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lunes, 7 de agosto de 2023

Sobre las reglas del Infierno

Ni siquiera el Infierno podría funcionar sin reglas. Se hundiría, destruido por la fuerza del caos. 



Maja Lidia Kossakowska: "Monstruo del mediodía"

Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski




lunes, 19 de junio de 2023

Sobre la emigración (2)

Cuando uno llega a un lugar nuevo, primero debe aprenderlo. Conocerlo. No sólo donde queda la posada, la estación de caravanas o la casa donde habita; o cómo llegar al mercado o a algún lugar donde comprar comida. Debe aprender también de las costumbres locales y siquiera algunas palabras de la lengua que hablan los habitantes; conocer los aromas, sabores, sonidos y colores del sitio al que ha llegado. Debe permitir que ese lugar lo cambie un poco.

Jarosław Grzędowicz: „El Señor del Jardín de Hielo”, tomo IV

Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


jueves, 1 de junio de 2023

Sobre el libro "Yo, Drácula y John Lennon" de Jan Cornelius

Esta será una breve reseña de “Yo, Drácula y John Lennon” de Jan Cornelius

El subtítulo del libro es: Relatos de un habitante y observador asombrado de la Rumanía comunista y el fabuloso Occidente”. Y es que el autor, en un tono entre tierno y sarcástico, describe el salto entre dos mundos, el de la Rumanía de Ceausescu y de Alemania Occidental. En una época en la que la distancia entre ambos países, a pesar de que geográficamente no son tan lejanos, era como de la tierra a la luna. 


Me identifico con el autor, quien narra sus peripecias en primera persona, pues yo misma crucé la cortina de hierro, si bien no a Rumanía, sino a Polonia, cuando era niña. Claro que en sentido contrario, aparté de que llegué de Alemania a Polonia y no a Rumanía, pero pude gozar el cambio en carne propia.

El autor procede de una familia de habla alemana de la región de Bánato en Rumanía. Sin embargo su pronunciación del alemán es diferente a la de los nativos de Alemania Occidental, por lo que siempre es identificado como extranjero. Pues como él mismo dice: “un emigrante es aquel que lo perdió todo, menos el acento.” *

El autor trabaja como traductor, por lo cual también me identifico con él. Si bien en su caso traduce del rumano al alemán y viceversa. Nos presenta algunas situaciones absurdas vividas como traductor, como cuando un gitano rumano no entiende que quieren de él cuando le preguntan cual es su profesión. El autor también escribe, así como traduce literatura rumana al alemán. Pero tiene dificultades para publicar tanto sus propios textos, como sus traducciones, pues lo único relacionado con Rumanía que es de interés para las editoriales alemanas, es el personaje de Drácula.

Por último nos habla de los prejuicios del mundo circundante, donde hasta los australianos saben cómo debe verse y cómo no un rumano. Y lamentablemente ni el aspecto del autor, ni el de sus descendientes, coincide con la idea preconcebida de un rumano. Al punto que la maestra de su nieta no le cree, cuando ésta le dice que sus abuelos nacieron en Rumanía…



* Jan Cornelius: „Yo, Drácula y John Lennon”, p. 55

Traducción del polaco al español: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski



Ficha bibliográfica:

Jan Cornelius: „Yo, Drácula y John Lennon”

(Relatos de un habitante y observador asombrado de la Rumanía comunista y el fabuloso Occidente)

Breslavia, Editorial Amaltea, 2020

Número de páginas: 196

Traducción del rumano al polaco: Radosława Janowska-Lascar


jueves, 27 de abril de 2023

Extranjera entre extranjeros

Der fremder in der fremd*


Gedenkst?* ¿Recuerdas

cómo eras extranjera

en el extranjero


extranjera sin documentos?


Gedenkst di frages?*

esas preguntas imparables

¿quién eres? ¿de dónde eres?

¿por qué estás aquí y no allá?


¿quiénes eran tus vecinos? ¿dónde estaba la escuela?

¿a qué te dedicabas? ¿qué puedes hacer aquí

que no puedas hacer allá?


Noch amol* por tercera cuarta

y quinta vez

¿quién eres? ¿de dónde eres?

¿por qué estás aquí y no allá?


¿quién es ese hombre? ¿quién esa mujer?

¿dónde están sus documentos? ¿y ese niño?

¿lo encontraste aquí? ¿lo trajiste desde allá?

¿tienes pasaporte?     ¿para él? ¿para ella?

¿para esa criatura   de pelo oscuro?


Noch amol diez once

doce veces

¿quién eres? ¿de dónde eres?

¿por qué estás aquí y no allá?


¿a quién conoces aquí? ¿a quién conocías allá?

¿dónde dormirás? ¿y cómo dormías allá?

¿qué sueñas aquí? ¿y qué soñabas allá?

¿a qué te dedicarás aquí?     ¿a qué te dedicabas allá?

¿y por qué no puedes     simplemente trabajar allá?


¿dónde está tu visa?   ¿tu tarjeta verde?   ¿pasaporte?

¿tu fotografía?    ¿de aquí?   ¿de allá? ¿y por qué

te cortaste el pelo?


¿y quién es esa criatura? ¿por qué trajiste a ese niño aquí?

¿por qué no lo dejaste allá?


Noch amol dieciocho diecinueve

y veinte veces

¿quién eres? ¿de dónde eres?

¿por qué estás aquí y no allá?



enero del 2017



* Extranjero(a) entre extranjeros

** ¿Recuerdas?

*** ¿Recuerdas las preguntas?

**** Una vez más



Irena Klepfisz

Traducción del yiddish al polaco: Olga Kubińska

Traducción del polaco al español: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


Del libro:

„Mi cabra salvaje” (Moja dzika koza)

Antología de poetisas yiddish

Cracovia - Budapest - Siracusa, Editorial Austeria, 2018



martes, 13 de diciembre de 2022

Sobre el triunfo de los monstruos

Pues cuando la razón duerme, siempre se da el triunfo de los monstruos.


Maja Lidia Kossakowska: "Las puertas de la Luminosidad", tomo I

Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

viernes, 30 de septiembre de 2022

¡Feliz Día del Traductor!

Al armar mi página web para promocionarme como traductora, hace ya varios años, revisé diferentes páginas de mis colegas. Y, entre otras, di con una página en polaco, en la que la titular de la misma decía, que desde pequeña sabía que dedicaría su vida a algo importante. Aunque lamentablemente no tan importante, como para que pueda recordar su nombre. Y es que sin desmerecer a nadie, creo que traducir documentos, es un trabajo tan bueno o malo como cualquier otro. Trabajo al que me dediqué además, durante gran parte de mi vida. Y no quería dejar pasar esta fecha, sin saludar a mis colegas en el Día Internacional del Traductor e Intérprete. Saludo acompañado de dos imágenes, que de alguna manera representan mi trabajo. Como traductora simultánea y como traductora literaria. Creo que demás está decir que el primero me sirvió para llenar la olla y que el segundo no sólo me sirvió, sino que aún me sirve, para llenar el espíritu.

jueves, 25 de noviembre de 2021

Alicja Tanew - De noche

En mi lámpara 

el foco quemado 

olvidó de transformarse 

en la Luna


Alicja Tanew



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021


Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

 

martes, 16 de noviembre de 2021

Karl Grenzler - Los espejos

en los muros renovados

se escuchan los susurros

del antiguo departamento

a veces la luz se refleja

en un espejo

que desapareció

hace ya tiempo


Karl Grenzler



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021


Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


lunes, 8 de noviembre de 2021

Sobre el fuego que cae del cielo

De noche me despierta el fuego que cae del cielo.

Andrzej Dębkowski



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021



Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

martes, 5 de octubre de 2021

Sobre la novela "Diario noruego" de Andrzej Pilipiuk

Esta será una breve reseña de la novela „Diario noruego” de Andrzej Pilipiuk. Una novela en la que el personaje principal aparentemente es humano, pero no del todo, pues le gusta comer pasto; tiene tal cual los caballos doble dentadura; ve en la oscuridad y percibe con nitidez los olores y ruidos que el común de la gente no percibe. Además posee capacidades extrasensoriales, como el poder de captar telepáticamente los pensamientos ajenos e incluso la telequinesia.

Personaje que cambia de nombres e identidades. Un día se llama Paweł Koćko y al siguiente Tomasz Nikitycz Paczenko. Se va percatando de a pocas que el último es su nombre verdadero, por lo que así lo llamaremos en esta reseña. Y todo esto, siendo un adolescente, de apenas dieciséis años. Sabe lo qué es ser diferente a los demás y no saber porqué.

¿Quién es? ¿Por qué no recuerda nada de lo que pasó más allá de los últimos cinco años? Sin embargo va recuperando la memoria poco a poco, a través de los sueños y visiones repentinas. Son como imágenes y escenas del pasado perdido. El último resquicio de éste, que aún se hace presente. Vislumbra de pronto nombres de personajes desconocidos, como por ejemplo, Omejlan Paczenko. O el de Łesia, chica que se le aparece en sueños y que resulta ser su hermana melliza.


En fin, se trata de tres volúmenes llenos de aventuras y personajes inverosímiles. Entre ellos encontramos a diversos espías, agentes de la KGB, así como príncipes y princesas rusos en el exilio, tanto de la dinastía Orlov, como Potemkin. E incluso un criminal nazi, como el profesor Otto Sigridsen, de cuyas garras Tomasz logra escapar. El chico conoce también a seres similares a él, como el conde Derek Tomatov

Varios de estos personajes hablan diferentes idiomas entre sí, pero eso no es problema para Tomasz, quien a través de su sentido telepático capta los idiomas circundantes, pudiendo comunicarse sin problemas, ya sea en noruego, sueco, alemán, ruso, ucraniano o polaco.

Todas estas aventuras, tanto los secuestros de los que el chico es objeto, como la gente que cae muerta al defenderlo, están ligadas a la búsqueda de su propia identidad y origen. El cual se le va revelando poco a poco.

En el último tomo, titulado "Vientos del norte”, Tomasz se entera que su bisabuelo Ałmaz Paczenko se casó con Alexandra, hija natural del Zar Nicolás II y una bailarina armenia. Desde ese entonces las mujeres de su familia llevan el nombre de Alexandra, cuyo diminutivo ruso es Łesia.

Su bisabuelo en cambio fue fruto de un experimento realizado por un Edonita, algo similar a una nave, llegada del planeta Edon al pueblo de Wojsławice, al sur de Polonia. „Esa cosa” - según palabras del conde Derek - „mató a un niño lugareño, un gatito, un cachorro y un potrillo y luego empezó a jugar. El niño era el representante de la especie dominante en el planeta. Le sirvió de modelo. Del caballo recibimos el doble párpado y un estómago que digiere hasta la celulosa. (…) Del perro tenemos el olfato y el oído, del gato unos ojos que ven en la oscuridad. Probablemente de la misma nave (…) la capacidad de captar ondas diferentes, desconocidas para la ciencia humana, lo cual nos permite a veces contactarnos telepáticamente o escuchar los destellos de los pensamientos de otra gente”. *

De este último origen provendría probablemente también la capacidad de telequinesia y de regeneración de los tejidos.

En cuanto al conde Derek, su abuelo se había casado con una chica de ojos felinos, que nunca quiso hablar de su origen.


La novela finaliza con Tomasz, luego de haber recuperado la memoria, partiendo en lancha de Noruega hacia Nueva York a darle encuentro a su familia. A su melliza Łesia, a Łucja, el clon de ésta y a su padre Nikita Paczenko. Y quién sabe, tal vez también a su bisabuelo, pues la longevidad pareciera ser otra característica más de su especie.


En el epílogo el autor nos cuenta que empezó a escribir esa novela a los trece años de edad, como una manera de fugarse ante los horrores de la realidad circundante y el maltrato escolar. La novela estuvo guardada durante más de veinte años en el cajón, hasta que llegaron mejores tiempos para su publicación…


* Andrzej Pilipiuk, „Vientos del norte”, „Diario noruego” vol. III, p. 251

Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski



Ficha bibliográfica:

Andrzej Pilipiuk: „Diario Noruego” (Norweski dziennik)

„La huida" (Ucieczka), vol. I

„Senderos ajenos” (Obce ścieżki), vol. II

„Vientos del norte” (Północne wiatry), vol. III

Idioma: Polaco

Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2017


 

martes, 14 de septiembre de 2021

Sobre algunos personajes de la serie novelada "Las primas" de Andrzej Pilipiuk

Como toda disciplina, la literatura fantástica se subdivide en varios subgéneros. Existen novelas sobre vampiros, sobre zombies y otros seres más. Son raros los casos en los que seres fantásticos, diversos entre sí, coexistan en las mismas páginas. Tal es el caso de la serie novelada "Las primas" de Andrzej Pilipiuk.

La acción sucede en la Polonia del siglo XXI, en un mundo con laptops y sensores electrónicos. Los personajes principales son el alquimista Michał Sędziwój, quien posee el secreto de la piedra filosofal y su discípula Stanisława Kruszewska. Hace cuatrocientos años bebieron la tintura hecha en base a la piedra, que les dio cuatro siglos más de vida. Está también Katarzyna Kruszewska, quien como agente del Servicio de Inteligencia de Polonia, descubrió la existencia de su prima Stanisława, a quien abordó en un teatro. Y la vampira Monika Stiepankovic, quien resultó ser una princesa bosnia. Todos estos personajes acaban viviendo juntos durante un tiempo, en la ciudad de Cracovia.Allí es donde beben una porción de la tintura, para prolongar su vida por cuatrocientos años más.

Si bien lo clásico del género es que los vampiros se convierten en tales a través de un mordisco, ese no fue el caso de Monika Stiepankovic. En su familia, más o menos una persona por generación, se convertía en vampira. Fue su prima, aquejada por el mismo mal o bien, quien le explicó lo que le estaba pasando, cuando siendo adolescente, se le empezó a hinchar la mandíbula. Le dijo que debía nutrirse de la sangre de un caballo para no enloquecer. Pero simplemente un poco, sin necesidad de desangrarlo. Monika guió a su yegua preferida a las afueras de la ciudad. Sabía que en ese momento se definía su vida. O se cortaba las venas, sumergiéndose en una poza de agua tibia, o se convertía en una vampira total, bebiendo la sangre del equino. Optó por lo segundo. Sabía que el suicidio la conduciría al Infierno, pero no sabía adónde la conduciría su naturaleza innata, que selló definitivamente al morder al 
animal. Desde ese entonces habían pasado más de mil años y ella seguía teniendo el aspecto de una hermosa jovencita de dieciséis. 

Lo interesante del caso es que como los personajes llevan siglos de existencia, rememoran y relatan cosas, sucedidas hace siglos. El autor, arqueólogo de profesión, hace gala no sólo de su manejo de la pluma, sino también de su conocimiento de la historia. Tal es el caso, cuando Stanisława le cuenta a su prima que el distrito cracoviano de Kazimierz era antes una ciudad amurallada aparte, separada de Cracovia por un ramal del río Vístula, que ahora es la calle Dietla. (Explico estos detalles, por si alguno de los lectores quiera pasear, física o virtualmente por Cracovia). Todo cristiano que cruzara ese límite, fuera noble o burgués, debía ser consciente que en Kazimierz estaba sujeto a la ley rabínica y no a la del Rey de Polonia. 
Monika en cambio recuerda la caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos, habiendo participado activamente en la defensa de la ciudad.
Stanisława seguía con la apariencia de una joven de veintiún años, edad en la que tomó la tintura. Cada cierto tiempo tenía que mudarse a un lugar donde nadie la conociera, pues al no envejecer llamaba demasiado la atención. Sabía que podría regresar recién luego de sesenta o setenta años, cuando ya hubiesen muerto aquellos que había conocido. Era pues, como si hubiera vivido varias vidas.

Entre la multitud de personajes de todo tipo que pueblan los cuatro volúmenes, está Laszlo, cazador húngaro de vampiros, quien llegara a Cracovia siguiendo el rastro de la princesa Monika Stiepankovic, de la cual se enamora, luego de constatar que no es una vampira clásica. Laszlo trabaja en sociedad con Arminius Vamblery, quien matara a Drácula. Vamblery está muy resentido con Bram Stoker, quien cambió su nombre por el de Abraham van Helsing, a la hora de escribir el libro sobre el famoso vampiro.
Está también la Hermandad del Segundo Camino, cuyos adeptos se dedican a perseguir  alquimistas, pretendiendo conseguir el secreto de la piedra filosofal. Llegan a apresar a Michał Sędziwój, quien les da una fórmula falsa, que produce una explosión en la que mueren todos, incluido el alquimista.

La tradición judía está presente en la figura mítica del Golem. Se trata de Izaak Apfelbaum, Golem creado por el maestro hasidim Salomon Storm en colaboración con los cabalistas de Cracovia y algunos más que habían sido deportados desde el Tercer Reich. Los personajes principales lo buscan, pues las tres „chicas”, Stanisława, Katarzyna y Monika, han sido atacadas por otro Golem, al cual felizmente lograron vencer. Apfelbaum accede a recibirlos en la biblioteca secreta, de la cual es guardián, por la gravedad del caso. Les habla de la naturaleza de los Golem y de porqué en cada generación, los más preclaros cabalistas construyen un Golem. Sin embargo el secreto logró trascender, por la imprudencia del rabí Judá León de Praga. Así fue como los cazadores de vampiros lograron crear al Golem que las atacó, siendo su existencia misma una aberración. Felizmente las chicas le habían dado fin.
Apfelbaum les cuenta que una cosa que no pueden hacer los Golem es entrar a una sinagoga, pues no tienen alma, explicándolo de la siguiente manera:
„El alma la puede dar sólo Dios y a mí me creó la mano del hombre. Existe además otra característica más del Golem. La falta de libre albedrío. A mí me prohibieron ir a una sinagoga y por eso, a pesar de mi deseo intenso, me quedo aquí. (…) El maestro me ordenó cuidar la biblioteca. Así que la cuido. Y la cuidaré hasta que mi existencia llegue a su fin.” *
Les dice también que su tiempo transcurre de una manera diferente a la de los humanos, pues un Golem puede vivir incluso hasta ciento cincuenta años. Pero no se queja, pues se entretiene leyendo los libros de la biblioteca.

En el cuarto libro de la serie, „Desaparecida”, aparecen algunos elementos más. Uno de ellos es la isla de Frislandia, lugar que no figura en ningún mapa. Su princesa y heredera al trono se llama Tordis de Behoute. Vive en Cracovia, donde estudia geología, bajo la identidad polaca de Anna Czwartek. Isla a la que llega finalmente, con la ayuda de dos de sus compatriotas, así como Stanisława y Katarzyna, luego de muchas aventuras. Anna reconoce en ella los paisajes con los que había soñado, siendo niña. Guiada por un sentimiento recóndito entra a una casa, donde encuentra una diadema familiar, símbolo de su procedencia y linaje. El haberla encontrado le vale para ser reconocida como princesa por los trescientos habitantes que quedan en la isla. Sobrevivientes de una epidemia mortal y de los ataques de los piratas.
El otro elemento es un violín negro que conduce a la locura a todo aquel que lo utilice para tocar música. Tal como sucedió con Mikalojus Ciurlionis, el compositor preferido de Monika. Pero Stanisława, valiéndose de su conocimiento y de la ayuda de Michał Sędziwój desde el más allá, logra vencer el hechizo.

Andrzej Pilipiuk, „La princesa”, p. 162
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Fichas bibliográficas:
Andrzej Pilipiuk: „Las primas” (Kuzynki)
Andrzej Pilipiuk: „La princesa” (Księżniczka)
Andrzej Pilipiuk: „Las herederas” (Dziedziczki)
Andrzej Pilipiuk: „Zaginiona” (Desaparecida)
Idioma: Polaco
Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2020

lunes, 1 de febrero de 2021

Czesław Miłosz - Vida lograda

Vida lograda


Su senectud cayó en los años de abundancia.

No hubo terremotos, inundaciones ni sequías.

Pareciera que volviera al orden el giro de las estaciones,

Que las estrellas brillaran más fuerte y el Sol iluminara más intensamente.

Ni en las provincias lejanas se libraba la guerra.

Las generaciones crecían solidarias al prójimo. 

Nadie se mofaba de la bondadosa naturaleza del hombre.

Qué amargo era despedirse de una tierra tan renovada.

Envidioso se avergonzaba de la raíz de su duda,

Feliz de que muriera con él la adolorida memoria.


A los dos días de su muerte el huracán asoló las orillas.

Humearon volcanes dormidos desde hacía cien años.

La lava reptó cubriendo ciudades, viñedos y bosques.

Y la guerra se iniciaba batallando en las islas.

  1975


Del poemario: Himno sobre la Perla (1982)

Del ciclo de poemas: II. La montaña mágica



Del libro:

Czesław Miłosz: "Poesía escogida"

Selección y traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Embajada de Polonia en Lima e Instituto Cultural Peruano - Norteamericano

Lima, 2012


 

lunes, 28 de diciembre de 2020

Sobre el libro "Diario del año crístico" de Jacek Dehnel

Esta será una breve reseña del libro „Diario del año crístico” del escritor polaco Jacek Dehnel. Título que alude a sus treinta y tres años, edad de la muerte de Jesús.


Es un libro un poco sobre nada y todo a la vez. El autor inicia el libro diciéndonos que nació el primero de mayo de 1980, a las 11:05 de la mañana en la ciudad de Gdańsk. Dato que incluyo en esta reseña, por si algún astrólogo visitara este blog, tentado por el casi nulo contenido astrológico que éste conlleva.

En este libro, escrito en forma de un diario, llevado durante un año, desde su cumpleaños número 33 hasta el 34, el autor lanza algunas reflexiones irónicas y autoirónicas, sobre su propia vida, sus ancestros, Polonia, la literatura, el cristianismo, el catolicismo polaco… Nos relata algunos puntos del enredo religioso familiar, que ya conocíamos de la novela “El jardín de Lala. Quién y en qué generación era de qué religión y porqué se convirtió a otra, siempre dentro del espectro cristiano. La opinión de su abuela sobre la matanza de los inocentes, que la hizo distanciarse desde niña de la Iglesia organizada. La revelación de Pablo, camino a Damasco, que según el autor, le fue dada por Lucifer. Diciéndonos que Saúl (a quien se niega a llamar Pablo, nombre que le fue dado durante la revelación) era peor que Judas. (Seis años después de haber escrito esas líneas, en mayo del 2019, el autor hizo pública su apostasía en relación a la Iglesia Católica)


- ¡Qué buena vida! - se dice una al pasar las páginas del libro. El autor se dedica a leer, escribir, correr para mantenerse en forma, supervisar la remodelación de la antigua casona en la que vive, en pleno centro de Varsovia y viajar, para presentar su obra y/o conversar con los traductores  sobre la misma. Viajes que aprovecha para hacer turismo. Nos dice, de paso, que uno aprende más de su propia obra, cuando la traduce. La única excepción es un viaje de placer, hecho al sur de Italia.

Durante estas giras el autor se va cruzando con algunos escritores, cuyo nombre ya conocía, como Krzysztof Varga y Zygmunt Miłoszewski y con otros, cuyo nombre desconocía, como Katarzyna Fetlińska. Menciona también a Linda, poetisa de flores y jardines, a quien conoce en una gira por Inglaterra. Gira durante la cual visita la casa de las hermanas Brontë y las lomas, que sirvieron de modelo para las "Cumbres borrascosas".

Hay también una descripción detallada de su viaje a la India, que incluye un encuentro, o más bien desencuentro, con escritores hindúes, entre ellos, el mayor poeta en lengua urdu. Cosa de la que el autor se entera, cuando el poeta ya se ha ido. 

Viajes, que de hecho se acabaron con esta pandemia, durante la cual el mundo dio un giro de tuerca, tornándose virtual. Pero, como dice el dicho, nadie nos quita lo vivido.

Gracias al libro me voy enterando pues de nombres de lugares, escritores, pintores e incluso santos. Como San José de Cupertino, el santo que volaba contra su propia voluntad.


Aparte de los viajes, el autor nos habla de su participación en un grupo voluntario, que se dedica al cuidado del cementerio judío de Varsovia. De sus lecturas, las películas que ve, las series televisivas, los juegos, las exposiciones y museos que visita, las obras de teatro y conciertos a los que asiste. De los lugares, restaurantes y cafeterías, adonde suele asistir en Varsovia. Y hasta de sus sueños.

También nos cuenta de las conversaciones que sostiene con su pareja y sus amigos. E incluso nos comenta las conversaciones de los compañeros de ruta, en cualquier bus o tren del camino. Nos cuenta como, por ejemplo, durante el viaje de Gdańsk a Tczew, dos hombres miran por la ventana diciendo adónde va qué tren y qué carga lleva. Conversación aparentemente absurda, pero que no deja de ser interesante, o en todo caso, divertida.

(Y me acordé de las conversaciones de los pasajeros en el tren de Krzeszowice a Cracovia, que tanto me llamaban la atención. 

- Yo tengo (vale decir, el departamento que me adjudicaron tiene), cuarenta y cinco metros cuadrados - decía un señor.

- Y yo tengo cuarenta - le respondía la mujer que estaba al frente suyo.

Entonces el hombre le mostraba el juego de cubiertos que había conseguido, desenvolviéndolo y volviéndolo a envolver en papel).


Al finalizar el libro, el autor nos dice:

„Fue un año de unos cuantos viajes lejanos, remodelación de la casa, la cocina y la dentadura, encuentros con personas y libros, conversaciones realizadas y escuchadas; no sucedió durante su transcurso nada particular, ni bueno, ni malo. El deslizamiento de una cuenta más sobre un hilo de longitud desconocida”. *

¡Vaya comentario! No sé si es soberbia o humildad, el considerar que no hay de particular en viajar invitado a presentar su obra por el mundo entero y tener los medios para remodelar su departamento. Departamento que se encuentra, dicho sea de paso, en el mero centro de la ciudad de Varsovia.

Si bien el autor es consciente de que el mundo en el que vive se puede desmoronar en cualquier momento, como un juego de naipes. Y de que es un privilegio el pertenecer a la generación a la que pertenece. Y lo dice de esta manera, al hablarnos de su madre:

„Nació tres años después de la guerra, alimentada hasta la saciedad, como todos los de su generación, por el trauma de la guerra, criándose en un país arruinado, calcinado, repleto de tumbas frescas, recubierto por las cenizas de los crematorios. Efectivamente, durante toda su vida, no hubo una guerra de verdad, pero eso es, si miramos la historia de Polonia, una situación anormal, cada generación tuvo su guerra o levantamiento. Cada tiempo de paz era pasajero. ¿Por qué ahora habría de ser de otra manera, acaso somos mejores, merecedores de la paz? ¿Qué hicimos para merecerlo?”. **

Y con esta cita acabo la reseña, deseando a los lectores, un año mejor que el que está finalizando.



*Jacek Dehnel, “Diario del año crístico”, p. 510

** Op. cit., Pp. 449-450 

Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


Ficha bibliográfica:

Jacek Dehnel: „Diario del año crístico” (Dziennik roku chrystusowego)

Varsovia, Editorial W.A.B., 2015

Número de páginas: 512

Idioma: Polaco