lunes, 24 de enero de 2022

Mis lecturas del 2021

Estimados lectores, antes que nada, aunque con cierto retraso, les deseo lo mejor para el año 2022. Sobre todo mucha salud y firmeza ante los últimos coletazos de la pandemia. Y ya que a inicios del año, todo el mundo, ya sea en la blogósfera, redes sociales, o medios de comunicación masiva, ha hecho sus recuentos del año pasado, no quiero quedarme atrás. Por lo que presento aquí un índice, lo más completo posible, de mis lecturas del 2021. Junto al título de cada libro no reseñado y/o comentado en el blog, pongo el idioma en el que lo he leído, pues ha habido lectores que me han preguntado dónde conseguir libros que no han sido traducidos al castellano. No es el caso de los libros reseñados en este blog, pues las reseñas respectivas a las que vienen enlazados, contienen todo ese tipo de detalles.


  1. Stefan Zweig: „El mundo de ayer. Memorias de un europeo”. Demasiado genial para reseñarlo. Leído en su traducción del alemán al francés, si bien sé que también ha sido traducido al castellano.
  2. Revista "Relatos increíbles" Nº 18. Idioma: español.
  3. Revista "Relatos increíbles" Nº 20. Idioma: español.
  4. „Napoleón Bonaparte” („Bonaparte”). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Mi única objeción era que acaba luego de la campaña de Napoleón en Egipto. Nada sobre la marcha a Rusia, a través de Polonia, su intento infructuoso de envenenarse y los exilios en las islas de Elba y Santa Helena. Pero luego me percaté que hay dos libros más de la serie sobre Napoléon Bonaparte. Idioma: francés.
  5. „María Antonieta” 2 („Marie Antoinette” 2). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. A mi juicio, libro demasiado minucioso en los detalles sobre el juicio de María Antonieta y su condena. Idioma: francés.
  6. Pascal Brioist: „Francisco I” („François I”). La gran sorpresa de la lectura fue la existencia de la secta de los valdenses, de los cuales no sabía nada. Idioma: francés.
  7. „Vercingétorix”. Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  8. „Luis XIV” 1 („Louis XIV” 1). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  9. „Luis XIV” 2 („Louis XIV” 2). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  10. Selma Lagerlöf: „La saga de Gösta Berling”. Releído luego de años, esta vez en castellano y en formato electrónico. (La vez pasada lo leí en su traducción del sueco al polaco). Mi reseña del libro salió publicada en el Nº 23 de la revista „Relatos increíbles”.
  11. Fernando Díaz Villanueva: „Sic Semper Tyrannis. Magnicidios en la historia”. Idioma: español.
  12. Ester Singer Kreitman: „Linaje”  
  13. Patricio Donato: „1967”. Relato publicado en la revista „Relatos increíbles” Nº 21. Muy bueno. Idioma: español.
  14. Andrzej Pilipiuk: „Cerro negro” („Czarna góra”). Idioma: polaco. 
  15. Paweł Jasienica: „Memorias” 
  16. Maryla Szymiczkowa (seudónimo conjunto de Jacek Dehnel i Piotr Tarczyński): „El misterio de la Casa Heltzel” („Tajemnica Domu Helclów”). Simplemente genial. Idioma: polaco.
  17. Maryla Szymiczkowa (seudónimo conjunto de Jacek Dehnel i Piotr Tarczyński): „Cortinaje rasgado” („Rozdarta zasłona”). Simplemente genial. Idioma: polaco.
  18. Maryla Szymiczkowa (seudónimo conjunto de Jacek Dehnel i Piotr Tarczyński): „Sesión en la Casa Egipcia” („Seans w Domu Egipskim”). Bien escrito, si bien el personaje empezó a cansarme un poco. Sobre todo, porque el profesor Ignacy Szczupaczyński es presentado como el hombre más imbécil del mundo. Idioma: polaco.
  19. Zbigniew Łagosz: „Czesław Czyński. El adepto negro” 
  20. Maryla Szymiczkowa (seudónimo conjunto de Jacek Dehnel i Piotr Tarczyński): „Cuerno dorado” („Złoty róg”). A pesar de su genialidad, a ratos se me hacía difícil seguir la trama. Idioma: polaco.
  21. Jacek Dehnel: „Pero con nuestros muertos”  
  22. Margaret Atwood: „El cuento de la criada”. Simplemente genial. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  23. Margaret Atwood: „Testamentos”. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  24. Stefan Zweig: „La chica de la estafeta de correos”. Al comienzo se me hacía difícil la lectura, pero luego no podía desprenderme del libro. Es interesante saber que la idea del suicidio conjunto a la persona amada, que es lo que finalmente hizo Zweig con su segunda esposa, ya está prefigurada en este libro. Leído en su traducción del alemán al polaco.
  25. Salcia Hałas: „Diluvio” („Potop”). Novela un tanto extraña, de la que no sé que pensar. Idioma: polaco.
  26. Andrzej Pilipiuk: „Wampir z M-3”. Idioma: polaco.
  27. Barbara i Michael Fosterowie: „La increíble vida de Alexandra David-Néel”. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  28. Tim Marshall: „Prisioneros de la geografía”. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  29. Andrzej Pilipiuk: „Las primas”
  30. Andrzej Pilipiuk: „Diario noruego”
  31. Andrzej Pilipiuk: „Operativo Día de la Resurrección" 
  32. Joanna Bator: „Amargo, amargo” („Gorzko, gorzko”). Simplemente genial. Idioma: polaco.
  33. Jacek Dehnel: „Lo extraordinario” („Nadzwyczajne”). Poesía. Idioma: polaco.
  34. „Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX”. 
  35. Fernando Aramburú: „Patria”. Novela que me conmovió hasta las lágrimas, cobrando conciencia de cuánta gente de ascendencia vasca hay en el Perú. Gente, cuyas historias familiares, probablemente sean novelas sin escribir. Además me incentivó para escuchar por primera vez el idioma vasco, buscando la canción „Txoria txori” en youtube. Idioma: español.
  36. Sigrid Undset: „Cristina hija de Lavrans” („Kristin Lavransdatter”). Leído, luego de años, por enésima vez. Me impactó la descripción del ambiente de la peste, tan similar a la que estamos viviendo ahora. Leído en su traducción al polaco.
  37. George Soros: „En defensa de la sociedad abierta”. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  38. Henri Troyat: „Iván el Terrible. Creador sangriento del Imperio” („Iwan Groźny. Krwawy twórca Imperium”). Todo un descubrimiento. Libro que finalicé de leer el mismo 31 de diciembre, cerrando las lecturas del año con broche de oro. Leído en su traducción del francés al polaco.

 

miércoles, 5 de enero de 2022

Mi relato en la revista "Relatos increíbles" 23

Estimados lectores
Los invito a leer mi relato "Nuestra guerra sin fin"así como mi reseña de la novela "La saga de Gösta Berling" en el Nº 23 de la revista "Relatos Increíbles".
Revista que pueden adquirir, siguiendo uno de los siguientes enlaces:

Patreon (EPUB y PDF): https://www.patreon.com/relatosinc


 

jueves, 25 de noviembre de 2021

Alicja Tanew - De noche

En mi lámpara 

el foco quemado 

olvidó de transformarse 

en la Luna


Alicja Tanew



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021


Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

 

martes, 16 de noviembre de 2021

Karl Grenzler - Los espejos

en los muros renovados

se escuchan los susurros

del antiguo departamento

a veces la luz se refleja

en un espejo

que desapareció

hace ya tiempo


Karl Grenzler



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021


Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


lunes, 8 de noviembre de 2021

Sobre el fuego que cae del cielo

De noche me despierta el fuego que cae del cielo.

Andrzej Dębkowski



Del libro: 

"Noche cracoviana de poesía. Almanaque XLIX"

Cracovia, 2021



Traducción del polaco: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

martes, 12 de octubre de 2021

Sobre la novela "Operativo Día de la Resurrección" de Andrzej Pilipiuk

Esta será una breve reseña de la novela "Operativo Día de la Resurrección" de Andrzej Pilipiuk.


Corría el año 2014. El mundo había sido devastado por la Tercera Guerra Mundial, a la cual había sobrevivido tan una mínima parte de la humanidad. La contaminación producida por los residuos radioactivos apenas permitía que creciera algo sobre la faz de la tierra. En la ciudad de Varsovia, de la cual quedaban sobre todo ruinas, un Instituto Militar, utilizando los últimos avances científicos, trataba de hallar una solución al asunto. Fue allí donde surgió el proyecto Operativo Día de la Resurrección, dirigido por el profesor Igor Rawicz.

La idea era viajar al pasado para esterilizar a Piotr Citko, antepasado del presidente polaco Paweł Citko y evitar de esa manera la Tercera Guerra Mundial, que éste involuntariamente provocó. El día en que eso sucediera, cambiaría el curso de la historia. La tierra se descontaminaría, volverían a la vida aquellos que la habían perdido a causa de la guerra y el Instituto desaparecería, pues ya no tendría razón de ser. De allí el nombre del operativo: Día de la Resurrección. Está demás decir que se trataba de un secreto de Estado.


Se hicieron múltiples pruebas, seleccionando a un grupo de jóvenes para que  viajaran en el tiempo, hallaran a Piotr Citko y cumplieran con el objetivo. Todos los integrantes del equipo fueron seleccionados, entre otras cosas, por no tener una familia que los reclamara en caso de que desaparecieran para siempre, sin regresar jamás del pasado. Paweł Trusiński se crió pastando ovejas en Kazajistán. Sławek Polański creció en un orfanato, como hijo de madre soltera y padre desconocido. Pero sabiendo que era hijo natural del presidente Citko, cosa que el equipo del profesor Rawicz no sabía. Con la salvedad que al quedar estéril su antepasado, se borraría de la historia, la posibilidad de la existencia de Sławek. Los padres de Magda Błońska habían muerto en Bruselas durante la explosión atómica. La chica hablaba polaco, francés y alemán y era una lumbrera en cuanto a conocimiento histórico. Los padres de Filip Berg tampoco sobrevivieron a la catástrofe, por lo que el joven fue a parar a un campo de refugiados. Antes de la guerra se había estado formando para aviador en una Escuela Militar, que había quedado reducida a ruinas. En el refugio donde funcionaba el Instituto conocieron a Michał Piecuch, el único sobreviviente de los anteriores saltos en el tiempo.


Luego de una breve capacitación de dos semanas, durante la cual los chicos aprendieron de física, historia y algunas cosas más,  se procedió a enviar al primer par al pasado. Así fue como Michał y Paweł llegaron a Varsovia el once de septiembre de 1895, a pesar de que el vehículo del tiempo había sido programado para que fuese a fines de agosto de 1896. Esa región de Polonia era en aquel entonces parte del Imperio ruso bajo dominio zarista. 

Pronto Michał se enfermó del hígado, por lo que retornó para tratarse al futuro, mientras que Paweł se quedó en el siglo XIX. A la madrugada siguiente de la partida de Michał, Paweł fue detenido por la Ojrana, el Servicio de Inteligencia del Zar. Desde su celda Paweł logró enviar un mensaje al futuro, en respuesta al cual llegaron Filip y Magda al pasado, con la misión de rescatarlo. Luego de algunas aventuras. los tres lograron retornar al siglo XXI, dejando la misión inconclusa.


Unos días después Filip y Sławek partieron al pasado con el objetivo de finalizar la misión, pero llegaron a Varsovia en octubre de 1624, bajo el reinado de Segismundo Tercero, en medio de una peste que iba arrasando el país. Vivieron dos semanas de martirio, durante las cuales trabajaron enterrando a las víctimas de la epidemia y ayudando en la quema de sus pertenencias, pues según las creencias de la época, eso habría de impedir la expansión de la peste. Finalmente lograron retornar al futuro, justo a tiempo para curar a Sławek, quien se había contagiado de la temible enfermedad.


Luego de múltiples aventuras, los jóvenes llevaron a cabo su objetivo, esterilizando a Citko, mientras este se encontraba en brazos de Tatiana, hija del capitán Sergiei Nowych, quien había hecho capturar y torturar a Paweł. Y es que Piotr Citko había resultado ser un delator, que le pasaba datos sobre los seguidores de la causa independentista polaca a la Ojrana.


Finalizado el operativo, Filip, el único sobreviviente del grupo, se acercó al cementerio, antes de retornar al siglo XXI. Allí, a través de un dispositivo de forma felina, habló con alguien que provenía de otros futuros. Ese alguien le dijo, que al interferir en el curso de la historia, se generaban diferentes líneas de tiempo, simultáneas entre sí. Líneas que ellos analizaban, interviniendo para modificar algunos hechos, solo en casos estrictamente necesarios.


Tal como siempre, el autor hace gala de su conocimiento histórico. Nos muestra la Varsovia del siglo XIX, haciéndonos saber qué iglesias ortodoxas desaparecieron, ya sea por cambio de uso, ya sea por la destrucción de la que fueron objeto, luego de la Primera Guerra Mundial. Nos enteramos cómo se llamaban las calles, que los personajes conocen por los nombres que llevan en el siglo XXI. Así como cuales eran las disposiciones para combatir la peste en el siglo XVII. Al pasar las páginas del libro, nos sentimos pues también, como una suerte de viajeros en el tiempo…



Ficha bibliográfica:

Andrzej Pilipiuk: „Operativo Día de la Resurrección” (Operacja Dzień Wskrzeszenia)

Número de páginas: 496

Idioma: Polaco

Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2016


martes, 5 de octubre de 2021

Sobre la novela "Diario noruego" de Andrzej Pilipiuk

Esta será una breve reseña de la novela „Diario noruego” de Andrzej Pilipiuk. Una novela en la que el personaje principal aparentemente es humano, pero no del todo, pues le gusta comer pasto; tiene tal cual los caballos doble dentadura; ve en la oscuridad y percibe con nitidez los olores y ruidos que el común de la gente no percibe. Además posee capacidades extrasensoriales, como el poder de captar telepáticamente los pensamientos ajenos e incluso la telequinesia.

Personaje que cambia de nombres e identidades. Un día se llama Paweł Koćko y al siguiente Tomasz Nikitycz Paczenko. Se va percatando de a pocas que el último es su nombre verdadero, por lo que así lo llamaremos en esta reseña. Y todo esto, siendo un adolescente, de apenas dieciséis años. Sabe lo qué es ser diferente a los demás y no saber porqué.

¿Quién es? ¿Por qué no recuerda nada de lo que pasó más allá de los últimos cinco años? Sin embargo va recuperando la memoria poco a poco, a través de los sueños y visiones repentinas. Son como imágenes y escenas del pasado perdido. El último resquicio de éste, que aún se hace presente. Vislumbra de pronto nombres de personajes desconocidos, como por ejemplo, Omejlan Paczenko. O el de Łesia, chica que se le aparece en sueños y que resulta ser su hermana melliza.


En fin, se trata de tres volúmenes llenos de aventuras y personajes inverosímiles. Entre ellos encontramos a diversos espías, agentes de la KGB, así como príncipes y princesas rusos en el exilio, tanto de la dinastía Orlov, como Potemkin. E incluso un criminal nazi, como el profesor Otto Sigridsen, de cuyas garras Tomasz logra escapar. El chico conoce también a seres similares a él, como el conde Derek Tomatov

Varios de estos personajes hablan diferentes idiomas entre sí, pero eso no es problema para Tomasz, quien a través de su sentido telepático capta los idiomas circundantes, pudiendo comunicarse sin problemas, ya sea en noruego, sueco, alemán, ruso, ucraniano o polaco.

Todas estas aventuras, tanto los secuestros de los que el chico es objeto, como la gente que cae muerta al defenderlo, están ligadas a la búsqueda de su propia identidad y origen. El cual se le va revelando poco a poco.

En el último tomo, titulado "Vientos del norte”, Tomasz se entera que su bisabuelo Ałmaz Paczenko se casó con Alexandra, hija natural del Zar Nicolás II y una bailarina armenia. Desde ese entonces las mujeres de su familia llevan el nombre de Alexandra, cuyo diminutivo ruso es Łesia.

Su bisabuelo en cambio fue fruto de un experimento realizado por un Edonita, algo similar a una nave, llegada del planeta Edon al pueblo de Wojsławice, al sur de Polonia. „Esa cosa” - según palabras del conde Derek - „mató a un niño lugareño, un gatito, un cachorro y un potrillo y luego empezó a jugar. El niño era el representante de la especie dominante en el planeta. Le sirvió de modelo. Del caballo recibimos el doble párpado y un estómago que digiere hasta la celulosa. (…) Del perro tenemos el olfato y el oído, del gato unos ojos que ven en la oscuridad. Probablemente de la misma nave (…) la capacidad de captar ondas diferentes, desconocidas para la ciencia humana, lo cual nos permite a veces contactarnos telepáticamente o escuchar los destellos de los pensamientos de otra gente”. *

De este último origen provendría probablemente también la capacidad de telequinesia y de regeneración de los tejidos.

En cuanto al conde Derek, su abuelo se había casado con una chica de ojos felinos, que nunca quiso hablar de su origen.


La novela finaliza con Tomasz, luego de haber recuperado la memoria, partiendo en lancha de Noruega hacia Nueva York a darle encuentro a su familia. A su melliza Łesia, a Łucja, el clon de ésta y a su padre Nikita Paczenko. Y quién sabe, tal vez también a su bisabuelo, pues la longevidad pareciera ser otra característica más de su especie.


En el epílogo el autor nos cuenta que empezó a escribir esa novela a los trece años de edad, como una manera de fugarse ante los horrores de la realidad circundante y el maltrato escolar. La novela estuvo guardada durante más de veinte años en el cajón, hasta que llegaron mejores tiempos para su publicación…


* Andrzej Pilipiuk, „Vientos del norte”, „Diario noruego” vol. III, p. 251

Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski



Ficha bibliográfica:

Andrzej Pilipiuk: „Diario Noruego” (Norweski dziennik)

„La huida" (Ucieczka), vol. I

„Senderos ajenos” (Obce ścieżki), vol. II

„Vientos del norte” (Północne wiatry), vol. III

Idioma: Polaco

Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2017


 

viernes, 24 de septiembre de 2021

Bez znieczulenia

Czytając stronę autorską Andrzeja Pilipiuka, na której dzieli się wspomnieniami szkolnymi, przypomniałam sobie o szkolnych dentystach z czasów PRL, o których wymieniony autor, w żadnym ze swoich utworów wydaje mi się, że nie wspomina. Od tego czasu minęły dziesiątki lat, a ja jeszcze pamiętam ten paraliżujący strach przed pójściem do szkoły Gdyż nigdy nie wiedziałaś kiedy otworzą się drzwi, zawołają cię po nazwisku i zaprowadzą na piekielne katusze, nie tłumacząc co ci leczą, ani i co z tobą robią. Fernando nie mógł uwierzyć, że było to bez znieczulenia, więc zapytałam się znajomej dentystki, która mi to potwierdziła. Nie było wystarczającej ilości środków znieczulających, wobec czego w większości wypadków ich nie podawano.

I były to tortury, które nie wiązały się ani z nagrodą, ani z karą, z tym co zrobiłaś, albo nie, jak w wypadku mojej pierwszej szkoły, szkoły francusko - peruwiańskiej w Limie. Niezależnie od tego, czy była to sprawiedliwie wymierzona kara, czy nie. Ani z tym, jak mnie prawie wyrzucono z niemieckiej szkoły w Getyndze, za to co powiedziałam, choćby to coś było prawdą. 

Patrząc z dala na to i na różne inne rzeczy, które się wtedy działy, nie dziwię się, że któregoś dnia, będąc w siódmej klasie, po prostu odmówiłam pójścia do szkoły. Co zaowocowało tym, że straciłam rok szkolny, gdyż dni moich nieobecności przewyższyły ustaloną normę. Ale wiedziałam, że mogę sobie na to pozwolić, gdyż w owym czasie nie byłam jeszcze obywatelką polską, w związku z czym dyrekcja szkoły nic mi zrobić nie mogła, oprócz niezaliczenia roku szkolnego.



(Celowo uznałam, że wolę się w tym wpisie żadną grafiką nie podzielić, aby nie zniszczyć wygląd blogu)


martes, 14 de septiembre de 2021

Sobre algunos personajes de la serie novelada "Las primas" de Andrzej Pilipiuk

Como toda disciplina, la literatura fantástica se subdivide en varios subgéneros. Existen novelas sobre vampiros, sobre zombies y otros seres más. Son raros los casos en los que seres fantásticos, diversos entre sí, coexistan en las mismas páginas. Tal es el caso de la serie novelada "Las primas" de Andrzej Pilipiuk.

La acción sucede en la Polonia del siglo XXI, en un mundo con laptops y sensores electrónicos. Los personajes principales son el alquimista Michał Sędziwój, quien posee el secreto de la piedra filosofal y su discípula Stanisława Kruszewska. Hace cuatrocientos años bebieron la tintura hecha en base a la piedra, que les dio cuatro siglos más de vida. Está también Katarzyna Kruszewska, quien como agente del Servicio de Inteligencia de Polonia, descubrió la existencia de su prima Stanisława, a quien abordó en un teatro. Y la vampira Monika Stiepankovic, quien resultó ser una princesa bosnia. Todos estos personajes acaban viviendo juntos durante un tiempo, en la ciudad de Cracovia.Allí es donde beben una porción de la tintura, para prolongar su vida por cuatrocientos años más.

Si bien lo clásico del género es que los vampiros se convierten en tales a través de un mordisco, ese no fue el caso de Monika Stiepankovic. En su familia, más o menos una persona por generación, se convertía en vampira. Fue su prima, aquejada por el mismo mal o bien, quien le explicó lo que le estaba pasando, cuando siendo adolescente, se le empezó a hinchar la mandíbula. Le dijo que debía nutrirse de la sangre de un caballo para no enloquecer. Pero simplemente un poco, sin necesidad de desangrarlo. Monika guió a su yegua preferida a las afueras de la ciudad. Sabía que en ese momento se definía su vida. O se cortaba las venas, sumergiéndose en una poza de agua tibia, o se convertía en una vampira total, bebiendo la sangre del equino. Optó por lo segundo. Sabía que el suicidio la conduciría al Infierno, pero no sabía adónde la conduciría su naturaleza innata, que selló definitivamente al morder al 
animal. Desde ese entonces habían pasado más de mil años y ella seguía teniendo el aspecto de una hermosa jovencita de dieciséis. 

Lo interesante del caso es que como los personajes llevan siglos de existencia, rememoran y relatan cosas, sucedidas hace siglos. El autor, arqueólogo de profesión, hace gala no sólo de su manejo de la pluma, sino también de su conocimiento de la historia. Tal es el caso, cuando Stanisława le cuenta a su prima que el distrito cracoviano de Kazimierz era antes una ciudad amurallada aparte, separada de Cracovia por un ramal del río Vístula, que ahora es la calle Dietla. (Explico estos detalles, por si alguno de los lectores quiera pasear, física o virtualmente por Cracovia). Todo cristiano que cruzara ese límite, fuera noble o burgués, debía ser consciente que en Kazimierz estaba sujeto a la ley rabínica y no a la del Rey de Polonia. 
Monika en cambio recuerda la caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos, habiendo participado activamente en la defensa de la ciudad.
Stanisława seguía con la apariencia de una joven de veintiún años, edad en la que tomó la tintura. Cada cierto tiempo tenía que mudarse a un lugar donde nadie la conociera, pues al no envejecer llamaba demasiado la atención. Sabía que podría regresar recién luego de sesenta o setenta años, cuando ya hubiesen muerto aquellos que había conocido. Era pues, como si hubiera vivido varias vidas.

Entre la multitud de personajes de todo tipo que pueblan los cuatro volúmenes, está Laszlo, cazador húngaro de vampiros, quien llegara a Cracovia siguiendo el rastro de la princesa Monika Stiepankovic, de la cual se enamora, luego de constatar que no es una vampira clásica. Laszlo trabaja en sociedad con Arminius Vamblery, quien matara a Drácula. Vamblery está muy resentido con Bram Stoker, quien cambió su nombre por el de Abraham van Helsing, a la hora de escribir el libro sobre el famoso vampiro.
Está también la Hermandad del Segundo Camino, cuyos adeptos se dedican a perseguir  alquimistas, pretendiendo conseguir el secreto de la piedra filosofal. Llegan a apresar a Michał Sędziwój, quien les da una fórmula falsa, que produce una explosión en la que mueren todos, incluido el alquimista.

La tradición judía está presente en la figura mítica del Golem. Se trata de Izaak Apfelbaum, Golem creado por el maestro hasidim Salomon Storm en colaboración con los cabalistas de Cracovia y algunos más que habían sido deportados desde el Tercer Reich. Los personajes principales lo buscan, pues las tres „chicas”, Stanisława, Katarzyna y Monika, han sido atacadas por otro Golem, al cual felizmente lograron vencer. Apfelbaum accede a recibirlos en la biblioteca secreta, de la cual es guardián, por la gravedad del caso. Les habla de la naturaleza de los Golem y de porqué en cada generación, los más preclaros cabalistas construyen un Golem. Sin embargo el secreto logró trascender, por la imprudencia del rabí Judá León de Praga. Así fue como los cazadores de vampiros lograron crear al Golem que las atacó, siendo su existencia misma una aberración. Felizmente las chicas le habían dado fin.
Apfelbaum les cuenta que una cosa que no pueden hacer los Golem es entrar a una sinagoga, pues no tienen alma, explicándolo de la siguiente manera:
„El alma la puede dar sólo Dios y a mí me creó la mano del hombre. Existe además otra característica más del Golem. La falta de libre albedrío. A mí me prohibieron ir a una sinagoga y por eso, a pesar de mi deseo intenso, me quedo aquí. (…) El maestro me ordenó cuidar la biblioteca. Así que la cuido. Y la cuidaré hasta que mi existencia llegue a su fin.” *
Les dice también que su tiempo transcurre de una manera diferente a la de los humanos, pues un Golem puede vivir incluso hasta ciento cincuenta años. Pero no se queja, pues se entretiene leyendo los libros de la biblioteca.

En el cuarto libro de la serie, „Desaparecida”, aparecen algunos elementos más. Uno de ellos es la isla de Frislandia, lugar que no figura en ningún mapa. Su princesa y heredera al trono se llama Tordis de Behoute. Vive en Cracovia, donde estudia geología, bajo la identidad polaca de Anna Czwartek. Isla a la que llega finalmente, con la ayuda de dos de sus compatriotas, así como Stanisława y Katarzyna, luego de muchas aventuras. Anna reconoce en ella los paisajes con los que había soñado, siendo niña. Guiada por un sentimiento recóndito entra a una casa, donde encuentra una diadema familiar, símbolo de su procedencia y linaje. El haberla encontrado le vale para ser reconocida como princesa por los trescientos habitantes que quedan en la isla. Sobrevivientes de una epidemia mortal y de los ataques de los piratas.
El otro elemento es un violín negro que conduce a la locura a todo aquel que lo utilice para tocar música. Tal como sucedió con Mikalojus Ciurlionis, el compositor preferido de Monika. Pero Stanisława, valiéndose de su conocimiento y de la ayuda de Michał Sędziwój desde el más allá, logra vencer el hechizo.

Andrzej Pilipiuk, „La princesa”, p. 162
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Fichas bibliográficas:
Andrzej Pilipiuk: „Las primas” (Kuzynki)
Andrzej Pilipiuk: „La princesa” (Księżniczka)
Andrzej Pilipiuk: „Las herederas” (Dziedziczki)
Andrzej Pilipiuk: „Zaginiona” (Desaparecida)
Idioma: Polaco
Lublin - Varsovia, Editorial Fabryka Słów, 2020