoraron en rendirse ante tal poder, como los mayas, quienes „optaron por huir durante los siglos XVI y XVII hacia la selva del Petén; formaron una especie de barrera que frenó el avance español.” *****

Si tuviera alguna objeción, es la de que en la introducción la autora se dirige al público mexicano, como si el castellano o español, no fuera una lengua que trasciende las fronteras nacionales. Y como si la historia de México no fuera interesante, para todos aquellos, que compartimos la historia común de haber nacido en territorios, que formaron parte del Imperio español. Pero no me quejo, pues la mencionada introducción sirve para enterarnos como se enseña la historia en los colegios de México. Y debo decir que parece ser un desastre, similar a la enseñanza de historia en el Perú. O al menos, a como se enseñaba, cuando asistía a la primaria en los '60. Recuerdo que cada año comenzábamos con Isabel la Católica, las tres carabelas y Rodrigo de Triana, gritando: „¡Tierra!” al divisar la isla de San Salvador. Y luego el prendimiento de Atahualpa en la plaza de Cajamarca. Todo eso desconectado de las conquistas de otros países latinoamericanos. Y además unido a algunas mentiras, como la de que los incas no conocieron el círculo, cuando en los vestigios incaicos tenemos círculo tras círculo, como por ejemplo, en Moray (Véase imagen). Y a algunas apreciaciones infames, como la de que los españoles trajeron el idioma y la religión al Perú. Como si las múltiples lenguas indígenas no fueran idiomas. Y como si la espiritualidad que existía en la época prehispánica y que se mantiene viva hasta ahora, no tuviera nada que ver con lo religioso. Felizmente ese lavado de cerebro finalizó en tercero de primaria, cuando viajé con mi familia a Europa. Pero considero que es parte del conflicto interno, por el que está atravesando hoy el Perú.


En todo caso, finalizando con esta digresión personal, recomiendo encarecidamente la lectura del libro a todos los amantes de la historia.


* Úrsula Camba Ludlow: „Ecos de Nueva España”, p. 65

** Op. cit., p. 198

*** Op. cit., p. 135

**** Op. cit., p. 150

***** Op. cit., p. 63


Ficha bibliográfica:

Úrsula Camba Ludlow: 

„Ecos de Nueva España. Los siglos perdidos en la historia de México”

México, Penguin Random House Grupo Editorial, 2022

Número de páginas: 272

Idioma: Español


martes, 29 de marzo de 2022

Sobre el segundo libro de la novela "El amante polaco" de Elena Poniatowska

Esta será una breve reseña del segundo libro de la novela „El amante polaco” de Elena Poniatowska. O tal vez debiera decir de las novelas, en plural, pues en realidad se trata de dos novelas intercaladas en el mismo volumen.

En la primera seguimos las peripecias del rey Estanislao Augusto Poniatowski en la Varsovia del siglo XVIII. Esta me resulta más cercana, puesto que tanto la ciudad, en la que he vivido algunos años, como algunos apellidos, tales como Radziwiłł, Czartoryski o Branicki, me resultan familiares. Además la autora se esfuerza en explicar quién es quien.

En la segunda seguimos las peripecias de la autora en el México de los siglos XX y XXI y allí si me siento totalmente perdida. Puesto que en este caso la autora no se esfuerza en explicar quién es quien, al detalle. Y como ya dije, en la reseña anterior, sólo ubicaba, antes de leer el libro, algunos nombres, como el de Elena Garro u Octavio Paz. Y ojo, que he estudiado Lingüística y Literatura Hispánica en la Universidad Católica de Lima. ¿Cómo se sentirá pues el lector hispano, ajeno a las latitudes mexicanas, que no tenga esa formación?

Alguna vez Gabriela Cuba, quien vivió varios años en España, me comentaba lo difícil que es para nosotr@s, l@s escritor@s, traspasar las fronteras nacionales, por no decir regionales. Aparentemente, al hablar la misma lengua, formamos parte del mismo universo, pero no es así.

- En España - me decía - el escritor peruano es Mario Vargas Llosa. Y uno que otro tal vez  haya leído o haya escuchado hablar de Bryce Echenique. Pero nada más.

En todo caso, el círculo mexicano de hace poco más de medio siglo hasta la fecha, definitivamente no es el mío. Pero no puedo negar que he aprendido algo. Pues si bien sabía que México es un país marcado por los atentados políticos y alguna que otra matanza, como la de 1968, no conocía los detalles.

En todo caso se trata de dos novelas separadas, que no tienen nada que ver entre sí. Porque tampoco estamos frente a una saga familiar, en la que se narran los hechos detallados de lo acontecido a las generaciones sucesivas, hasta dar con la autora del libro.

Si bien, al leer el primer libro, el intercalar ambas historias, me pareció un recurso interesante, debo admitir que en cuanto al segundo, eso me dificultaba mucho la lectura. Por lo que finalmente acabé leyéndolas por separado.


Y en cuanto a la parte que corresponde a la historia del rey Estanislao Augusto Poniatowski, aparte de aclarar nuevamente que eran los trineos y no los carruajes, los que se deslizaban sobre el hielo; y que el castillo de Wawel, así como el barrio de Kazimierz se encuentran en Cracovia y no en Varsovia, no me queda más que felicitar a la autora por la investigación realizada.


Ficha bibliográfica:

Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 2

México, Seix Barral, 2021

Idioma: Español

 

domingo, 27 de febrero de 2022

Sobre el primer libro de la novela "El amante polaco" de Elena Poniatowska

Esta será una breve reseña del primer libro de la novela „El amante polaco” de Elena Poniatowska. Es obvio que el título, que por cierto desconocía, me atrajo desde un inicio, por mi interés, si no obsesión, en la historia de Polonia. En ese sentido puedo decir que el libro no me ha defraudado, si bien tiene algunos detalles difíciles de digerir para alguien, que conoce a fondo la realidad geográfica polaca. Como que sobre la nieve se avanza en trineo y no en carruaje o berlina. 

Por otro lado, a pesar de que Seix Barral es una editorial aparentemente muy cuidadosa, en el mapa al inicio del libro figura el mar Báltico como el Ducado de Prusia; y la monarquía austríaca como Imperio Austro-Húngaro, a pesar de que en el siglo XVIII no existía bajo ese nombre. Pero insisto, estos son errores de edición, no de la novela.


De todas maneras me resultó muy interesante leer una novela en la que se presenta la historia del rey Estanislao Augusto Poniatowski, llamado cariñosamente Staś, en base a su diario, escrito en francés. El libro tampoco pretende hacer un análisis exhaustivo de la historia de la Polonia dieciochesca, centrándose sobre todo en la formación recibida por Estanislao, tanto en Polonia, como en Francia, Holanda, Gran Bretaña, Sajona y Rusia; así como en sus amores a vida o muerte con Catalina la Grande. Y debo admitir que la autora ha hecho un trabajo de investigación encomiable, tanto más difícil, cuanto que no habla polaco. Lo que si puede resultar incomprensible para el lector hispano, sin una explicación previa, es de porqué Estanislao, llegó a ser rey, sin haber nacido como tal. Y es que desde la segunda mitad de siglo XVI, los reyes de la República de las Dos Naciones (Polonia y Lituania) eran elegidos por la nobleza polaco-lituana. El primer libro finaliza con la coronación de Estanislao Poniatowski.


Eso en cuanto a la parte histórica. Aparte el libro entrelaza los sucesos de la vida de Estanislao Poniatowski, con los de la vida de la descendiente de su hermano y autora del mismo, Elena Poniatowska, descritos en primera persona. Recurso que me parece interesante y que tal vez algún día llegue a utilizar. La autora nos dice en algún momento, que ella era la de todos los privilegios, cosa en la que sinceramente dudo. ¿Pues es acaso un privilegio fugarte a los diez años de edad, al otro lado del mundo en medio de la guerra? ¿Así fuera a la tierra de tu madre? Y sé que no lo es, pues yo misma desciendo por línea materna de migrantes de la nobleza polaca. ¿Es acaso un privilegio estudiar en un internado, alejada de tu familia durante cuatro años, para que luego te digan, que tu certificado no es válido para realizar estudios universitarios en México? ¿Es acaso un privilegio el que te violen, sin saber que te están violando, porque nadie te habló nunca del tema? ¿Es acaso un privilegio el que te envíen a dar a luz a Roma, vale decir nuevamente al otro lado del mundo, sin siquiera informarle a tu padre de tu estado? Y finalmente, ¿es acaso un privilegio el que te fuercen a entregar a tu hijo en manos de tus tíos, para que tenga apellido, posición y familia? (Sin embargo aclaro, que el hijo volvió felizmente con ella, gracias a la intervención de su abuela materna y bisabuela del niño, quien los acogió en su casa).

Porque todo esto es lo que le sucedió a la autora, quien tuvo la valentía de denunciarlo a los 88 años en la novela en cuestión. Y quien, luego de lo sucedido cuando era chiquilla, tuvo la fuerza para seguir con su vida y obra. Y es que las jóvenes de hoy, no tienen conciencia de lo que era ser mujer en el mundo hispano (y no sólo), hace apenas medio siglo.


Para finalizar diré, que personalmente me resultaron mucho más familiares los personajes del siglo XVIII, que los de la juventud mexicana de la autora, cuyos nombres, a excepción de Octavio Paz, Diego Rivera, Juan Rulfo y tal vez alguno más, desconocía totalmente. Pero eso es una particularidad propia de mi persona, quien vive más en la historia, que en el presente.

Diré también, que a pesar de las objeciones presentadas al comienzo de la reseña, recomiendo encarecidamente al lector hispano, la lectura de esta novela. 



Ficha bibliográfica:

Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 1

México, Seix Barral, 2019

Idioma: Español


miércoles, 5 de enero de 2022

Mi relato en la revista "Relatos increíbles" 23

Estimados lectores
Los invito a leer mi relato "Nuestra guerra sin fin", así como mi reseña de la novela "La saga de Gösta Berling" en el Nº 23 de la revista "Relatos Increíbles".
Revista que pueden adquirir, siguiendo uno de los siguientes enlaces:

Patreon (EPUB y PDF): https://www.patreon.com/relatosinc


 

martes, 12 de octubre de 2021

Sobre la novela "Operativo Día de la Resurrección" de Andrzej Pilipiuk

Esta será una breve reseña de la novela "Operativo Día de la Resurrección" de Andrzej Pilipiuk.


Corría el año 2014. El mundo había sido devastado por la Tercera Guerra Mundial, a la cual había sobrevivido tan una mínima parte de la humanidad. La contaminación producida por los residuos radioactivos apenas permitía que creciera algo sobre la faz de la tierra. En la ciudad de Varsovia, de la cual quedaban sobre todo ruinas, un Instituto Militar, utilizando los últimos avances científicos, trataba de hallar una solución al asunto. Fue allí donde surgió el proyecto Operativo Día de la Resurrección, dirigido por el profesor Igor Rawicz.

La idea era viajar al pasado para esterilizar a Piotr Citko, antepasado del presidente polaco Paweł Citko y evitar de esa manera la Tercera Guerra Mundial, que éste involuntariamente provocó. El día en que eso sucediera, cambiaría el curso de la historia. La tierra se descontaminaría, volverían a la vida aquellos que la habían perdido a causa de la guerra y el Instituto desaparecería, pues ya no tendría razón de ser. De allí el nombre del operativo: Día de la Resurrección. Está demás decir que se trataba de un secreto de Estado.


Se hicieron múltiples pruebas, seleccionando a un grupo de jóvenes para que  viajaran en el tiempo, hallaran a Piotr Citko y cumplieran con el objetivo. Todos los integrantes del equipo fueron seleccionados, entre otras cosas, por no tener una familia que los reclamara en caso de que desaparecieran para siempre, sin regresar jamás del pasado. Paweł Trusiński se crió pastando ovejas en Kazajistán. Sławek Polański creció en un orfanato, como hijo de madre soltera y padre desconocido. Pero sabiendo que era hijo natural del presidente Citko, cosa que el equipo del profesor Rawicz no sabía. Con la salvedad que al quedar estéril su antepasado, se borraría de la historia, la posibilidad de la existencia de Sławek. Los padres de Magda Błońska habían muerto en Bruselas durante la explosión atómica. La chica hablaba polaco, francés y alemán y era una lumbrera en cuanto a conocimiento histórico. Los padres de Filip Berg tampoco sobrevivieron a la catástrofe, por lo que el joven fue a parar a un campo de refugiados. Antes de la guerra se había estado formando para aviador en una Escuela Militar, que había quedado reducida a ruinas. En el refugio donde funcionaba el Instituto conocieron a Michał Piecuch, el único sobreviviente de los anteriores saltos en el tiempo.


Luego de una breve capacitación de dos semanas, durante la cual los chicos aprendieron de física, historia y algunas cosas más,  se procedió a enviar al primer par al pasado. Así fue como Michał y Paweł llegaron a Varsovia el once de septiembre de 1895, a pesar de que el vehículo del tiempo había sido programado para que fuese a fines de agosto de 1896. Esa región de Polonia era en aquel entonces parte del Imperio ruso bajo dominio zarista. 

Pronto Michał se enfermó del hígado, por lo que retornó para tratarse al futuro, mientras que Paweł se quedó en el siglo XIX. A la madrugada siguiente de la partida de Michał, Paweł fue detenido por la Ojrana, el Servicio de Inteligencia del Zar. Desde su celda Paweł logró enviar un mensaje al futuro, en respuesta al cual llegaron Filip y Magda al pasado, con la misión de rescatarlo. Luego de algunas aventuras. los tres lograron retornar al siglo XXI, dejando la misión inconclusa.


Unos días después Filip y Sławek partieron al pasado con el objetivo de finalizar la misión, pero llegaron a Varsovia en octubre de 1624, bajo el reinado de Segismundo Tercero, en medio de una peste que iba arrasando el país. Vivieron dos semanas de martirio, durante las cuales trabajaron enterrando a las víctimas de la epidemia y ayudando en la quema de sus pertenencias, pues según las creencias de la época, eso habría de impedir la expansión de la peste. Finalmente lograron retornar al futuro, justo a tiempo para curar a Sławek, quien se había contagiado de la temible enfermedad.


Luego de múltiples aventuras, los jóvenes llevaron a cabo su objetivo, esterilizando a Citko, mientras este se encontraba en brazos de Tatiana, hija del capitán Sergiei Nowych, quien había hecho capturar y torturar a Paweł. Y es que Piotr Citko había resultado ser un delator, que le pasaba datos sobre los seguidores de la causa independentista polaca a la Ojrana.


Finalizado el operativo, Filip, el único sobreviviente del grupo, se acercó al cementerio, antes de retornar al siglo XXI. Allí, a través de un dispositivo de forma felina, habló con alguien que provenía de otros futuros. Ese alguien le dijo, que al interferir en el curso de la historia, se generaban diferentes líneas de tiempo, simultáneas entre sí. Líneas que ellos analizaban, interviniendo para modificar algunos hechos, solo en casos estrictamente necesarios.


Tal como siempre, el autor hace gala de su conocimiento histórico. Nos muestra la Varsovia del siglo XIX, haciéndonos saber qué iglesias ortodoxas desaparecieron, ya sea por cambio de uso, ya sea por la destrucción de la que fueron objeto, luego de la Primera Guerra Mundial. Nos enteramos cómo se llamaban las calles, que los personajes conocen por los nombres que llevan en el siglo XXI. Así como cuales eran las disposiciones para combatir la peste en el siglo XVII. Al pasar las páginas del libro, nos sentimos pues también, como una suerte de viajeros en el tiempo…



Ficha bibliográfica:

Andrzej Pilipiuk: „Operativo Día de la Resurrección” (Operacja Dzień Wskrzeszenia)

Número de páginas: 496

Idioma: Polaco

Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2016


martes, 5 de octubre de 2021

Sobre la novela "Diario noruego" de Andrzej Pilipiuk

Esta será una breve reseña de la novela „Diario noruego” de Andrzej Pilipiuk. Una novela en la que el personaje principal aparentemente es humano, pero no del todo, pues le gusta comer pasto; tiene tal cual los caballos doble dentadura; ve en la oscuridad y percibe con nitidez los olores y ruidos que el común de la gente no percibe. Además posee capacidades extrasensoriales, como el poder de captar telepáticamente los pensamientos ajenos e incluso la telequinesia.

Personaje que cambia de nombres e identidades. Un día se llama Paweł Koćko y al siguiente Tomasz Nikitycz Paczenko. Se va percatando de a pocas que el último es su nombre verdadero, por lo que así lo llamaremos en esta reseña. Y todo esto, siendo un adolescente, de apenas dieciséis años. Sabe lo qué es ser diferente a los demás y no saber porqué.

¿Quién es? ¿Por qué no recuerda nada de lo que pasó más allá de los últimos cinco años? Sin embargo va recuperando la memoria poco a poco, a través de los sueños y visiones repentinas. Son como imágenes y escenas del pasado perdido. El último resquicio de éste, que aún se hace presente. Vislumbra de pronto nombres de personajes desconocidos, como por ejemplo, Omejlan Paczenko. O el de Łesia, chica que se le aparece en sueños y que resulta ser su hermana melliza.


En fin, se trata de tres volúmenes llenos de aventuras y personajes inverosímiles. Entre ellos encontramos a diversos espías, agentes de la KGB, así como príncipes y princesas rusos en el exilio, tanto de la dinastía Orlov, como Potemkin. E incluso un criminal nazi, como el profesor Otto Sigridsen, de cuyas garras Tomasz logra escapar. El chico conoce también a seres similares a él, como el conde Derek Tomatov. 

Varios de estos personajes hablan diferentes idiomas entre sí, pero eso no es problema para Tomasz, quien a través de su sentido telepático capta los idiomas circundantes, pudiendo comunicarse sin problemas, ya sea en noruego, sueco, alemán, ruso, ucraniano o polaco.

Todas estas aventuras, tanto los secuestros de los que el chico es objeto, como la gente que cae muerta al defenderlo, están ligadas a la búsqueda de su propia identidad y origen. El cual se le va revelando poco a poco.

En el último tomo, titulado "Vientos del norte”, Tomasz se entera que su bisabuelo Ałmaz Paczenko se casó con Alexandra, hija natural del Zar Nicolás II y una bailarina armenia. Desde ese entonces las mujeres de su familia llevan el nombre de Alexandra, cuyo diminutivo ruso es Łesia.

Su bisabuelo en cambio fue fruto de un experimento realizado por un Edonita, algo similar a una nave, llegada del planeta Edon al pueblo de Wojsławice, al sur de Polonia. „Esa cosa” - según palabras del conde Derek - „mató a un niño lugareño, un gatito, un cachorro y un potrillo y luego empezó a jugar. El niño era el representante de la especie dominante en el planeta. Le sirvió de modelo. Del caballo recibimos el doble párpado y un estómago que digiere hasta la celulosa. (…) Del perro tenemos el olfato y el oído, del gato unos ojos que ven en la oscuridad. Probablemente de la misma nave (…) la capacidad de captar ondas diferentes, desconocidas para la ciencia humana, lo cual nos permite a veces contactarnos telepáticamente o escuchar los destellos de los pensamientos de otra gente”. *

De este último origen provendría probablemente también la capacidad de telequinesia y de regeneración de los tejidos.

En cuanto al conde Derek, su abuelo se había casado con una chica de ojos felinos, que nunca quiso hablar de su origen.


La novela finaliza con Tomasz, luego de haber recuperado la memoria, partiendo en lancha de Noruega hacia Nueva York a darle encuentro a su familia. A su melliza Łesia, a Łucja, el clon de ésta y a su padre Nikita Paczenko. Y quién sabe, tal vez también a su bisabuelo, pues la longevidad pareciera ser otra característica más de su especie.


En el epílogo el autor nos cuenta que empezó a escribir esa novela a los trece años de edad, como una manera de fugarse ante los horrores de la realidad circundante y el maltrato escolar. La novela estuvo guardada durante más de veinte años en el cajón, hasta que llegaron mejores tiempos para su publicación…


* Andrzej Pilipiuk, „Vientos del norte”, „Diario noruego” vol. III, p. 251

Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski



Ficha bibliográfica:

Andrzej Pilipiuk: „Diario Noruego” (Norweski dziennik)

„La huida" (Ucieczka), vol. I

„Senderos ajenos” (Obce ścieżki), vol. II

„Vientos del norte” (Północne wiatry), vol. III

Idioma: Polaco

Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2017


 

martes, 14 de septiembre de 2021

Sobre algunos personajes de la serie novelada "Las primas" de Andrzej Pilipiuk

Como toda disciplina, la literatura fantástica se subdivide en varios subgéneros. Existen novelas sobre vampiros, sobre zombies y otros seres más. Son raros los casos en los que seres fantásticos, diversos entre sí, coexistan en las mismas páginas. Tal es el caso de la serie novelada "Las primas" de Andrzej Pilipiuk.

La acción sucede en la Polonia del siglo XXI, en un mundo con laptops y sensores electrónicos. Los personajes principales son el alquimista Michał Sędziwój, quien posee el secreto de la piedra filosofal y su discípula Stanisława Kruszewska. Hace cuatrocientos años bebieron la tintura hecha en base a la piedra, que les dio cuatro siglos más de vida. Está también Katarzyna Kruszewska, quien como agente del Servicio de Inteligencia de Polonia, descubrió la existencia de su prima Stanisława, a quien abordó en un teatro. Y la vampira Monika Stiepankovic, quien resultó ser una princesa bosnia. Todos estos personajes acaban viviendo juntos durante un tiempo, en la ciudad de Cracovia.Allí es donde beben una porción de la tintura, para prolongar su vida por cuatrocientos años más.

Si bien lo clásico del género es que los vampiros se convierten en tales a través de un mordisco, ese no fue el caso de Monika Stiepankovic. En su familia, más o menos una persona por generación, se convertía en vampira. Fue su prima, aquejada por el mismo mal o bien, quien le explicó lo que le estaba pasando, cuando siendo adolescente, se le empezó a hinchar la mandíbula. Le dijo que debía nutrirse de la sangre de un caballo para no enloquecer. Pero simplemente un poco, sin necesidad de desangrarlo. Monika guió a su yegua preferida a las afueras de la ciudad. Sabía que en ese momento se definía su vida. O se cortaba las venas, sumergiéndose en una poza de agua tibia, o se convertía en una vampira total, bebiendo la sangre del equino. Optó por lo segundo. Sabía que el suicidio la conduciría al Infierno, pero no sabía adónde la conduciría su naturaleza innata, que selló definitivamente al morder al 
animal. Desde ese entonces habían pasado más de mil años y ella seguía teniendo el aspecto de una hermosa jovencita de dieciséis. 

Lo interesante del caso es que como los personajes llevan siglos de existencia, rememoran y relatan cosas, sucedidas hace siglos. El autor, arqueólogo de profesión, hace gala no sólo de su manejo de la pluma, sino también de su conocimiento de la historia. Tal es el caso, cuando Stanisława le cuenta a su prima que el distrito cracoviano de Kazimierz era antes una ciudad amurallada aparte, separada de Cracovia por un ramal del río Vístula, que ahora es la calle Dietla. (Explico estos detalles, por si alguno de los lectores quiera pasear, física o virtualmente por Cracovia). Todo cristiano que cruzara ese límite, fuera noble o burgués, debía ser consciente que en Kazimierz estaba sujeto a la ley rabínica y no a la del Rey de Polonia. 
Monika en cambio recuerda la caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos, habiendo participado activamente en la defensa de la ciudad.
Stanisława seguía con la apariencia de una joven de veintiún años, edad en la que tomó la tintura. Cada cierto tiempo tenía que mudarse a un lugar donde nadie la conociera, pues al no envejecer llamaba demasiado la atención. Sabía que podría regresar recién luego de sesenta o setenta años, cuando ya hubiesen muerto aquellos que había conocido. Era pues, como si hubiera vivido varias vidas.

Entre la multitud de personajes de todo tipo que pueblan los cuatro volúmenes, está Laszlo, cazador húngaro de vampiros, quien llegara a Cracovia siguiendo el rastro de la princesa Monika Stiepankovic, de la cual se enamora, luego de constatar que no es una vampira clásica. Laszlo trabaja en sociedad con Arminius Vamblery, quien matara a Drácula. Vamblery está muy resentido con Bram Stoker, quien cambió su nombre por el de Abraham van Helsing, a la hora de escribir el libro sobre el famoso vampiro.
Está también la Hermandad del Segundo Camino, cuyos adeptos se dedican a perseguir  alquimistas, pretendiendo conseguir el secreto de la piedra filosofal. Llegan a apresar a Michał Sędziwój, quien les da una fórmula falsa, que produce una explosión en la que mueren todos, incluido el alquimista.

La tradición judía está presente en la figura mítica del Golem. Se trata de Izaak Apfelbaum, Golem creado por el maestro hasidim Salomon Storm en colaboración con los cabalistas de Cracovia y algunos más que habían sido deportados desde el Tercer Reich. Los personajes principales lo buscan, pues las tres „chicas”, Stanisława, Katarzyna y Monika, han sido atacadas por otro Golem, al cual felizmente lograron vencer. Apfelbaum accede a recibirlos en la biblioteca secreta, de la cual es guardián, por la gravedad del caso. Les habla de la naturaleza de los Golem y de porqué en cada generación, los más preclaros cabalistas construyen un Golem. Sin embargo el secreto logró trascender, por la imprudencia del rabí Judá León de Praga. Así fue como los cazadores de vampiros lograron crear al Golem que las atacó, siendo su existencia misma una aberración. Felizmente las chicas le habían dado fin.
Apfelbaum les cuenta que una cosa que no pueden hacer los Golem es entrar a una sinagoga, pues no tienen alma, explicándolo de la siguiente manera:
„El alma la puede dar sólo Dios y a mí me creó la mano del hombre. Existe además otra característica más del Golem. La falta de libre albedrío. A mí me prohibieron ir a una sinagoga y por eso, a pesar de mi deseo intenso, me quedo aquí. (…) El maestro me ordenó cuidar la biblioteca. Así que la cuido. Y la cuidaré hasta que mi existencia llegue a su fin.” *
Les dice también que su tiempo transcurre de una manera diferente a la de los humanos, pues un Golem puede vivir incluso hasta ciento cincuenta años. Pero no se queja, pues se entretiene leyendo los libros de la biblioteca.

En el cuarto libro de la serie, „Desaparecida”, aparecen algunos elementos más. Uno de ellos es la isla de Frislandia, lugar que no figura en ningún mapa. Su princesa y heredera al trono se llama Tordis de Behoute. Vive en Cracovia, donde estudia geología, bajo la identidad polaca de Anna Czwartek. Isla a la que llega finalmente, con la ayuda de dos de sus compatriotas, así como Stanisława y Katarzyna, luego de muchas aventuras. Anna reconoce en ella los paisajes con los que había soñado, siendo niña. Guiada por un sentimiento recóndito entra a una casa, donde encuentra una diadema familiar, símbolo de su procedencia y linaje. El haberla encontrado le vale para ser reconocida como princesa por los trescientos habitantes que quedan en la isla. Sobrevivientes de una epidemia mortal y de los ataques de los piratas.
El otro elemento es un violín negro que conduce a la locura a todo aquel que lo utilice para tocar música. Tal como sucedió con Mikalojus Ciurlionis, el compositor preferido de Monika. Pero Stanisława, valiéndose de su conocimiento y de la ayuda de Michał Sędziwój desde el más allá, logra vencer el hechizo.

* Andrzej Pilipiuk, „La princesa”, p. 162
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Fichas bibliográficas:
Andrzej Pilipiuk: „Las primas” (Kuzynki)
Andrzej Pilipiuk: „La princesa” (Księżniczka)
Andrzej Pilipiuk: „Las herederas” (Dziedziczki)
Andrzej Pilipiuk: „Zaginiona” (Desaparecida)
Idioma: Polaco
Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2020