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martes, 7 de mayo de 2013

Breve historia de la traducción en el Perú

En marzo de este año, 2013, vio la luz el libro "Breve historia de la traducción en el Perú" de Ricardo Silva Santisteban. En el mismo el autor hace un recuento de las traducciones realizadas tanto en el Perú, como por peruanos en otras latitudes. Históricamente abarca desde la conquista, a través de la colonia y la República, hasta desembocar en el último libro, publicado ya en el 2013. Nos habla de las traducciones, tanto del quechua al castellano y viceversa, así como de traducciones de lenguas extranjeras al castellano. La temática principal son obras literarias en todos sus géneros, incluida la literatura oral andina y aguaruna, aunque también incluye historia y filosofía. De las diversas lenguas vertidas al castellano, las más comunes son el francés, inglés, alemán y portugués, sobre todo por la traducción de autores brasileños. Pero también se mencionan traducciones de tales idiomas como el chino, japonés, sánscrito, latín, griego, sueco, italiano, finés, danés y polaco. Entre los traductores mencionados están tales maestros del idioma como el Inca Garcilaso de la Vega, cuyo nombre aparece en la carátula del libro, Mariano Melgar, José María Arguedas, César Vallejo, César Moro o Javier Sologuren. Estos son tan sólo unos cuantos de los muchos nombres mencionados. Finalmente el autor se lamenta, comentando que hay cada vez menos traductores literarios en el Perú, debido a la falta de cursos dedicados al tema en las universidades del país. El texto va seguido de una bibliografía detallada, tanto de estudios y antologías de la traducción literaria en el Perú, así como de las publicaciones de los diferentes traductores.

Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Ficha bibliográfica:
Ricardo Silva Santisteban: "Breve historia de la traducción en el Perú"
Lima, Instituto Bibliográfico del Perú, 2013
Número de páginas: 117
ISBN: 978-612-46210-1-7 

sábado, 25 de febrero de 2012

Sobre mis maestros literarios

A pesar de que involuntariamente me pasé un poco del tiempo al exponer en el II Congreso de Literatura Fantástica, al que gentilmente me invitó Elton Honores, por lo que pido disculpas a quienes me acompañaron en la mesa, no dije todo lo que tenía que decir sobre mis influencias literarias. Así que aquí lo pongo por escrito, como añadido a lo expuesto el jueves 24 de febrero.


Al sentarme a preparar lo que iba a decir hoy en día me puse a revisar escritos míos antiguos, que tenía guardados en la casa y que sobrevivieron a mis múltiples mudanzas y travesías. Encontré entre ellos dos páginas, que eran las que en realidad estaba buscando, escritas en diciembre de 1980, cuando varios de los aquí presentes tal vez aún no habían nacido. En ellas menciono no precisamente a mis influencias, sino a mis maestros de lo que yo llamo "mi Olimpo de la ciencia verdadera, la ciencia única." Aparte de varios de los ya mencionados como
José María Arguedas, Sigrid Undset, Juliusz Słowacki, Jarosław Iwaszkiewicz o García Márquez, menciono allí a Nikos Kazantsakis, autor de las novelas Carta al Greco y la famosa Última tentación de Cristo, en base a la cual se hizo la película. Menciono a León Tolstoi y Fiodor Dostojewski, cosa que me llama la atención, porque no siento que me hayan impactado tanto. A Halldor Laxness y su alucinante novela "La campana de Islandia", cuyo personaje femenino principal Snaefridur, tenía un talle como una caña quebrada por el fluir del viento. A Pablo Neruda, tomando vino tinto en Isla Negra, a pesar de haber sido asesinado un día nefasto de setiembre. A Vladmir Nabokov y su famosa novela Lolita. A Alejo Carpentier construyendo el Reino de este mundo, e invirtiendo el girar continuo del tiempo en el Viaje a la semilla. Y también a Thomas Mann y Hermann Hesse, describiendo la prístina vivencia del Hacedor de la lluvia durante el Matriarcado. Menciono asimismo a los cineastas Bertolucci y Woody Allen. Finalizo el texto diciendo, que sería feliz si fuera incluida algún día en el Olimpo de una niña menor que yo, que en el trance de aprender el mundo, lo pudiera aprender también de mí.

lunes, 20 de febrero de 2012

II Congreso Nacional de Escritores de Literatura fantástica y ciencia ficción peruana

Los días 23, 24 y 25 de febrero se desarrollará en Lima el II Congreso Nacional de Escritores de Literatura Fantástica y Ciencia Ficción Peruana, que contará con más de 30 participantes entre escritores y estudiosos de este género, tanto en la literatura como en la historieta. El programa incluye: conferencias magistrales, mesas de autores, ponencias, presentaciones, firmas y venta de libros.
El congreso se realizará en el auditorio de la Casa de la Literatura Peruana (Jr. Ancash 207, Antigua estación de Desamparados), de 3:00 p.m. a 8 p.m. El ingreso es libre.
Harry Bélevan, Enrique Prochazka, José Donayre, José Güich, Isabel Sabogal, Amador Caballero, Evelyn García, Katya Adaui, Santiago López Maguiña, Raschid Rabí, Julia Wong, Camilo Fernández Cozman y Lucho Zúñiga, son algunos de los participantes.
En el programa destacan las conferencias magistrales: “La narrativa fantástica peruana en el siglo XXI” (jueves 23 de febrero, a las 5:45 p.m.), a cargo del crítico literario Elton Honores, profesor de la Universidad San Ignacio de Loyola; y “La imaginación liberada” (el sábado 25 de febrero, a las 7:00 p.m.), a cargo del escritor y dramaturgo Juan Rivera Saavedra.
Se presentarán durante el evento los libros: Lo fantástico en Hispanoamérica (2011) de Elton Honores (viernes 24, 5:55 p.m.) y el libro de microrrelatos Cuaderno de almanaquero (2011) de William Guillén Padilla (sábado 25, 6:20 p.m.).
Sobre los estudios sobre lo fantástico destacan los trabajos de los profesores universitarios: Raschid Rabí (UARM) sobre la historieta de Miguel Det y Santiago López Maguiña (UNMSM) sobre José María Arguedas, además de la presencia de jóvenes investigadores como Francisco Najarro, César Espinoza, Juan Cuya y Jhonny Pacheco, que abordarán a autores como Augusto Higa, Bertrand Russell, María Tellería Solari o al grupo de autores de la editorial Estruendomudo, respectivamente.
Dentro de las actividades paralelas, los días viernes 24 y sábado 25 de febrero, de 3:00 a 8:00 p.m. habrá una exhibición y venta de revistas de literatura peruana y libros de autores nacionales como los de Cuerpo de la Metáfora Editores; Tinta Expresa. Revista de literatura; Ínsula Barataria. Revista de literatura y cultura; Plesiosaurio, entre otras publicaciones del género.
Nota: El programa completo se puede ver en este mismo blog, dos entradas más abajo.

lunes, 24 de mayo de 2010

viernes, 20 de junio de 2008

Presentación del poemario “Sinfonía del rayo y de la luna” de Hernán Hurtado Trujillo


En los últimos años la alusión a lo “andino” y a pretender emular al gran maestro José María Arguedas se han vuelto términos un tanto trillados. Como decía mi Onorio Ferrero, mi maestro, las palabras, al igual que el dinero se van devaluando. “¿Se imaginan? – nos decía – Cómo habrá sido la primera vez en que un hombre le dijo a una mujer: “te amo?””.
Y sin embargo en la poesía de Hernán Hurtado no notamos esa devaluación de la palabra. Su verbo se presenta puro y prístino, como en los días anteriores al idioma. La alusión a lo andino es auténtica, está presente de por si, mostrando la raíz cultural y geográfica de la cual procede el poeta. Quienes hemos aprendido a amar y profundizar en lo andino a través de José María Arguedas asociamos siempre la figura del maestro con Apurímac, pero en especial con Abancay, lugar donde se desarrolla la trama de “Los ríos profundos” y de donde procede Hernán Hurtado. Nos resulta pues familiar la figura del Pachachaka, puente sobre el mundo, del cual también nos habla Hernán Hurtado en su poema: “La amistad aparente y la soledad interna”:

El sol tiende una manta de luz
sobre la pradera
Pachachaka baja de prisa
por las cascadas
Sus olas dejan frescos besos
sobre la arena
y los tiwtis
picotean
su sabor
Los árboles de las orillas
que se miran frente a frente
se abrazan y se besan
entre las aguas...
Y
YO
por el fondo
fluyo
silencioso
como lágrima solitaria....

Hay pues en su obra alusiones a la geografía andina, como en el poema mencionado, en la “Oda a Ch’uqikiraw”, en el poema “Porque mi canto no es mi canto” dedicado al río Apurímac, o en el poema “La garza”.
Hay también mucha alusión a la soledad, a la muerte y al dolor que nos produce la muerte de los seres queridos. Pero también a la belleza, al amor y a la poesía como en el poema “Mi casa es la poesía”:

Caminé por el mundo

y sólo hallé
puertas cerradas
Entonces forjé este verso
que te toca la puerta.

Por último diremos que al estar el poeta comprometido con el cambio social, se trasluce este compromiso también en su poesía.

Presentado por Isabel Sabogal el 3 de febrero del 2005
Auditorio del ICPNA,
Av. Tullumayo
, Cusco

jueves, 15 de mayo de 2008

Sobre la elección de la lengua literaria

El día de hoy hablaremos sobre la literatura escrita por mujeres a través de la historia. Para ello me he centrado en presentar la obra de dos autoras, una de las cuales obtuvo el Premio Nobel de Literatura, el galardón máximo en el ramo. A continuación comentaré la obra de Pearl Buck, premio Nobel de Literatura 1938, y de Alejandra David-Neel. He escogido los nombres de estas autoras y no de alguna del ámbito latinoamericano o andino, porque considero que habiendo tenido la oportunidad de nutrirme de la savia de varias culturas es mi deber el acercar la riqueza de unas a las otras.
Pearl Buck, narradora norteamericana, premio Nobel de Literatura 1938, autora de muchas novelas y relatos sobre la China, país en el que pasó gran parte de su infancia y al que retornó como mujer adulta. Carmen Virgili nos dice de Pearl Buck: "Su niñez transcurrió en China, y allí volvió después de terminar sus estudios en los Estados Unidos, para acercarnos a ese lejano Oriente, para ofrecernos, a través de sus obras, una visión auténtica de sus realidades más íntimas. Incluso ha querido traducir para nosotros la novela clásica china Shui Hu Chan, escrita en el siglo XIII".
Si bien Alejandra David-Neel jamás obtuvo el premio Nobel ni se movía en los círculos literarios de occidente he decidido incluir su nombre en este comentario por algunos rasgos paralelos que noto entre su obra y la de Pearl Buck. Alejandra David-Neel era francesa y la lengua en la que escribía era el francés. Ingresó al Tibet en una época en la que este ingreso estaba vedado a los extranjeros. Estamos hablando de los años '20. Aprendió el tibetano y llegó a complementarse plenamente con esa cultura, estudiando y practicando la religión del lugar, el budismo. No teniendo hijos propios, adoptó y crió a un niño tibetano, quien posteriormente sería conocido como Lama Yondgen, con quien escribió algunas de sus obras. Escribió más de cuarenta libros, entre ensayos y novelas. Su obra más conocida es “Místicos y magos del Tibet.” Llegó a vivir ciento un años, ya que nació en 1868 y murió en 1969. Así como Pearl Buck acercó a occidente las maravillas de la cultura china, escribiendo en una lengua occidental como es el inglés, así Alejandra David-Neel dio a conocer en Occidente la cultura tibetana, describiendo ese mundo en francés.
Salvando las distancias, podríamos compararlas de alguna manera con José María Arguedas, quien mostró al mundo criollo lo vigente y maravilloso del mundo andino. Estas tres personas sirvieron de puente entre las culturas en las que se habían criado o a las que pertenecían. Puesto que, así como dije en la presentación de mi novela “Entre el Cielo y el Infierno, un Universo dividido” en 1989: “Aquellos que nos hemos criado a caballazo entre varias culturas, sabemos que la realidad no es algo concreto y tangible, sino una materia informe que vamos modelando día a día, como si reconstruyéramos eternamente el jardín del Edén.” Y aquí pasamos a otro tema fundamental que es el del idioma en el que uno escribe. Para la gran mayoría de escritores el idioma es algo que ya está dado de por si, no es algo que se elige. Pero hay algunos casos, en los que tenemos la capacidad de elegir el idioma en el que escribiremos e incluso de cambiar de idioma literario. Arguedas se decidió finalmente por el castellano para mostrar el mundo quechua a otras gentes. Pearl Buck pudo haber escrito en chino, porque lo hablaba desde niña, pero se decidió por el inglés para mostrar el mundo chino que tanto amaba. Alejandra David-Neel fue la única europea que durante años vivió en el Tibet, en una época en la que este país estaba totalmente aislado de los demás y la única lengua en la que se comunicaba era el tibetano. Sin embargo se decidió por escribir en francés, para dar a conocer ese mundo que tanto amaba. Y aquí pasamos a preguntarnos cuál es la importancia de dar a conocer una cultura o un mundo que se ama a otro. Y responderé con una cita de Hans Urs von Balthasar: „Ahora bien, sentir algo como plenamente real es amar. El amor nos despierta a la realidad de nosotros mismos, a la realidad de los demás, a la realidad del mundo... y a la realidad de Dios. Nos amamos a nosotros mismos por cuanto nos sentimos reales. Y no amamos - o no tanto como a nosotros mismos - a los demás seres que nos parecen menos reales.” Y estas palabras cobran más fuerza en estos momentos cruciales por los que atraviesa el país, luego del informe de la Comisión de la Verdad. Bien, volviendo al tema de la importancia del idioma mencionaremos algunos casos más de autores que se vieron forzados a cambiar de idioma para entrar en el cauce por así decirlo de la literatura universal. Mircea Eliade, autor de libros sobre una búsqueda de elementos comunes subyacentes a todas las religiones, no se hubiera hecho tan conocido, sino se hubiera pasado del rumano, su lengua materna, al francés. Lo mismo podemos decir de Vladimir Nabokov, autor de la famosa novela “Lolita”, quien se pasó del ruso al inglés. En cuanto a Witold Gombrowicz tradujo con la ayuda de sus discípulos su novela "Ferdydurke" del polaco al castellano para poder abrirse campo en el mundo hispano y trascender las fronteras de la lengua polaca. Pero el caso más drástico creo que es el de Arthur Koestler, quien comenzó escribiendo en húngaro, se pasó luego al alemán y de allí al inglés. Respecto a esto Arthur Koestler nos dice en su autobiografía: “Los escritores húngaros sólo podían asegurarse un amplio público emigrando y aprendiendo a escribir en la lengua de su país de adopción. Pero abandonar la lengua y las tradiciones nativas supone, en la mayor parte de los casos, la muerte del escritor como tal, que se transforma así en un periodista cosmopolita, sin rasgos profundos, o en un obrero de las letras. (...) Los que se quedaban en la patria estaban condenados a escribir para un público reducido, mimado y saturado. Los principales poetas y novelistas húngaros, desde 1920 a 1940, habrían ocupado un puesto de honor en la literatura de cualquier gran nación". He tocado el tema del idioma porque lo considero vigente acá, en nuestra realidad cultural. Muchos de los aquí presentes tenemos la capacidad de escribir en dos idiomas, ya sea el quechua y el castellano, o tal vez el aymara y el castellano, porque hay gente que ha llegado de Puno, y optar por uno de ellos. En mi caso personal fue entre el polaco y el castellano, ya que he escrito libros en los dos idiomas, pero finalmente opté por el castellano por ser ésta una lengua más universal.

Conferencia presentada por Isabel Sabogal con el título de "La literatura escrita por mujeres a través de la historia" en el III Encuentro Surperuano de Escritoras, en Cusco el 5 de setiembre del 2003 y en la que se habló también de la poetisa polaca Wislawa Szymborska, Premio Nobel de Literatura, 1996.