viernes, 10 de agosto de 2018

Sobre la novela "Los impacientes" de Zofia Nałkowska


Este será un breve comentario a la novela „Los impacientes” (Niecierpliwi) de Zofia Nałkowska. Aunque no está dicho, sabemos por diferentes indicios, que sucede en la Polonia de entreguerras, vale decir entre los años veinte y treinta. La novela se centra en las vivencias psicológicas de Jakub y su esposa Teodora. Muchas de ellas ligadas a toda una red impresionante de familiares, así como de algunas personas más alejadas. Y es que los familiares siguen estando presentes, por más que ya no vivan, que ni siquiera los conocieran personalmente, o que lo único que sepan de ellos, sea tal vez alguna anécdota familiar.
Estas vivencias psicológicas están marcadas por el sufrimiento. Por ejemplo Jakub convivió, cuando era jovencito, con una tal María, con la que tuvo algunos hijos, si bien nunca llegaron a formalizar su relación. María lo dejó intempestivamente para casarse con otro, sin siquiera explicarle el porqué y adónde fueron a parar sus hijos. Varios años después, cuando ya está casado con Teodora, se entera que quien "arregló" todo eso fue la tía Paulina, hermana de su madre, pues consideraba que no le convenía la relación con alguien de la condición social de María, ni el asumir la crianza de los hijos a los veintidós años de edad. Se entera también que el único de sus hijos que está vivo es Marian, quien se está criando donde el molinero y su esposa Filomena. Paulina le organiza un encuentro  con su hijo, sin que el chiquillo sepa que el señor con quien está hablando es su padre. Es pues también una novela de denuncia social, así como de denuncia de la situación de la mujer en la Polonia de aquel entonces.
Tanto Jakub como Teodora buscan desesperadamente el amor, pero lo único que logran es dañarse mutuamente. Cuando Teodora no aguanta más el ambiente de tensión en casa, viaja a Wieksznia, propiedad familiar en el campo, donde está Piotr, tío político suyo, con una hermana fea y solterona, y el hijo de Piotr, Jarosław. Y a pesar de no haberlos conocido, en la mente de Jakub, están presentes los demás hermanos de Piotr. Izabella, quien se volvió monja, y un tal Urban, muerto ya, de quien se decía que estaba loco. La finada esposa de Piotr, Leonia, era prima hermana de Teodora. Konstanty, el padre de Leonia, fue asesinado en la puerta de la casa de Wieksznia por Edward, el hermano menor de su esposa. Ésas y otras historias por el estilo, son las que pueblan las conversaciones durante las tertulias familiares. A pesar de que no le han hecho nada, en la mente de Jakub, todos estos personajes son una amenaza, pues lo apartan de Teodora, quien se siente más afín a ellos. 
Y en su mente también están los personajes de su propia familia. Su abuela materna Ludwika, de cuyo esposo Fabian no se supo nunca, si se suicidó o lo tiraron al río. La amante del abuelo, que era hija del carnicero. La tía Marta, hermana de su madre, quien nunca se casó, vivió con Ludwika hasta el final, le organizó el entierro y el ágape fúnebre, y a las tres semanas se murió de una tuberculosis, que durante la vida de la abuela, logró mantener oculta. Ese ágape fúnebre, es además, una ocasión para que lleguen más parientes de diferentes pueblos y ciudades y amplíen el espectro de historias y anécdotas familiares. Su tía Paulina, quien lo acogió, cuando niño aún, quedó huérfano de madre. Los hijos de Paulina, Irena y Modest, con quienes se crió, como si fueran sus hermanos. Y avanzando hacia el pasado, el punto en el que se unen ambas familias. Los dos hermanos, su abuelo Fabian, a quien ya mencionamos y Tytus, el bisabuelo de Teodora.
Extraña novela, cuyo final no me esperaba. Desde un inicio se insiste en que Teodora proviene de una familia de suicidas. Que su madre, Celina, se suicidó disparándose a través del camisón de dormir de su marido. (- ¿Qué habrá sido del camisón? - se preguntará luego Pía, hermana de Piotr, en alguna conversación familiar). Que su abuela Klara se envenenó en un baile, desesperada, porque siendo casada, estaba en amores con el cruel y legendario Hubert. Que tanto Teodora, como su hermana Hortensja, ya habían tenido antes intentos de suicidio. Como vemos, el suicidio es un tema recurrente en la novela. Otra historia que siempre se menciona es la del hombre que se suicidó en la habitación de Irena, porque supuestamente, estaba enamorado de ella. Pero jamás se lo dijo y ella ni siquiera se lo imaginaba. Todas estas personas eran tan impacientes, que salieron al encuentro de la muerte, en vez de esperar, a que ésta venga por ellos. El lector sigue pues atentamente los pasos, que cree, conducirán a Teodora también al suicidio. Y sin embargo, aparentemente, pues no hubo testigos, quien mata a Teodora es Jakub, y luego es él mismo quien se pega un tiro. Lo hace desesperado, después de enterarse, que ella se ha enamorado de otro, a quien conoció, cómo no, en Wieksznia.

Ficha bibliográfica:
Zofia Nałkowska: „Los impacientes” (Niecierpliwi)
Varsovia, Editorial Czytelnik, 1958
Número de páginas: 270

viernes, 3 de agosto de 2018

Sobre el "Concierto de varios tambores" de Olga Tokarczuk


Esta será una breve reseña del libro de relatos „Concierto de varios tambores” de Olga Tokarczuk. Comentaré de manera desigual, algunos más ampliamente que otros, aunque no en el orden en el que aparecen publicados, todos los relatos de este volumen. Al igual que en la reseña anterior, la de los "Relatos bizarros", diré que los relatos son tan diversos entre sí, que no se pueden calificar con la misma etiqueta. Si bien, en varios de ellos, tenemos un modelo similar. Aparentemente estamos leyendo un relato "realista", y de pronto sucede algo que quiebra el concepto de realidad.

Estos hechos, como nos dice el personaje del relato „La isla”: „Indican los linderos de la realidad, son sucesos en el límite entre lo que es y lo que, tan sólo, puede ser. En ese sentido nos ponen en guardia, son tambores, cuyo sonido monótono, nos mantiene en estado de alerta”.* Este personaje es un náufrago, que acaba dándole pecho a un bebé, salvándolo así de de una muerte segura, pues no había nadie más en la isla. ¿Fue una anomalía o un milagro? - se pregunta el hombre. Y concluye, diciendo que preferiría creer que fue el instrumento de un milagro.

En "El caballo de ajedrez", la mencionada pieza desaparece misteriosamente en medio de una partida, que dejó por un momento, un matrimonio que está pasando unos días en su casa de playa. La sospecha cae sobre la perra, que es bastante juguetona. La mujer piensa que ya ha vivido todo lo que le correspondía, y que no le tocará nada nuevo de interesante en la vida. Y sin embargo le sucede. La perra trae, de entre la espuma del mar, un caballo de ajedrez de otro juego, mucho más limpio y pulido. El hecho de que la pieza en mención se llame skoczek, "el saltador", en polaco, le da un toque especial al relato. Es el que salta de la monotonía de lo cotidiano a lo inusual.

Recordemos que, durante sus estudios de psicología en la Universidad de Varsovia, la autora trabajó como voluntaria con enfermos mentales. En el relato el "Che Guevara" nos plasma algo de esa experiencia. Quienes sepan algo de la historia de la ciudad y la conozcan, sabrán que la trama sucede en 1988, no sólo porque aquel año hubo una huelga estudiantil que duró meses, en la Universidad referida, sino también por los nombres de las calles. Y es que son los nombres, de cuando las calles, tenían por patrones a los líderes comunistas. La Avenida Nowotki es ahora Andersa, Marchlewskiego es Juan Pablo II. De tal manera, que quienes nos hemos semicriado en la Varsovia de aquel entonces, llevamos un doble mapa en la cabeza.
El personaje principal, una estudiante de psicología, alter ego de la autora, sensación acentuada por estar escrito el relato en primera persona, nos habla de sus pacientes, a quienes, siguiendo la pauta de su jefe, prefiere llamar "clientes". Una de ellos, la señora Anna, maestra jubilada, convencida de que su sueño sostiene la existencia del mundo, está preocupada, porque duerme cada vez menos, y teme que su falta de sueño socave las bases de, valga la redundancia, el mundo. Vive en una calle que, para variar, nunca cambió de nombre, la calle del Nuevo Mundo. Es ella quien afirma, opinión con la que coincido, que no se debió reconstruir la ciudad sobre un cementerio. "Pudieron haber reconstruido Varsovia alrededor de Częstochowa" - dice - "en la cercanía de la Virgen Santísima, o a orillas del río Narew, es tan hermoso allí”.**
Otro de ellos es Igor, quien no estudia ni trabaja, y lo primero que hace al recibir la pensión de invalidez, es coger un tren para viajar a cualquier punto del país. Igor quiere tanto a la narradora de la historia, que la llama la "Reina de Polonia". Recordemos que en el sistema en la Polonia Popular era una obligación, tanto estudiar, como, luego de finalizados los estudios, trabajar; y que era una entidad estatal la que enviaba la orden de trabajo.
Finalmente está el personaje que se hace llamar el "Che Guevara", quien le da título al relato. Cierta noche, al no encontrarlo en el cafetín de siempre, ella lo busca en su vivienda y lo encuentra encerrado, con las ventanas cubiertas, con el departamento convertido en una barricada. La deja entrar, pero no salir, diciéndole que "ellos" están al acecho para atacar en cualquier momento. Dado el caso, ella se queda a dormir allí, y al amanecer logra convencerlo de que saldrá a llamar al hospital, para pedir la ayuda médica que necesita. Entra a una cabina telefónica, pero nadie contesta. Tampoco pasa ningún tranvía. Y en eso ve, lo que el "Che" anunciaba, el avance ruidoso de los carros blindados.

 En la reseña anterior mencionamos también el relato „El profesor Andrews en Varsovia” por su relativa similitud con „Una historia verdadera”. Quienes no saben como era la realidad cotidiana de Polonia en los años ochenta, podrían creer que se trata de un relato fantástico. Sin embargo, quienes hemos gozado en carne propia ese sistema sabemos, que lo que se describe no es una fantasía, sino el día a día de millones de personas. Al final del relato, el Profesor Andrew descubre a un pez nadando en la bañera del departamento en el que se encuentra. Pero tampoco ese detalle es parte de la fantasía. Yo también he visto de niña, aunque no en mi casa, a algún pez nadando en la bañera en espera del momento en el que sería sacrificado para la cena navideña.

En "Abre los ojos, que estás muerto", el personaje principal es una asidua lectora de novelas policíacas. Al aburrirse, porque en la novela que está leyendo, nadie mata a nadie, se introduce en la trama y empieza a asesinar a los personajes. El relato finaliza con los detectives de la novela, yendo a buscarla directamente a casa.

En "Un mes escocés" tenemos otra vez al alter ego de la autora, una escritora polaca, quien viaja invitada a pasar un mes de trabajo creativo, en una casa particular en Escocia. Al final del relato descubre que en la habitación infantil, hay una casa de muñecas, y en el desván de ésta, otra casa más chica, y en el de ésta, otra más chica aún. La muñeca, sentada al lado de la casita, que se repite sucesivamente, tiene un aire conocido, similar tal vez, al de la dueña de casa que la ha invitado a Escocia. Pero como dice la escritora, vale decir, el personaje que nos cuenta la historia: "Por primera vez escribía sobre mí misma, descubriendo con sorpresa, que al escribir sobre uno mismo, se crea a alguien diferente. Que no se puede ser simultáneamente, el observador y el observado, el sujeto y el objeto. Seguramente por eso, en todo recuerdo hay cierta falsedad, y en toda autobiografía, creación".***

En "La bailarina" el personaje principal es una bailarina que se ha comprado una casa con un escenario en un pueblo perdido de Polonia. En ella, a más de sesenta años, realiza su sueño de toda la vida. Bailar ante un escenario lleno, el de unos cuantos habitantes del pueblo, y los rostros de la sala de teatro, balcones y asientos incluidos, que pintó en la pared. También el rostro de su padre muerto, con quien rompió, cuando éste se negó a que ella fuera bailarina y a quien no volvió a ver jamás. La noticia de su muerte le llegó el mismo día, en que fue a enviarle una carta, invitándolo al "teatro" que es así como llama su casa.

En la "Adivinación con frejoles" tenemos a un personaje del partido gobernante, en plena época estalinista, a quien le adivinan la suerte, tirando granos de frejol. Todo esto en el mayor secreto, incluso ante su esposa, pues va contra la ideología imperante. Entre otras cosas le predicen una gran muerte, que cambiará para mejor su vida. Un tiempo después muere Stalin y el personaje referido asciende políticamente.

En "El deseo de Sabina" tenemos a una mujer, que trabaja haciendo limpieza, en la casa de un doctor renombrado. La mujer está por quinta vez encinta, y la esposa del doctor le dice, que pida el regalo que quiera, antes de dar a luz, y ella se lo dará. Sabina pide jugar con las niñas, como si fuera una muñeca. Estar echada sobre la alfombra, y que las niñas la vistan y desvistan, la peinen y acaricien, como hacen con las muñecas Barbie.

Dos de los relatos han sido llevados a la pantalla grande. Uno de ellos es "Żurek" (nombre de una sopa típica polaca) En  el relato Halina busca saber quien es el padre del hijo de su hija, para ponerle su nombre en el bautizo. Pero aparentemente, Matuszek, quien asume la paternidad, no lo es, pues desde hace veinte años intenta tener hijos con su esposa. ¿Será que de esa manera pretende callar a quienes dicen en el pueblo, que se volvió infértil, luego haber tenido un accidente?

"Ariadna en Naxos", llevada a la pantalla grande como "Aria Diva", nos narra la relación entre dos vecinas. Una es cantante de ópera, y la otra, ama de casa y madre de dos hijos. En la tarde, cuando los niños duermen, se echa en el piso, con el oído pegado al suelo, para escuchar como la otra ensaya cantando un piso más abajo. Cuando se hacen amigas, su vecina, fascinada por la admiración de la que es objeto, canta para ella. Pero finalmente la cantante parte de gira para representar la ópera "Ariadna en Naxos" de Joseph Haydn. Su amiga queda desconsolada y falta de sentido en la vida. En éste, como en varios de los relatos de Olga Tokarczuk, no hay ni un nombre propio, lo cual dificulta la reseña del mismo.

En "El objeto" el escritor Samborski descubre que tiene un doble, que sale en los medios, como si fuera él mismo, pronunciándose sobre literatura y otros temas afines. Pero Samborski siente que el doble no tiene nada ver con quién es él en el fondo de su ser. Cuando lo emplaza, el otro le dice, que lo ha inventado y que puede desaparecerlo en cualquier momento. Samborski se ve obligado a ceder.

En "La mujer más fea del mundo" el personaje principal se casa con ésta mujer feísima, y se gana la vida, organizando giras, para exponer su fealdad. Pero la mujer es tan, pero tan fea, que a pesar de llegar a tener una hija con ella, no se atreve a tocarle la cara. Finalmente la mujer y su hijita mueren, y sus cuerpos son adquiridos por un profesor vienés, quien los lleva a la Clínica Universitaria, donde son disecados.

Nota aparte merece "La conquista de Jerusalén. Raten 1675", porque sucede en una época totalmente diferente a los demás relatos. Corre el año de 1675, y von Kynast, noble señor del castillo de Raten y descendiente del cruzado, Gotfredo de Lotaringia, decide representar la Conquista de Jerusalén en su propiedad, a modo de teatro natural para sus huéspedes ilustres. Como señor feudal tiene la potestad de ordenar a sus súbditos, a que cumplan sus órdenes y antojos. Pero ve que lo hacen a desgano. No les interesa, en lo más mínimo, la historia gloriosa de las Cruzadas, ni la de los antepasados de su señor. Pero ya no puede retraerse. Los trabajos van avanzando y los huéspedes están invitados. Finalmente, se le ocurre, una idea genial. El trofeo por participar en la representación de la batalla, van a ser las carnes, que estaban destinadas a los huéspedes. De esa manera logra que los campesinos, disfrazados arremetan contra la falsa Jerusalén, que defienden otros campesinos disfrazados de paganos. El único que queda malherido es su sobrino, quien representaba a su antepasado, Gotfredo de Lotaringia, pues no cabía que éste fuera representado por un campesino. Mientras los campesinos se dan su banquete, los huéspedes se deben contentar con el vino, el baile, la representación teatral, más las legumbres y verduras. Jerusalén ha sido tomada.

En "La natividad de Bardo", localidad cercana a la autora, ésta nos describe un nacimiento tradicional, el cual, conforme a la tradición del lugar, tiene la forma de un retablo. La mujer que estuvo a cargo de su cuidado después de la Segunda Guerra Mundial, empezó a añadirle más y más figuras, las cuales no existían inicialmente. Y es que como nos dice la autora: "Pues, si el nacimiento divino sucede siempre y en todo lugar, si atañe a cualquier cosa o suceso, por pequeño que sea - de pronto se hace evidente, que no es el momento de la Natividad Divina, la que hay que presentar al mundo, sino al revés - presentarle el mundo entero a la Natividad, traer el mundo a las puertas del retablo e introducir todo en él (...)"**** Cabe anotar, que luego de la publicación del texto, las visitas turísticas al pueblo de Bardo, para ver el mencionado retablo, aumentaron con creces.

"Glicinia", al igual que otros relatos de este libro, pareciera ser un relato realista, en el que se presenta un triángulo entre madre, hija, y marido de la hija. Al final éste ya muerto, vuelve a la vida, llamado por los besos de ambas mujeres. 

En cuanto a la "Presentación del autor" se trata de un relato, más que nada, de corte psicológico. El personaje principal, una mujer casada, viaja a la ciudad de Allenstein, donde sabe que se presentará un escritor, con el que alguna vez, soltera aún, mantuvo un romance. Quiere preguntarle porqué, a pesar de todas las promesas, se casó con otra. Sin embargo, a pesar de encontrarse en la misma ciudad y hospedarse en el mismo hotel, el encuentro simplemente no se da, pues en el momento preciso, ella se queda petrificada, sin la fuerza necesaria, para voltearse a saludarlo. Todo esto sucede en un tiempo, en el que esa parte del mundo pertenecía a Prusia Oriental, y en el que la gente se movilizaba en trenes, calesas y carruajes. Ahora, la ciudad en cuestión, pertenece a Polonia, y figura en los mapas como Olsztyn.

En „La prueba general” vemos a un matrimonio, que se ha quedado atrapado en su departamento, luego de una catástrofe ecológica. Se ha indicado a la gente que tape las ventanas como pueda y no salga de sus casas. Luego se corta la señal de radio, televisión y teléfono, así que nadie sabe realmente qué es lo que está pasando. Los esposos tampoco saben nada de su hija, quien se fue molesta de la casa, unas horas antes. No tienen nada qué hacer, ni de qué hablar entre sí, pero ni siquiera por eso, dejan de insultarse. A pesar de vivir años allí, por primera vez invitan a tomar café, a los vecinos del piso de abajo, para conocerlos, pero tampoco tienen mucho de qué hablar con ellos.

En cuanto al último relato, „Concierto de varios tambores”, éste es simplemente, indefinible y difícil de reseñar. Gira en torno a reflexiones sobre diversos temas, tales como: la naturaleza de la ciudad, donde habita la narradora de la historia; el tiempo y  la existencia o inexistencia del presente, mero punto convencional entre el pasado y el futuro; el sueño y la vigilia; o hasta qué punto, somos sólo aquello que ven los demás en nosotros. La narradora siente que la realidad va perdiendo consistencia, y que lo único que la sostiene, lo único fijo, son los conciertos de varios tambores, que se repiten con diferentes variaciones cada noche, en el patio de la casa donde vive y en los cuales ella también participa.


* Olga Tokarczuk, op. cit., p. 84
** Olga Tokarczuk, op. cit., p. 218
*** Olga Tokarczuk, op. cit., p. 57
**** Olga Tokarczuk, op. cit., Pp. 145-156
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Ficha bibliográfica:
Olga Tokarczuk: „Concierto de varios tambores" (Gra na wielu bębenkach)
Cracovia, Wydawnictwo Literackie (Editorial Literaria), 2018

Número de páginas: 412

domingo, 29 de julio de 2018

La novela "Un Universo dividido" en la ANTIFIL


Estimados lectores, informo por la presente, que mi novela "Un Universo dividido" está a la venta en el puesto de ACUEDI en la Feria Alternativa del Libro ANTIFIL en Lima. La cita es en la Avenida Alfonso Ugarte 1398, Breña, (al frente de la estación España del Metropolitano) hasta hoy, 29 de julio a las 10 de la noche.

viernes, 20 de julio de 2018

Sobre los "Relatos bizarros" de Olga Tokarczuk

Esta será una breve reseña de  mi última lectura, los "Relatos bizarros" de Olga Tokarczuk. Pero la palabra "reseña" es meramente convencional, pues estos relatos son realmente tan, pero tan bizarros, que simplemente irreseñables e irresumibles. Tampoco se les puede poner una etiqueta en común, pues tratan temas tanto, valga la redundancia, bizarros como diversos. Desde ya advierto que, si bien mencionaré a todos, tan sólo comentaré algunos de los relatos de este volumen.
Entre ellos, hay los que podrían ser calificados de relatos de ciencia ficción. En ellos la autora toca tales temas como, entre otros, la catástrofe ecológica, la clonación, y/o los límites éticos frente al avance de la tecnología.

Pero de éstos, tan sólo "La visita", podría ser definido como un cuento de ciencia ficción clásico. Con personajes, de los cuales nos enteramos tardíamente, que no son humanos, sino, por así decirlo, humanoides.

"El calendario de las fiestas humanas" sucede en un futuro hipotético, luego de una catástrofe ecológica mundial. La culminación de ésta se dio, cuando las bacterias "plastívoras" o devoradoras de plástico, vale decir, cuando las bacterias modificadas genéticamente para limpiar los mares de la contaminación, subieran a tierra firme a comerse también todo el plástico de allí. Al comerse, no sólo los objetos hechos de plástico, sino también las uniones de plástico de diferentes aparatos, destruyeron gran parte de la productividad humana. Como dice la cita: "cuando la catástrofe con el plástico destruyó, no sólo las casas, hospitales y fábricas, sino que cuestionó también algunos conceptos. La obra de destrucción, la completó la guerra. Cuando caían los satélites, parecían misiles, cual cuchillos lanzados a la Tierra".* Sin embargo, no se trata de un relato de ciencia ficción clásico, pues describe una sociedad que gira en base a rituales relacionados con el paso de las estaciones, con alusiones, a mi entender, a tradiciones de la antigüedad griega, egipcia, y tal vez alguna otra más que se me ha escapado.

En "Transfugio" los seres humanos pueden solicitar cambiar de especie. Como convertirse en un animal concreto. Como se trata de un cambio irreversible, deben resolver la parte legal antes, firmando poderes a favor de su persona de mayor confianza. Todo esto hábilmente dirigido por una empresa especializada en el tema.

El "Cerro de todos los santos" es de género un tanto indefinible. Se desarrolla como un relato de misterio, con un toque de ciencia ficción, que se revela al final. El hecho de que suceda, en gran parte, en un convento de monjas, y que se hable de vidas de santos, le da un toque específico, con alusiones al "Nombre de la rosa" de Umberto Eco. Como ejemplo que valga esta cita, referente al santo, cuyas reliquias se encuentra en el convento en cuestión: 
"San Auxencio mártir, fue entrenador de los leones, que en tiempos de Nerón, eran alimentados con carne de cristianos. Cierta noche uno de los leones le habló en lenguaje humano. Era la voz del mismísimo Jesucristo. No está escrito qué fue lo que le dijo el león con la voz de Cristo, pero al amanecer Auxencio ya se había convertido al cristianismo. Liberó a los leones en un bosque fuera de la ciudad, y él mismo fue prendido. El verdugo se convirtió en víctima".**

En cuanto a "Los niños verdes", es un relato de corte fantástico, escrito en un lenguaje arcaico. El narrador de la historia es el médico escocés William Davisson, quien llegó desde el lejano París a curar los males de Juan Casimiro Vasa, quien fuera rey de la República de las Dos Naciones (Polonia y Lituania) en el siglo XVII. Asombrado ante lo que ve, el narrador dice: "Al comienzo me extrañaba aquella atención hacia la Madre Divina. A menudo tenía la sensación de que ellos aquí, adoran a alguna deidad pagana y que - cosa que espero no me sea considerada como blasfemia - el mismísimo Dios y su Hijo, llevan humildemente los cintos en el cortejo de María".*** En medio del relato aparecen dos niños de color verde. Esto sucede en la propiedad del Sr. Hajdamowicz, en la que se queda varado el narrador, sin poder seguir al séquito real. El niño muere, y la niña se dedica a contarle a los niños del lugar, como es el mundo lunar en medio del bosque, del cual procede. Al final de la historia, la niña verde desaparece con todos los niños y el ayudante del médico, a quien éste tenía la esperanza de legar su sabiduría.

Aparte, entre los relatos de corte fantástico podemos mencionar también a "El pasajero""Las costuras".
En cambio "Las conservas", "Una historia verdadera" y "El corazón" son, a mi entender, de género totalmente indefinible.

"El corazón" trata de un hombre, quien después de un transplante al corazón, no vuelve a ser el mismo. No puede ni dormir, ni pensar en otra cosa que no sea en quién fue la persona, cuyo corazón lleva dentro de su cuerpo. Esta obsesión se convierte en un llamado, que lo lleva a visitar lugares que jamás imaginó conocer. En el relato se habla de la tradición budista y de la rueda de encarnaciones.

En cuanto a "Una historia verdadera" podría parecer una historia fantástica, pero a mi modo de ver, no lo es. Habiendo vivido en diferentes lugares y sabiendo algo de astrología, sé que la situación social de una persona puede variar radicalmente, dependiendo del lugar en el que ésta se encuentre. El personaje principal es un catedrático, que ha llegado a dictar una conferencia, a un país, cuya lengua y costumbres desconoce. Es éste un tema recurrente en la obra de Tokarczuk, ya que también está presente en el relato "El profesor Andrews en Varsovia", que forma parte del libro "Concierto de varios tambores".

Con esta leve pincelada espero haber despertado en el lector hispano, la curiosidad frente a un libro de géneros entremezclados. Si bien éste, como muchos de los libros que reseño, no ha sido aún traducido al castellano.

* Olga Tokarczuk, op. cit., p. 212
** Olga Tokarczuk, op. cit., p. 193
*** Olga Tokarczuk, op. cit., p. 18
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Ficha bibliográfica:
Olga Tokarczuk: "Relatos bizarros" (Opowiadania bizarne)
Cracovia, Wydawnictwo Literackie (Editorial Literaria), 2018
Número de páginas: 256

sábado, 14 de julio de 2018

Sobre la novela "E.E." de Olga Tokarczuk

Esta será una breve reseña de la novela „E.E.” de Olga Tokarczuk. El título viene de las iniciales de Erna Eltzner, personaje principal de la misma.
¿Pero quién era Erna Eltzner? ¿Una muchachita adolescente, a través de cuya boca y cuerpo se manifestaban los fantasmas? El espíritu del Sr. Schatzmann, quien nunca llegó a decirle a su esposa, ni en vida, ni durante las sesiones de espiritismo, donde había escondido la plata. El espíritu de "Koloman", quien anunció el terremoto en Mesina en el sur de Italia en 1908, así como el fin del mundo en 1914. El espíritu de "Pola", quien hablara en un lenguaje obsceno, impropio de una niña de buena familia, como lo era Erna. El espíritu de su abuelo materno, el Sr. Przybylski, a quien nunca llegó a conocer.
También estaban los personajes de carne y hueso como Walter Frommer, quien dirigía las sesiones de espiritismo y estaba perdidamente enamorado de la Sra. Eltzner, madre de Erna y de sus varios hermanos y hermanas. Frommer trabajaba en el Registro Civil, adonde aparte de elaborar las partidas de defunción, inscribía las características de los occisos, tales como sexo, edad, lugar de nacimiento o causa de la muerte en su rúbrica respectiva, según un modelo que él mismo había elaborado. Además, y ya para su uso personal, anotaba los tránsitos de la Luna y Saturno en el momento del deceso, trabajo que esperaba poder publicar algún día.
Lo acompañaba su hermana Teresa, soltera como él, quien era jorobada. El don de la mediumnidad, que tuvo de adolescente, la había abandonado hacía tiempo. Sin embargo, cosa que no se atrevía a confesarle a Walter, al quedarse sola al anochecer, venía a acompañarla su madre, muerta cuando eran niños aún.
Estaba el Doctor Löwe, médico de cabecera de la familia. Fue él quien condujo a Artur Schatzmann, hijo de la señora del mismo apellido, adonde el Doctor Vogel. Artur era un joven estudiante de medicina, interesado en entender "científicamente" el caso de Erna Eltzner. Vogel fue el primero en hablarle sobre Freud y el psicoanálisis, y sobre el papel del inconsciente en nuestras vidas. Asimismo le puso a disposición su biblioteca, de la cual Artur escogió, para empezar, los libros de Charcot y Janet sobre la hipnosis.
" - La conciencia no ha alcanzado aún su continuidad" - le dijo Vogel en alguno de los múltiples encuentros, que tuvieron posteriormente - "Es por eso que todos los intentos por fijar reglas de vida sobre bases racionales acaban en un fracaso." *
A raíz de esos encuentros Artur le pidió a Erna, que lleve un cuaderno de bitácora de sus sueños. Cosa que Erna cumplió al detalle, pues estaba enamorada de él en secreto. Asimismo Artur logró convencer a la Sra. Eltzner, vía el Dr. Löwe, a que acceda llevar a Erna al laboratorio de la Universidad para hacerle una medición eléctrica del cerebro. Erna parecía divertida con el tema, pero su madre se sintió muy consternada  por el hecho de que analizaran a su hija en el Departamento de Zoología, donde se analizaba también a los animales. Y es que Artur estaba recopilando material para el caso "E. E." (por las iniciales de Erna Eltzner), como él mismo lo denominó, para su tesis doctoral, cosa que finalmente logró llevar a cabo. 
Pero Erna se sentía cada vez más agotada con las sesiones mensuales y esa situación que no había buscado. A instancias de su madre, dejó de asistir a la Escuela de Arte Industrial y recibía, dos veces por semana, "clases" de Frommer, quien le hablaba de los médiums más famosos de la historia, la transmigración de las almas, la reencarnación y nuestra vida después de la muerte. Pero éste llegó a percatarse de que la chica, con la mirada ida, ni siquiera le prestaba atención.
Llegaron luego las vacaciones escolares, y la señora Eltzner viajó con sus hijos a la propiedad de su cuñada, la hermana del señor Eltzner, en el campo. La interrupción de las sesiones, así como el aire puro, hicieron que Erna se repusiera físicamente. Durante esas vacaciones le vino la primera regla y Erna, tal cual alguna vez Teresa Frommer, perdió sus poderes mediúmnicos.
Ya de vuelta a la ciudad, en la siguiente sesión, Erna apenas respondía. Y encima salió a relucir, que sus hermanas menores, las mellizas, con el afán de ayudarla, habían puesto pitas en la sala, que una de ellas jalaba durante las sesiones, para que se cayeran las cosas. Cabe anotar que lo hicieron sin su anuencia. Lo cierto es que Erna sí tenía poderes kinestésicos, pero no sabía como controlarlos.
Se armó el escándalo y Frommer, quien le había puesto alma, corazón y vida al asunto, cayó en una depresión profunda. Lo sacó de ella el doctor Löwe, quien vino a visitarlo y lo llevó a pasear. Fue durante ese paseo que el doctor adquirió una neumonía, que lo llevó al otro mundo. Estando en su lecho de muerte, el doctor anheló morir para siempre, y se llenó de pavor, al no tener la certeza de si eso era lo que lo esperaba. Tal como dice la novela:  „Comprendió que Dios se destruyó a sí mismo mediante una explosión inmensa, que el tiempo era la medida de su desintegración, y que todos nosotros somos fragmentos del cuerpo divino, que siguen muriendo, como todo alrededor. Nuestra salvación es la inexistencia”.**
La novela finaliza con Artur Schatzmann yendo a la sombrerería, de la cual Erna era dueña, a despedirse de ella, antes de partir a la guerra. Pero Erna no lo reconoce. Artur le habla entonces de las sesiones de espiritismo unos años atrás. Algo similar a una sombra cruza el rostro de ésta, antes de decirle que no sabe de qué le está hablando y pedirle que se vaya.
Corría el año 1914, el año pronosticado por "Koloman" como el del fin del mundo. Y efectivamente, después de la guerra que estalló aquel año, la Primera Guerra Mundial,  ni Europa, ni sus regiones aledañas, volvieron a ser las mismas. El mundo, descrito tan magistralmente en la novela mencionada, inició su camino hacia la desaparición absoluta.
Todo esto sucedía en la ciudad de Breslau, cuando ésta todavía pertenecía a Alemania, y los apellidos de los personajes principales son alemanes. Vogel significa pájaro, Löwe -  león, y Schatz - la raíz de Schatzmann - querido o tesorito, dicho de cariño. ¿Tal vez habría que buscar alguna clave en el significado de los mismos? Frommer significa devoto, y efectivamente, Frommer se aproximaba al tema de la mediumnidad con una devoción absoluta, cual si de una religión se tratara.

Recordemos que la autora es psicóloga de profesión y que ejerció como tal, trabajando como psicoterapeuta en la clínica de salud mental de Walbrzych. En el libro hace alarde de su conocimiento en la materia. Sin embargo, nos quedamos con la duda de si lo que nos presenta es una burla, una mirada levemente irónica, o una reflexión sobre los límites del estudio de la psique humana.

* Olga Tokarczuk, op. cit., p. 154
** Olga Tokarczuk, op. cit., p. 263
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski 

Ficha bibliográfica:
Olga Tokarczuk: "E. E."
Cracovia, Wydawnictwo Literackie (Editorial Literaria), 2017
Número de páginas: 267

domingo, 8 de julio de 2018

El libro "Agricultura tradicional yunga" a la venta en Lima


Comunico por la presente que el libro "Agricultura tradicional yunga" de autoría de mi padre, José Rodolfo Sabogal Wiesse, (Lima, Sociedad Geográfica de Lima, 2017), se encuentra a la venta en el local de la:

SOCIEDAD GEOGRÁFICA DE LIMA
Jr. Puno 450, Lima 1 - Perú
Teléfono: (+51) 426-9930
Horario de Atención: Lun-Vie: 09.00-17.00

Precio: 45 soles la unidad

viernes, 29 de junio de 2018

Sobre la novela "Evna" de Siri Pettersen

Esta será una breve reseña de la novela "Evna" de Siri Pettersen, la tercera y última de la saga "Los anillos del cuervo"
Al igual que en "La putrefacción", la segunda novela de la saga, que comentamos anteriormenteHirka, luego de haber atravesado el umbral entre los mundos, se encuentra de pronto en un universo extraño, cuyas reglas absolutamente desconoce. Con la salvedad de que aquí sí hay alguien que ha venido a recibirla al lugar adonde llega. Se trata de la umpiri Skerri, quien tiene el encargo de saludarla y de propiciar que aprenda los rudimentos del idioma y las costumbres del lugar durante la travesía de varios días hacia Ginnungad, la capital de ese mundo.  Para ello llega al segundo día la lingüista Oni, políglota por naturaleza, a quien dos años atrás habían encargado que aprendiera la lengua de Ym. Ahora entiende el porqué. 
Se trata de una sociedad, rígidamente dividida en castas, cuya jerarquía vamos conociendo parcialmente a través de los ojos de Hirka. La casta más alta es la de los dreyri, los de la primera sangre, a la que Hirka pertenece. Esta casta está conformada por varias casas familiares de jerarquía mutable entre sí, como veremos más adelante. Y estos linajes son las que conforman el Concejo que gobierna Dreysíl, el mundo de los umpiri. Hirka pertenece a la Casa de Modrasme.
Están los sirvientes, a cuya casta pertenece Oni. Están los miserables que no tienen casa. Y muchos grupos intermedios más.
Y está el grupo social más bajo, el de los kwessar, los caídos, quienes llevan una señal marcada en la frente. Uno de ellos es Keskolail, a quien Hirka salva de la muerte y de quien se hace amiga. Y se les llama caídos, porque no lo son de nacimiento, sino porque han caído a ese estado por un delito cometido. Con la salvedad de que la palabra "delito" tiene una acepción bastante particular entre los umpiri.
En Dreysíl están además los Videntes. No uno, sino varios, a diferencia de Ym. Uno de ellos, ser extraño, semiumpiri y semicuervo, se convierte en el maestro de Hirka.
Llegando a Ginnungad, ciudad situada en el cráter de un volcán, Hirka conoce a su familia.  A su abuelo Raun, a su abuela Uhere, a Modrasme, la matriarca del clan, quien tiene ya más de tres mil años, y a algunos parientes más. Quien más se alegra de su llegada es el abuelo, feliz de tener a quien transmitirle sus conocimientos, por ejemplo, respecto a la lucha con palos, deporte practicado con asiduidad por los umpiri. A través de él, Hirka se entera, de que Skerri fue novia de su padre, Graal. Que parecían estar hechos el uno para el otro, y que después de que Graal quedara desterrado de por siempre en el mundo de los humanos, Skerri no estuvo ya con nadie más. La existencia misma de Hirka le duele en lo más profundo del ser, pues es la prueba palpable de que en cambio, Graal sí estuvo con alguna hermosa humana. Es por eso que la maltrata y la insulta, llamándola despectivamente gweni, nombre con el cual los umpiri designan a todas las hembras no umpiri del universo, sean éstas humanas, aetling o animales. El abuelo también está feliz, porque Hirka resarce a la familia, la cual había caído en la ignominia, al tener a un hijo traidor - Naiell, un hijo desterrado - Graal, y ningún descendiente más. Y es que los umpiri tienen mucha dificultad para concebir. 
El clan de los Modrasme ha esperado pacientemente mil años, hasta la llegada de Hirka y su presentación a la Casa de Hod, para poder volver a remontar. Ella, desde su llegada, ha sido instruida para presentarse como Hirka, hija de Graal, hijo de Raun de la Casa de Modrasme, la trigésimo tercera, y como tal, es aceptada por la Casa de Hod. En consecuencia la Casa de Modrasme asciende a ser la séptima en jerarquía en el Concejo de los umpiri
Y eso que Hirka es tan sólo medio umpiri, lo cual se nota en su aspecto de humana. No tiene garras, sus caninos no son tan filudos ni sobresalen, y sus ojos tienen iris y pupila, no son una masa blanca o negra como los de los umpiri, lo cual hizo que los aetling les pusieran el sobrenombre de ciegos. Físicamente ha heredado tan sólo el color rojizo del cabello de su abuelo Raun. Pero tiene otras capacidades, como la de reconocer los tipos de seres con el olfato, o saber de antemano si alguien morirá o no. Y su sangre, como ya comentamos anteriormente, tiene poder curativo.
Simultáneamente nos vamos enterando, de lo que mientras tanto sucede en las comarcas de Ym, vale decir, en el mundo de los aetling. Garm Darkdaggar, uno de los miembros del Concejo, hace asesinar a sus opositores y envenena al grupo de guerreros, llamado las Sombras Oscuras. Sin embargo, cuarenta de ellos sobreviven. Uno de los sobrevivientes es Rime, el amado de Hirka, quien se hace cargo del grupo, reemplazando a Orja, quien murió envenenada.
Hacia el final de la novela, Hirka atraviesa el portal que divide ambos mundos, liderando a los umpiri, quienes en alianza con Rime y Eirik, se enfrentan y derrotan a Garm Darkdaggar, el usurpador. Eirik es el rey de la Corte de Cuervos en las comarcas de Ym. A cambio Eirik permite que los kwessar y los sin casa habiten en sus tierras como seres libres. Así que la profecía de la primera novela de la saga se cumple. Hirka, la hija de Odín, ha abierto las puertas para que los nárbyrn, umpiri o ciegos a la tierra, entren a las comarcas de Ym. Pero éstos ya dejaron de ser ciegos. Hirka ha logrado curar los ramales de Evna, la energía primordial, que ahora llega hasta Dreysíl, y que los umpiri desde hacía mil años, esperaban recuperar. 
Hirka ya conoce los tres mundos, el de los humanos, los aetling y los umpiri. Pero gracias a un mapa de los mundos, del que se hizo poseedora, sabe que hay muchos mundos más. Sabe también, que por su naturaleza, será siempre ajena a cualquiera de estos mismos. Sabe que su destino es estar en continuo movimiento entre los mundos, llevando lo mejor de un mundo a otro. Y como además, ha logrado la capacidad de convertirse en cuervo y de luego, retomar su forma humana, puede pasar desapercibida con mayor facilidad.
La novela finaliza con Hirka, acompañada de Rime, lanzándose al espacio entre los mundos.

Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

Ficha bibliográfica:
Siri Pettersen: "Evna"

Saga: "Los anillos del cuervo" (Krucze pierścienie)
Traducción del noruego al polaco: Anna Krochmal y Robert Kędzierski
Poznań, Editorial Rebis, 2016

Número de páginas: 528

viernes, 15 de junio de 2018

Sobre la novela "La putrefacción" de Siri Pettersen

Reseñaremos aquí la novela "La putrefacción", segundo libro de la saga "Los anillos del cuervo" de Siri Pettersen. La novela "La hija de Odín", el primer libro de la misma, que comentamos en la entrada anterior, finalizó con Hirka, el personaje principal, cruzando el umbral hacia el mundo de los humanos, mundo al que supuestamente pertenece.
Es así como Hirka llega a la ciudad de York en Inglaterra, sin tener ni la más remota idea de adonde ha llegado. A un mundo poblado de carros, ascensores, teléfonos celulares, aviones y demás. Debe aprender para que sirven todas esas cosas, así como debe aprender el inglés, ya que allí nadie comprende el idioma de Ym, ni sabe siquiera de la existencia del mundo del que ha llegado. 
En medio de su incertidumbre la acoge el padre Brody, quien aunque sabe que no tiene ningún documento de identidad, se apiada de ella, y le permite refugiarse con Kuro, cuervo con el que Hirka cruzó el umbral, en los altos del campanario de la iglesia. Además le da una propina a cambio de trabajos menudos que Hirka hace para él, como lavar la vajilla y hacer las compras. Pronto aparece una mujer del servicio social a preguntar por ella y Hirka sabe que debe escapar. 
Pero antes de que lo logre aparecen otros seres que la buscan, quienes están a servicio de Graal, poderoso nárbyrn, que habita entre los humanos. Los ciegos o nárbyrn son llamados umpiri en su propio idioma. Umpiri significa aquel que habla la lengua verdadera. 
La trama se va complicando cada vez más. Aparece Stefan Bamore, joven humano, cazador de los siervos de estos seres, a los que él llama los olvidados. Resulta además que en el cuerpo de Kuro, habitaba Naiell, el así llamado vidente por los pobladores de Ym. Naiell es hermano de Grall, con quien había librado la guerra por las comarcas de Ym hacía mil años. Y es que los umpiri son quasi inmortales, mueren "jóvenes" sólo si alguien los mata, y empiezan a envejecer luego de miles de años de existencia. Ambos hermanos pertenecen a la casta de los dreyri. Dreyri significa los primeros o los de la primera sangre, pues estaban, antes que los demás seres, en el Universo. Y quienes, por eso mismo, desprecian a los demás. Tanto a los aetling y los humanos, cuya vida es efímera, como la de un insecto, que vive un solo día, como a los que, siendo de su Universo, no pertenecen a su casta. Tienen además una regla que nunca quiebran: un dreyri no mata directamente a otro dreyri
Hirka, Naiell y Stefan conforman un trío particular, enfrentando juntos las vicisitudes que se presentan en el camino. Hasta que Hirka se entera de que Graal es su padre y se entrevista personalmente con él. Hirka es pues una mezcla de humana y de umpiri, los dos seres más depreciables para los aetling, habitantes del mundo en el que se ha criado. Pero asimismo pertenece a la casta de los dreyri, y su sangre tiene poder curativo. Se entera también de que todo lo que le enseñaron sobre El vidente era mentira, quien lo único que quería era nutrirse de Evna, la energía de la tierra, para ser adorado como un dios por los habitantes de Ym.
La novela, al igual que la anterior, finaliza con Hirka cruzando el umbral entre dos mundos. Pero en este caso se trata del mundo de los humanos y el mundo de los umpiri. Lleva consigo en ofrenda el corazón de Naiell, quien por encargo de Graal, ha sido ajusticiado.
Ésta más que una reseña ha sido en realidad una pincelada, de un libro de más de quinientas páginas, con muchas otras historias entrelazadas en su trama, y cuya lectura recomendamos a los amantes de la literatura fantástica.

Ficha bibliográfica:
Siri Pettersen: "La putrefacción" (Zgnilizna)
Saga: "Los anillos del cuervo" (Krucze pierścienie)
Traducción del noruego al polaco: Anna Krochmal y Robert Kędzierski
Poznań, Editorial Rebis, 2016
Número de páginas: 527

jueves, 7 de junio de 2018

Sobre la novela "La hija de Odín" de Siri Pettersen

Presentamos aquí una reseña de la novela "La hija de Odín" de Siri Pettersen. Se trata de la primera parte de la trilogía „Los anillos del cuervo" de esta joven autora, ganadora de los premios literarios „Fabelprisen” y „Sproing” para autores debutantes en idioma noruego. 
Se trata de una novela extrañísima, enmarcada dentro de un universo alucinante. El personaje principal es Hirka, la „sin cola”, personaje singular en un mundo en el que los aetling, quienes pueblan esas tierras, tienen cola. Aparte de tener cola, todos ellos tienen la capacidad de captar a Evna, la energía de la tierra. Capacidad cuya magnitud se verifica en un ritual de mucha importancia, el que se realiza una vez al año y que comprende a los jóvenes que han cumplido los quince años, llamados allí los quince inviernos. Los humanos, llamados despectivamente embling, son considerados seres despreciables, tanto por no tener cola, como por no poder captar a Evna y llenarse de ella. Quien esté con un embling, se irá pudriendo por dentro, por lo que también son llamados la putrefacción. Pero son despreciables sobre todo, porque su presencia abre las puertas a los nárbyrn, los nacidos muertos, los ciegos a la tierra, llamados simplemente los ciegos. Sin embargo, tanto los humanos, como los ciegos, son más un mito que una realidad, porque desde hace mil años nadie los ha visto.
Cuando Hirka llega a la edad de presentarse al ritual, su padre le confiesa, que en realidad no es su padre. Que la halló de pocos días de nacida, abandonada encima de una piedra, en medio de la nieve. Que se apiadó de ella y le hizo una herida, imitando la huella de la mordedura de una bestia, en el coxis, para hacerle creer, tanto a ella, como a los demás, que había nacido con cola, pero que se la habían llevado los lobos. En memoria de eso Hirka lleva un diente lobuno colgado del cuello. Que por lo tanto no puede presentarse al ritual, pues si descubren que, siendo humana, no puede nutrirse de Evna, pueden incluso quemarla en la hoguera.
Este es tan sólo el comienzo de una novela de más de seiscientas páginas, en la que hay muchos elementos más. Como los cuervos, considerados como animales sagrados, pues fue un cuervo, llamado El vidente, el que hace mil años salvó a los aetling de la invasión de los ciegos, que acabarían destruyendo la vida en las once comarcas de Ym. Ya que ése es el nombre del mundo en el que vive Hirka. Como las Sombras Oscuras, brazo armado del poder, quienes asesinan sigilosamente a los enemigos de éste. Como Rime, joven perteneciente a uno de los doce linajes del Concejo que gobierna las once comarcas, quien está perdidamente enamorado de Hirka, así como ella de él. Pero ambos saben que su amor es un amor imposible, puesto que, como ya dijimos, quien llegue a llegue a tener relación carnal con un embling, se irá pudriendo por dentro.
Lo cierto es que, luego de mil años, los ciegos, crueles humanoides con garras en vez de manos, quienes matan sin dejar rastros de sangre, reaparecen. 
La novela finaliza con Hirka cruzando el portal de piedra que separa los dos mundos. El  mundo de Ym, único mundo que conoce, y el de los humanos, al que supuestamente pertenece.
He leído este libro en su traducción del noruego al polaco, y entiendo que ha sido traducido  a algunos idiomas más, entre ellos el portugués, pero no al castellano. En todo caso recomiendo su lectura a los amantes de la literatura fantástica que dominen alguno de los idiomas, al que ha sido traducido.

Ficha bibliográfica:
Siri Pettersen: "La hija de Odín" (Dziecko Odyna)

Saga: "Los anillos del cuervo" (Krucze pierścienie)
Traducción del noruego al polaco: Anna Krochmal y Robert Kędzierski
Poznań, Editorial Rebis, 2016

Número de páginas: 647