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sábado, 21 de diciembre de 2024

Sobre "La flauta de Marias" de María Wiesse


Apreciados lectores, les comparto la reseña del libro "La flauta de Marsias" de mi abuela María Wiesse, hecha por Rubén Quiróz Ávila y publicada este 18 de diciembre del 2024 en el Diario Uno.
¡Regalo perfecto para estas Fiestas Navideñas!

A adquirirse, entre otros, en la librería "Placeres compulsivos":

martes, 10 de diciembre de 2024

Sobre la realidad como fantasía colectiva

Cada quien imagina lo que quiere de acuerdo al mundo que conoce. A eso le llaman “realidad”, a fantasías colectivas aceptadas con códigos definidos.



Miguel Ángel Vallejo Sameshima: “Ángel de la guarda”


jueves, 25 de mayo de 2023

Sobre la maternidad


El mito de la buena madre es una condena para la madre real.



Victoria Guerrero Peirano: „Y la muerte no tendrá dominio”

 

jueves, 4 de mayo de 2023

Paradero desierto - Primera sesión de lectura abierta


Paradero Desierto presenta su primera sesión de lectura abierta del año 2023. 

La cita es el domingo 7 de mayo a las 4.00 p. m. (hora de Lima), a través de google meet.

¡Bienvenidos todos!

Acceso al meet: bit.ly/cppya

martes, 24 de enero de 2023

Me acerco al río

me acerco al río,

mi río en crecida,

gris-verde, burbujeante y altivo. 

con limo, remolinos, piel, chapitas. 

y vuelven esos sueños cada noche: 

de aguas trepidantes, ya en la nuca,

y puentes infinitos, sin salida.


así que vivo junto al río... 

retumba la campana escondida. 

¿la recuerdas?

érase una invasión tártara,

ellos huían. oh, cruzar

al monasterio a la otra orilla. 

pero no hubo milagro,

no quiso abrirse el agua,

y en el fondo del Vístula

hoy descansan cazador y presa 

y su corazón acelerado...

y la campana quebrada los 

recuerda y acompaña.


anoto en un papel

sus nombres idos. 

los sueños no se van. 

y vuelvo al

río.


Alhelí Málaga

Del poemario: „Paradero desierto” vol. I


martes, 17 de enero de 2023

diario de sueños, nro. 23

avenida de sol, de tierra y de viento.

paredes de adobe, cerros a distancia. 

pendiente suave, puertas de madera

entreabiertas: canto de ollas y cucharas.


¿dónde estoy? ¿de dónde este verdor?

¿sonido de trompetas, olores de la infancia? 

en la plaza hay  fiesta, no importa la epidemia,

la virgen se celebra, a la virgen se le baila.


¿de quién es este cuerpo, estas manos 

anchas? ¿esta piel ajada, huesitos de hojalata?

¿estos pies de gigante, como los de mi madre,

imaginando mundos sentada en su ventana?


los visitantes rinden tributo a la virgen. 

ponte en la  la fila, te tocará besarla.

su zapato delicado, el borde de su traje.

luego comeremos dulce de higo y cocadas.


las mujeres con blusas de blancor almidonado,

como alas de ángel, comparan sus alhajas.

sus collares de perlas y cuentas de colores

saltan sobre sus pechos de risa nacarada.


¡allí está! acá crecieron mis abuelos. 

capulíes en el patio, la casa y sus fantasmas.

y si así lo decido, al abrir los ojos, podría

venir aquí... dormir en estas camas.


tendría una hija. ella conocería las danzas, 

tendría este acento, sabría de estas plantas.

y yo la entregaría, cuando el día llegue, en 

vestido bordado de acuerdo a esta usanza.


tus nietos y bisnietos, tataranietos idos,

te saludan en tu día, cajabamba inventada,

cajabamba soñada desde sus lechos grises,

sus noches ahogadas en metrópolis lejanas.



Alhelí Málaga

Del poemario: „Érase un espejo” (2022)


Nota: La autora es bisnieta de un cajabambino.


martes, 3 de enero de 2023

Algunas reflexiones en torno a las notas al pie de páginas poéticas

Hace algunos meses, leyendo a Marco Martos me preguntaba qué sentido tiene escribir poesía, cuando todo el tiempo tienes que recurrir, a falta de notas, a Wikipedia. ¿Acaso la obra no debería defenderse por sí sola?
Habla, por ejemplo, de Riquelme. ¿Y quién era Riquelme?, me dije yo. Ahora ya sé que era quien llevaba la cuenta del oro robado/ conquistado a nombre de la Corona Española. Y quien insistía además en la necesidad de ajusticiar a Atahualpa. ¿Debería saber eso, siendo peruana de nacimiento? Probablemente sí, pero no lo sabía. 
Ese es tan sólo un ejemplo, pero alude a otros nombres y apellidos más difíciles. Caminando, por ejemplo, por las calles de Trieste, se acuerda de Italo Svevo. ¿Y quién era Italo Svevo? Da vergüenza decirlo, pero allí va otra mirada a wikipedia. Y es que por allí me sonaba que Italo Svevo era un escritor italiano, pero no sabía nada más al respecto.
Si yo caminara por Trieste, lo asociaría con el puerto del Imperio Austrohúngaro y con el castillo donde Maximiliano de Habsburgo selló su sentencia de muerte, al aceptar ser Emperador de México. (Y ya que toda asociación va marcada por nuestras experiencias personales, tal vez ésta se deba, a mi reciente visita a la capital azteca...).


En el caso del poemario „Moja jest ta ziemia” (Ésta es mi tierra) de Martyna Buliżańska, he debido acudir a google prácticamente en cada poema. Pero no me que quejo, pues gracias a eso, he descubierto páginas y conceptos interesantes. Me enteré por ejemplo, que en el judaísmo tradicional se llama Neshama Yetera al alma adicional, que ofrece Dios a sus seguidores, el día del Sabatt.


El otro extremo es el caso de "Sisma. Poema documental” de Paul Guillén. Al leerlo no tuve que acudir a google ni wikipedia, porque las notas están al final del libro. Eso, obviamente, facilita mucho la lectura. Pero, ¿hasta qué punto tiene sentido publicar un libro, en el que los poemas tienen dos, tres o hasta cuatro notas?

Y allí va la pregunta clave. ¿Cuál es el límite en el que considero que debo poner notas para hacer comprensible lo que escribo? ¿Acaso mi poema "Cayara" es comprensible para alguien ajeno al mundo andino? Obviamente no. ¿Debí poner alguna nota en el libro? ¿Debería ponerlas en el blog? ¿O debería dejar que los críticos, ajenos al mundo andino, se rompan la cabeza? (En el caso de Paul Guillén sí lo entendió, lo cual implica nuestro conocimiento y/o pertenencia mutua al mundo andino).


domingo, 27 de noviembre de 2022

Lima - Presentación del libro "Paradero desierto. Vol I"

Se invita por la presente a la presentación del poemario “Paradero Desierto. Vol. I” del grupo Paradero desierto, conformado por los siguientes autores: Villanueva Lorenzo, Miguel Gil Castro, Giovanna Torres, Dagoberto Benites y Alhelí Málaga; contando con la presencia de la poeta Juliane Angeles. 

Fecha:  Viernes 2 de diciembre del 2022
Hora: 7 p.m.
Lugar: Auditorio de la Casa de la Literatura Peruana
Dirección: Jr. Áncash 217, 
Centro Histórico de Lima
Ingreso libre


“Paradero desierto. Vol. I” puede descargarse de manera gratuita en la página https://www.paraderodesierto.com


Para mayor información

Comunicarse al e-mail nosotros@paraderodesierto.com

linktr.ee/paraderodesierto

lunes, 26 de abril de 2021

María Wiesse - Jabirú

 Tengo la tristeza del jabirú,

 pájaro que de la Selva,

 voló al Misti. A mi no me gusta

 el yaraví, ni creo en Silvia,

 amada infiel. Llorar no quiere

 el jabirú, pero la ciudad blanca

 provoca el llanto. Selva infernal,

 caucho, masato, orquídeas,

 flechas, venenos, sol que revienta

 y no rocotos, picanterías, bardos

 románticos, casonas albas.

 Y después a Lima, al Campoamor,

 un sol la entrada, exhibición.

 Y, después, ¿qué más?

 (Como diría Barba-Jacob).

 Tristeza honda, pesar sin nombre…

 Nostalgia, nostalgia, nostalgia

 y para siempre, nostalgia…



 

 Del libro de María Wiesse: 

 „Jabirú”  (Diversiones al margen de la poesía)

 Lima, 1951



Aquí van algunas notas explicativas para el lector ajeno a la cultura peruana:

* Misti - volcán que corona la ciudad de Arequipa

* Yaraví - forma poética, utilizada por el poeta Mariano Melgar

* Silvia - musa del referido poeta 

* Ciudad blanca - apelativo de la ciudad de Arequipa

* Campoamor - cine antiguo de la ciudad de Lima

* Barba-Jacob - poeta colombiano



lunes, 12 de abril de 2021

María Wiesse - Desolación

Ya no te quiero. Y en mi alma

 se extiende oscura noche 

 sin luceros. Ya no me cautiva

 tu voz y gélido silencio

 ha caído sobre mi corazón.

 Te miro apaciblemente,

 altivamente. Y mi mano no se estremece

 al tocar la tuya, ni me emociona

 tu beso, como ayer. Ya no te quiero.

 Estoy sola y libre, con mi orgullo;

 me siento rescatada, he roto

 este amor imposible, esta ilusión que fué

 tristeza. Nada me amarra a ti.

 Puedo cantar en paz. Mi amor es rosa deshojada

 y ni el recuerdo ha de vivir en mi.

 ¡Oh noche sin canción y sin estrellas!

 ¿Qué se ha hecho mi amor, ese amor

 que eras tu, tu voz, tus ojos y tus manos?

 ¿Cómo vivir sin adorarte, mi amor?

 ¿Cómo vivir sin el dolor de quererte?

 Ya no te quiero. Y porque no te quiero

 como ángel sombrío me acompaña

 la desolación.



Del libro de María Wiesse:

"Rosa de los vientos"

Lima, 1949


lunes, 5 de abril de 2021

María Wiesse - Escrito sobre el agua

                                                    A J.S.

 

 Sobre la ruta clara del agua

 escribí mis poemas.

 Se han perdido en la onda transparente

 como rumor humilde,

 y fueron, en la fuente,

 canción, con el lago dulzura,

 y en el mar resonaron

 con acento de ensueño.

 Sonido de flauta en las aguas:

 ¿quién escuchará tus notas doloridas?

 ¿dónde se escaparon mis sueños

 Y mi nostalgia?

 Solo he guardado para mi

 su nombre que no se ha de ir

 sobre el azul del mar.

 Y su nombre será el poema inmortal

 que no escribí sobre el agua.




Del libro de María Wiesse:

„Rosa de los vientos”

Lima, 1949


lunes, 10 de agosto de 2020

El invierno

El invierno es una niebla entretejida,
una bruma en la maraña de mi cuerpo tierno,
en la maraña de mis labios y pezones,
de mis pechos como dos palomas blancas,
de mi cuerpo de niña entretejido
por las tinieblas de la noche y de los sueños.

El invierno es una bruma que se pierde
entre los árboles del mar y las gaviotas,
en mi patria que se pierde para siempre
en la noche platinoche, noche oscura del recuerdo.
En mi patria que es un sueño inexistente,
marcado desde ya en el mapa de las voces y los tiempos,
marcado desde ya en el mapa oscuro del recuerdo.

Isabel Sabogal
Cracovia, 15 – I – 1992
Del poemario inédito “Todo está hecho a la medida de ti misma”

Publicado entre el 2002 y el 2004 en el diario "El Sol" de Cusco
Publicado en la antología "Un otoño azul"
Arequipa, Cuervo Editores - Alianza Francesa de Arequipa, 2018


martes, 19 de mayo de 2020

Sobre la novela "Maxente" de Carlos Enrique Freyre

Esta será una breve reseña de „Maxente” de Carlos Enrique Freyre, la novela que se presentó conjuntamente con la mía, en la Feria Internacional del Libro de Lima del 2016
El primer comentario que puedo hacer es que mejor le hubiera calzado el título „Vampiros en la selva” o „Vampiros en la Amazonía”, porque ese es el tema sobre el que trata la novela. El autor es militar y menciona en la narración ríos, pueblos y lugares que conoció personalmente, al participar en la guerra antisubversiva, que se se libró en el Perú en los años ´80 y ´90 del siglo pasado. Podríamos sospechar incluso que la novela presenta de una manera camuflada las acciones del Ejército contra Sendero Luminoso y los pueblos que estaban bajo su control.
En cuanto a Maxente, éste era el nombre del poblado, donde se encontraba la base militar, a la que confluyeron los escuadrones especiales, Épsilon y posteriormente Zulú, para combatir a los vampiros. Casi todos los miembros del Escuadrón Épsilon, al mando del mayor Ítalo Berasteín, fueron compañeros de lucha en la batalla que libró el Estado peruano contra Sendero Luminoso. La excepción eran el capellán con grado de capitán, Antonio Seclén y el teniente Alberto Babilonia, ingeniero especializado en entidades sobrenaturales.
Por eso, cuando se les dijo que partían hacia una misión secreta, la mayoría creyó que se trataba de erradicar a los remanentes de Sendero Luminoso. Cosa que no dejaba de ser del todo cierta, pues Alipio, quien liderara a los vampiros, fue en su época un líder senderista. Tanto él como Gabriel, otro senderista, se dejaron morder por un vampiro, llamado el Eunuco Covarrubia, para convertirse en vampiros y de esa manera poder continuar con la lucha armada, en una guerra sin fin, pues ambos ya eran seres eternos.
Pero al querer expandirse y dominar el mundo fueron contra un principio básico, gracias al cual sobrevivieron los vampiros como especie. Se trataba del principio de la discreción, que permitió a los vampiros seguir existiendo en la sombra, logrando incluso que muchos humanos los consideraran tan sólo una leyenda. Pero Alipio, obsesionado por el poder, aplicó las técnicas de Sendero Luminoso, convirtiendo en vampiros a más y más pobladores, quienes a su vez, devoraban a los que no querían convertirse. Tenía incluso vampiros infiltrados en puestos claves de la región, como a Matías Vilca, presidente del comité de autodefensa del poblado de Tribolini, último lugar habitado por humanos, al que aparentemente habían llegado los vampiros. Alipio tenía la certeza de que al vencer al contingente de Maxente, cosa que estaba a punto de lograr, iniciaría la expansión de su poder por el mundo entero.
Pero lo que Alipio no sabía, era que también había un vampiro infiltrado en los más altos mandos del Ejército Peruano. Se trataba del coronel Antonio Cortelezzi, quien tenía contacto directo con el Ministro de Defensa. Y quien, al ver que el Ministro no se atrevía a tomar una decisión, utilizó la hipnosis para lograr que los helicópteros de combate, partieran hacia la selva a apoyar en la batalla que los dos escuadrones, Épsilon y Zulú, aliados con los comuneros del lugar, libraban contra los vampiros. Las balas lanzadas por los helicópteros fueron el toque final para la población vampiresca, liderada por Alipio. Los que aún quedaron con vida fueron posteriormente rematados por el Ejército.
Pero ese no fue el fin de la población vampiresca, ni en el Perú, ni en el mundo entero. Pues tal como le confesó posteriormente el coronel Cortelezzi al mayor Berasteín en una cafetería del distrito limeño de San Borja, él mismo era un vampiro y había congéneres suyos en varios puestos claves de morgues y hospitales. El crecimiento de la población de su especie había sido controlado y ahora podían volver a vivir tranquilamente desde la clandestinidad, tal como lo habían hecho durante siglos… 

Ficha bibliográfica:
Carlos Enrique Freyre: „Maxente”
Colección „Anatema” Nº 15
Lima, Ediciones Altazor, 2016
Número de páginas: 168
Idioma: Español


martes, 18 de febrero de 2020

Sobre el transcurrir del tiempo

El tiempo transcurría como avanza el tren al infinito. Recorríamos pedazos de mundo y los guardábamos en los bolsillos.


Magali Bolívar: „Cuatrocientos ochentaiocho noches”
Libro: „Sexo al cubo”

miércoles, 16 de octubre de 2019

Sobre la antología "Un otoño azul" de Gloria Mendoza Borda

En un país tan centralista como el Perú, donde cada región, incluidos sus poetas y escritores, es un universo separado, es raro dar con un libro que contenga la creación de varias de sus diversas regiones. Y tal es es el caso de la antología "Un otoño azul", publicada el 2018 en Arequipa.
Cada compilador tiene su criterio. En el caso de Gloria Mendoza Borda, autora de la mencionada antología, fue el de juntar en un solo volumen la creación de los participantes de los martes literarios en la Alianza Francesa de Arequipa. Actividad que se realizó durante diez años ininterrumpidos a partir del 2006, gracias al trabajo conjunto de la compiladora y el director cultural de turno  de dicha institución.
Creación que consta de tres géneros: poesía, narrativa y testimonio, siendo predominantes los poetas. Obra tanto de creadores de diversas regiones del Perú, así como de un amplio espectro de otros lugares del mundo hispano. De entre estos últimos la mayoría, pues hasta cinco, son chilenos. Podemos conocer también la obra de creadores de los siguientes países: Costa Rica, Puerto Rico, México, Paraguay, Colombia, Argentina y Bolivia. 
De entre los escritores peruanos la mayoría predominante proviene de las regiones de Puno y Arequipa. Regiones, por lo demás, muy interconectadas entre sí. Tal es el caso de la autora de la antología, quien habiendo nacido en Puno, enseñó durante años en la Escuela Nacional de Bellas Artes de Arequipa. Seguimos en número siete limeños. Uno de ellos es el poeta y traductor Renato Sandoval. Y luego creadores de algunas de las otras regiones del país. Tales como Catalina Bustamante de la ciudad de Jauja en Junín o Marita Troiano de Chincha en la región de Ica. Y de otros lugares como Cusco, Apurímac, Madre de Dios, San Miguel de Pallaques en Cajamarca y Chambala en la región de Lima.
Tenemos también a representantes de la colonia peruana en el extranjero. Tales como Freddy Roncalla, apurimeño radicado en New Jersey o Porfirio Mamani Macedo, arequipeño radicado en París. O la jovencita Alba Mamani Macedo, suponemos que hija de este último, nacida en Francia.
En cuanto al idioma, si bien la lengua de la antología es el castellano, tenemos un poema en sus dos versiones, tanto en quechua como en español de la poetisa ayacuchana Gloria Cáceres.
Por último invito al lector, en cuyas manos tal vez caiga esta libro, a leer mis poemas "Requiebros vanos" y "El invierno" publicados en las páginas 69 y 70 de la antología reseñada.

Gracias, Gloria, por el trabajo realizado. 

Ficha bibliográfica:
„Un otoño azul”. Compilación de Gloria Mendoza Borda
Arequipa, Cuervo Editores - Alianza Francesa de Arequipa, 2018
Número de páginas: 254
Idiomas: Español y quechua ayacuchano