miércoles, 18 de enero de 2017

Comentario a la biografía de Zofia Stryjeńska

Hace poco estuve leyendo la biografía de la pintora polaca Zofia Stryjeńska, escrita por Angelika Kuźniak. La lectura se hacía a ratos difícil, por la minuciosidad de detalles, extraídos de los diarios de la pintora en cuestión. Sin embargo presenta un suceso de su vida tan alucinante, que no puedo dejar de compartirlo. El tema de la mujer que se hace pasar por hombre para poder estudiar no es ninguna novedad. En Cracovia es famosa la historia de Nawojka, quien se hizo pasar por un varón, para ingresar a la Universidad Jaguelónica. Luego de ser descubierta fue juzgada por un Fuero Eclesiástico, a cargo de un obispo, fuero que le perdonó la pena, debiendo ella ingresar a un convento, del cual, con el tiempo, llegó a ser superiora. Pero eso sucedió a inicios del siglo XV, es decir, hace exactamente seis siglos. Es conocido también el relato “Yentl, el muchacho de la yeshiva” de Isaac Bashevis Singer, en base al cual se hizo una película con Barbra Streisand en el papel principal. Yentl es una muchacha judía, hija de un rabino. A la muerte de su padre se corta la trenza, viste de varón y va en busca de una yeshiva, centro de estudios talmúdicos y del Pentateuco, para poder seguir estudiando lo que su padre le había enseñado en secreto. El relato abarca luego otros temas, de naturaleza, podríamos decir, un tanto perversa. Pero no deja de ser ficción. Y así como ésas hay otras historias, como la de la Papisa Juana, narrada en la película “La Pontífice”, y seguramente muchas más.
A estas alturas del partido se nos hace difícil imaginar que una mujer tenga que hacerse pasar por hombre para poder estudiar. Sin embargo Zofia Lubańska, pues ése era el apellido de soltera de la pintora, lo hizo en octubre del 1911, es decir hace apenas más de un siglo. Anteriormente había estudiado ya en una escuela privada de Arte para mujeres en Cracovia, pero no podía postular a la Escuela Nacional de Bellas Artes de esa ciudad, ya que ésta abrió sus puertas a las mujeres recién en 1920. A la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de Münich tampoco podía postular, pero allí al menos nadie la conocía. Así que se cortó el pelo, disfrazó de varón, viajó y se presentó con los certificados escolares y otros documentos de su hermano Tadeusz. El que lo hiciera, aparentemente, con la complicidad de su familia, tratándose de la época, me parece sencillamente admirable. Fue admitida como hombre, asumiendo la identidad de su hermano. El hecho de que en aquel entonces Cracovia formara parte del Imperio Austrohúngaro le facilitaba las cosas, pues el alemán no le resultaba una lengua extraña.
Lo alucinante del caso es que el engaño, teatro, o como queramos llamarlo, le durara exactamente un año. En octubre del año siguiente, 1912, le escribió preocupada a su madre, Anna Lubańska, porque sus colegas de estudio empezaron a sospechar algo. Pero ni siquiera de que fuera mujer, sino tal vez hermafrodita. “Sobre todo los franceses – le contaba – que tienen olfato para las mujeres. Y los norteamericanos que quieren boxear conmigo en los recreos”. Pero lo peor de todo es que le llegó el rumor de que pretendían desnudarla entre todos, para ver cómo era la cosa. Y lo que más le preocupaba, según le escribió a su madre, no era que vieran su desnudez, sino el lío legal que pudiera darse, por haberse presentado con documentos que no le correspondían. Su madre se movilizó de inmediato, trayéndole un vestido, una peluca para que no la reconocieran en la calle, y sus verdaderos documentos. Antes de fugarse de Münich, Zofia pasó por una capilla vacía, no como una pecadora arrepentida, sino para pedirle a Dios talento y reconocimiento artístico, cosa que logró en la Polonia de entreguerras...

jueves, 8 de diciembre de 2016

Sobre la emigración - O emigracji

Según Gombrowicz: La emigración otorga distancia, libertad espiritual, libera de los vínculos y las formas.

Magdalena Grochowska: "Jerzy Giedroyć. Hacia una Polonia de ensueño"
Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


Według GombrowiczaEmigracja daje dystans, swobodę duchową, uwalnia z więzów i form.

Magdalena Grochowska: "Jerzy Giedroyć. Do Polski ze snu"

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Lo que escribo no tiene que ver con la literatura peruana

Reproduzco aquí la entrevista que me hizo hace algún tiempo Miguel Ángel Vallejo Sameshima y que salió publicada en el blog EnLima Agenda Cultural. (El enlace respectivo va al final de la entrevista). 
Isabel Sabogal, nieta del pintor José Sabogal, ha vivido entre el Perú y Polonia, y ese espíritu de viajera intercultural se percibe en su singular obra literaria. Su novela Un universo dividido (1989, reeditada en 2016), tiene como protagonista a una niña que desciende de ángeles, demonios y humanos. En una narración en primera persona, va descubriendo extraños espacios poblados por criaturas sinuosas del universo católico, en una huida angustiante que por momentos parece un encierro en movimiento. Sin duda, una novela muy rara para nuestro continente y, quizá, para el idioma español.
P. Disculpe por la pregunta obvia, pero siendo la suya una obra tan particular, debo consultarle por sus lecturas.
R. Me es difícil decirlo. Las influencias de Polonia son muy fuertes, el polaco fue mi primera lengua literaria. Mi libro de cabecera antes y durante la escritura de mi novela fue El manuscrito encontrado en Zaragoza, de Jan Potocki, un texto fantástico con muertos y apariciones. No es una novela típica de la literatura polaca, pero las influencias de esa parte del mundo son fuertes. Del lado peruano están Isaac Goldemberg y José María Arguedas, la recopilación que hace con Francisco Izquierdo de Mitos y leyendas del Perú es fascinante. También me marcaron las historias de condenados, mujeres que se convierten en chanchos o en burros, no necesariamente como obra escrita sino de cuentos que he escuchado.

P. Sin embargo, en su obra se usan solo referentes occidentales universales…
R. La novela está enmarcada en el universo católico. A mí misma me asombra, pues mi familia, si bien es católica, nunca fue muy practicante, pero en mi niñez en Europa me marcó la iconografía religiosa. A los doce años tuve un acercamiento muy fuerte al catolicismo, me puse a leer los evangelios; a los diecisiete años lloraba frente a la imagen de Cristo en el Gólgota, con el cáliz donde está el sufrimiento de la humanidad.

P. ¿Es usted creyente?
R. Sí, pero no de la manera más tradicional. Soy ascendente Piscis, eso nos hace muy creyentes.

La escritora es asimismo astróloga, oficio al cual se ha dedicado ocasionalmente en sus años viviendo en Cusco. Su visión del mundo es amplia como el cosmos pues descree de los regionalismos y las corrientes literarias. Esa libertad contrasta con el destino de su protagonista, a quien durante toda la novela le dicen qué debería hacer, tanto criaturas demoníacas como celestiales, y aun sus parientes humanos.
P. Esta protagonista que lucha por ser ella misma a pesar de las restricciones, ¿es un aporte al feminismo?
R. Me sorprende eso. El último calificativo que se me hubiera ocurrido era ‘feminista’. Fue algo inconsciente profundizar en las normas que se le indican a una mujer.

P. Sin embargo, creo que muchas personas pueden identificarse con su protagonista…
R. En la novela se especifica que ella, como un ser triple, demoniaco, humano y angelical, es alguien único en el universo entero. Es la única que cruza el camino que separa el Cielo del Infierno. No sé si todos se pueden identificar con eso, pues ella se siente aislada de los demás.

Este aislamiento de la protagonista sí se parece al destino original de la novela, que fue muy difícil de publicar.

P. ¿Qué le dijeron los críticos en la década de los ochenta frente a una novela fantástico-maravillosa en una época en que no se valoraba el género?
R. Luis Alberto Ratto me dijo que no la entendía, pero me contactó con Washington Delgado, quien alabó el manejo del lenguaje y preguntó por qué no escribía algo más realista. Estuardo Núñez alabó mi poesía, pero me dijo sobre mi novela que “hay que escribir lo que está a la moda”. Solo que a mí la moda nunca me ha interesado, ni siquiera para vestirme. Luego, ante una convocatoria del Instituto Nacional de Cultura, me enviaron una carta diciendo que “la autora no conoce la realidad peruana”, como si eso tuviese algo que ver con la literatura. Del otro lado, Ricardo González Vigil me recomendó leer El Señor de los Anillos y Honorio Ferrero me acogió como su discípula, empezó a prestarme libros.

Si publicar la primera edición fue una odisea, tres días después de la presentación Sabogal emigró con su familia a Polonia, preocupada por el avance del terrorismo en el Perú. Quizá por eso no tuvo una repercusión muy grande en su momento.
P. ¿Considera que hoy hay más apertura para este tipo de novelas?
R. En el mundo editorial, sí. Bueno, mi novela se ha vuelto a publicar luego de veintisiete años, en parte gracias a los encuentros de literatura fantástica que organiza Elton Honores donde volvió a hablarse de ella. Sin embargo, siento que lo que yo escribo no tiene nada que ver con lo que hacen otros escritores de literatura fantástica en el Perú. Me siento como el personaje de la novela, totalmente aislada y diferente.

domingo, 27 de noviembre de 2016

La novela "Un Universo dividido" a la venta en Lima

La novela "Un Universo dividido" se encuentra a la venta en las siguientes librerías de Lima:
- Centro de Estudios Literarios “Antonio Cornejo Polar”, Av. Benavides 3074, Lima 18, Perú, tel. (01) 4490331. 
- Casa taller “Apacheta”, calle Ocharán 593, Miraflores, previa cita al tel. (01) 4461802. 

domingo, 30 de octubre de 2016

Invitación a la noche gótica

Raúl Quiroz, Hans Rothgiesser, Isabel Sabogal, Miguel Ángel Vallejo y José Donayre celebrarán El Día de las Ánimas con una particular discusión sobre la literatura vinculada con el más allá, a partir de sus experiencias narrativas en la Colección Anatema de Ediciones Altazor. Los interesados deben asistir psíquicamente protegidos. ¡Están avisados!
Nombre del evento: Noche gótica
Lugar: Feria del Libro "Ricardo Palma"
Sala: Antonio Cisneros
Dirección: Av. Malecón de la Reserva 1, Miraflores
Fecha: Lunes 31 de octubre del 2016
Hora: 8 p.m.
Ingreso libre

lunes, 24 de octubre de 2016

La novela "Un Universo dividido" en el III Congreso Internacional de Narrativa Fantástica

Estimados lectores. La novela "Un Universo dividido" estará a la venta en el III Congreso Internacional de Narrativa Fantástica que se realizará del 26 al 29 de octubre de este año.
Lugar: Casa de la Literatura Peruana, sita en la Antigua Estación de Desamparados, Jr. Anchash 207, Lima.
Los interesados en el programa del Congreso pueden verlo en el siguiente enlace:

viernes, 21 de octubre de 2016

La novela "Un Universo dividido" en la Feria del Libro "Ricardo Palma"

Estimados lectores. La novela "Un Universo dividido" se encuentra a la venta en el puesto de Ediciones Altazor, en la Feria del Libro "Ricardo Palma", sita en el Parque Salazar del distrito limeño de Miraflores, desde el 21 de octubre hasta el 6 de noviembre de este año.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Entrevista en Radio Filarmonía

Estimados lectores. Los invito a escucharme hoy, miércoles 5 de octubre al mediodía, en la entrevista referente a mi novela "Un Universo dividido", hecha por Manuel Pantigoso. Programa: Palma Mater en Radio Filarmonía, 102.7 FM.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Sobre "Cerro de arena" y "Nubelandia" de Joanna Bator

Hace algún tiempo acabé de leer las novelas Cerro de arena (Piaskowa Góra) y su continuación Chmurdalia, título que podríamos traducir como Nubelandia o La región de las nubes lejanas de Joanna Bator. En estas dos novelas, a través de las peripecias de los personajes y sus familias, contadas con una ironía no extenta de ternura, vemos relatada la historia de la Polonia del siglo XX y de inicios del XXI. Está pues la Segunda Guerra Mundial y los campos de concentración. Pero con más fuerza, por ser la historia de los personajes principales, la de la así llamada “repatriación” - es decir del traslado forzoso de la población polacoparlante de lo que antes de la guerra fuera la parte oriental de Polonia, y que pasó a ser parte de la Unión Soviética - a terrenos que antes de la guerra pertenecieron a Alemania y que pasaron a ser parte de Polonia; y de los cuales fueron expulsados los germanoparlantes. En el caso de esta novela hablamos de la ciudad minera de Wałbrzych (en alemán Waldenburg), adonde llegan y se encuentran los padres de Dominika Chmura. (¿Es casual que Chmura, el apellido del personaje principal, signifique nube?)
¿De dónde llegan? El padre de Dominika, Stefan Chmura, es hijo de una unión ilegítima, cosa de la que su hija jamás llega a enterarse. La madre de Stefan, Halina, accede a tener encuentros fortuitos con el chico que baila con el oso durante las funciones de un circo ruso que pasa por su pueblo natal en Bielorrusia. Nueve meses después nace el niño, quien como bastardo, es tratado como la vergüenza de la familia y aceptado por caridad en casa del hermano de Halina. Al terminar la guerra y darse la repatriación, la madre comprende que ésa es la oportunidad de su vida. En medio del caos reinante, aprovecha una parada del tren para cambiarse de vagón, e ir entre gente desconocida, con su esposo, el herrero Władek y el niño, a un lugar donde nadie sepa que su hijo es un bastardo. Llegando a Wałbrzych registra al niño como nacido cuatro años después de la fecha real de su nacimiento, para hacer coincidir las fechas, e inscribirlo como hijo legítimo de su matrimonio. En cambio Jadwiga Maślak, la madre de Dominika llega de un pueblo que no fue afectado por la repatriación, por encontrarse dentro de los límites de la actual Polonia, invitada por un tío que luego de la guerra fue a buscar suerte a Wałbrzych.
Dominika nace pues en la Polonia de postguerra, como fruto de un experimento social, dirigido desde arriba, que convirtió a campesinos, herreros y molineros en obreros y mineros. Cuando llega al mundo, sus padres ya están viviendo en la recientemente construida Unidad Vecinal Cerro de arena, nombre que le da título al libro. Conforme va creciendo se percata que no se parece físicamente a nadie de su familia y que se diferencia incluso de la mayoría de los niños del colegio. Cuando avanza por la calle le dicen “judía” y “gitana”. Esa sensación de otredad hace que haga amistad con el otro niño “diferente” de la clase, Dimitri, hijo de una familia griega, quien a pesar de haber nacido en Wałbrzych, sabe desde pequeño que es un lugar al que no pertenece y en el que está solo de paso. Al cabo de un tiempo Dimitri se va con toda su familia y Dominika se convierte en una hermosa adolescente, quien sigue mirándose al espejo, hurgando entre los recuerdos familiares y preguntándose de donde le viene ese aspecto tan diferente al de los suyos. Pasa las vacaciones en el campo donde su abuela materna, Zofia. Y es allí, donde se entera de golpe, a raíz de la visita inesperada de un historiador, que su abuela ocultó durante la guerra en el desván de su casa a un judío llamado Ignacy Goldbaum. (Recordemos que en Polonia, durante la Segunda Guerra mundial, toda persona que estuviera en la misma casa en la que se encontraba un judío, era fusilada de inmediato por los nazis). El visitante saca la foto de Goldbaum, quien luego de la guerra se casó y estableció en Pasadena. En la foto Dominika reconoce sus propios rasgos en los rasgos de la hija de Goldbaum, quien pareciera ser su hermana mayor.
Como parece que la tendencia a vivir amores prohibidos le viene de familia, Dominika se enamora de un cura, el padre Adam, quien dicta las clases de religión en la parroquia y organiza los retiros de los jóvenes. La novela pues podría ser subtitulada como el libro de los amores prohibidos. Como ésta es una novela de historias que se entrelazan, conocemos también la historia de la familia del padre Adam, familia que llegó repatriada a la ciudad de Wrocław (Breslavia). Dominika ingresa a la facultad de matemáticas en la Universidad de Varsovia, ciudad a la que, con la anuencia de su abuela Halina, está a punto de fugarse con el padre Adam. Pero intervienen el párroco y la madre del cura, ofreciéndole a éste un pasaje para esa misma noche a Roma, donde ya se le ha gestionado una beca para que estudie teología en el Vaticano. El padre Adam cede, sin siquiera despedirse de Dominika. Ella por su lado tiene un accidente y no llega nunca a Varsovia. Pero como los tiempos han cambiado, no hay un niño de por medio.
En Nubelandia (Chmurdalia), continúan las peripecias de Dominika Chmura, pero ya fuera de Polonia. Trabaja a la negra en Alemania, y llega luego a Nueva York, donde consigue el increíble trabajo, remunerado por cierto, de leerle en polaco a Eulalia Barron, señora mayor judía, proveniente de Cracovia, quien va perdiendo la vista. La historia de Eulalia y su familia es otra de las historias entrelazadas en el libro. Dominika retorna recién a Polonia para despedirse de su abuela paterna Halina y luego enterrarla. En su lecho de muerte Halina quiere revelarle su mayor secreto, pero ya apenas puede hablar, empieza a balbucear en bielorruso y repite la palabra “oso”. Y así Dominika jamás llega a enterarse que su verdadero abuelo era el ruso que bailaba con el oso y no Władek Chmura, apodado el melancólico, porque jamás pudo superar el dolor de dejar de ser herrero para convertirse en el jefe de meseros del local principal de Wałbrzych, en un mundo en el que los caballos dejaron de tener importancia. Dominika retorna posteriormente a recoger a su madre, Jadwiga, para llevarla a la isla de Kárpatos en el mar Egeo, de donde proviene la familia de Dimitri, con quien mientras tanto se ha reencontrado en Londres. En Londres también es donde se gana una beca para estudiar fotografía y empieza a hacerse conocida en el rubro. De alguna manera su historia es la historia de una gran mayoría de jóvenes polacos, que han optado por hacer su vida fuera de Polonia, y para quienes las fronteras ya no son un límite.
Ésta es tan sólo una pincelada de una trama mucho más compleja, con otros personajes que ni siquiera hemos mencionado, como Grażynka Ropuch y sus tías”, Sara, Icek Katz y otros, cuyas historias se entrelazan con las de los personajes principales. Por lo que recomendamos la lectura de ambos libros a quienes dominen el polaco o alguna lengua a la que éstos hayan sido traducidos.
Finalmente quisiera agradecer a la Embajada de Polonia en Lima, gracias a cuya biblioteca, tenemos acceso a lo más reciente de la literatura polaca.

Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

lunes, 15 de agosto de 2016

Lima - se realizó presentación de la novela "Un Universo dividido" de Isabel Sabogal

De izq. a derecha: Carlos Enrique Freyre, Willy del Pozo,
Isabel Sabogal, Elton Honores y José Gabriel Alegría
El día martes 26 de julio de este año se realizó la presentación de la novela "Un Universo dividido" de Isabel Sabogal con ilustraciones de José Gabriel Alegría. El acto se realizó en la sala "Ciro Alegría" de La Feria Internacional del Libro de Lima. Luego de unas palabras introductorias y una breve presentación de la escritora por parte del Sr. Willy del Pozo a nombre de Ediciones Altazor, comentó la novela el Sr. Elton Honores, estudioso y promotor de la literatura fantástica en el Perú. Habló luego la autora de la novela, dando un testimonio de las circunstancias en que ésta fue creada y comentando algo de la trama de la misma. Finalmente, luego de una breve presentación del escritor por parte de Willy del Pozo, dio su testimonio el Sr. Carlos Enrique Freyre, autor de la novela "Maxente", que se presentó simultáneamente. El novelista llegó para tal fin desde la ciudad de Arequipa. Ambas novelas forman parte de la colección "Anatema", dedicada a la literatura fantástica, de Ediciones Altazor; "Maxente" con el número 15 y "Un Universo dividido" con el número 16. Se sirvió luego un vino de honor.
Organizó Ediciones Altazor.

sábado, 6 de agosto de 2016

"Un Universo dividido" por Carlos Rengifo

En un ambiente casi de ensueño, con situaciones, episodios y extrañezas que ingresan en lo fantástico, una mujer "sin nombre" se ve envuelta en oscuros y luminosos espacios, pues debe transitar, a costa suya, por el camino de tres dimensiones: la Tierra, el Cielo y el Infierno. Hablando con ángeles y demonios, la protagonista recorre, asombrada, diferentes sitios fuera de lugar y de tiempo, a través de una sobria narración con escondidos aires poéticos. La travesía dantesca va cambiando e intercalándose con panoramas celestiales, en los que ciertas interrogantes vivenciales surgen para hallar y comprender el origen de la esencia de quien, atrapada en estos entornos, no logra discernir lo real de lo mágico maravilloso. Con un tono privado que, al correr de las líneas, adquiere un ritmo cadencioso de múltiples sensaciones, Un Universo dividido, de Isabel Sabogal, se adhiere a los relatos de un misticismo interno.

Texto de la contracarátula
Lima, Ediciones Altazor, 2016

miércoles, 3 de agosto de 2016

"Un Universo dividido" por Elton Honores

Hasta la fecha, Isabel Sabogal (Lima, 1958), es autora de una única novela, publicada inicialmente en 1989, y reeditada ahora por Altazor, con el nombre final de Un Universo dividido. Rossella di Paolo decía sobre esta, que presentaba “espacios arquetípicos (cielo/ infierno) y […] nos pone en contacto con símbolos universales (occidentales) y con los temores y sueños que alguna vez poblaron nuestra infancia […] [además de establecer un] juego de oposiciones mágicas: el dragón y la princesa, el ángel y el demonio, la cotidianeidad y el infinito” (La tortuga. Revista alternativa de actualidad, N°31).

La novela explora el mundo infantil, en especial el mundo femenino (por lo que puede leerse como una novela “feminista”) sobre la base de dos ejes: la casa y la mujer. Ambas forman un díptico inseparable en términos simbólicos y estereotípicos (casa-mujer). La novela narra la construcción de la identidad de la mujer, su aprendizaje y ubicación en la sociedad.

Denominamos como “mujer” al personaje central porque no tiene nombre (sí un deseo de llamarse Cristina). Esta es un ser híbrido ya que posee tres naturalezas: humana, celestial y demoníaca. Lo humano remite a ciertos afectos y emociones; lo celestial, a la pureza y bondad; y lo demoníaco, a la rebeldía, al mal y a la sexualidad, que será una pulsión constante a lo lago de la novela.

Este ser “híbrido” es “raptado” por los demonios. El personaje transitará como Dante en la Comedia, por distintos espacios: el infierno, el cielo y la tierra. La autora se apoya en la estética bíblico-religiosa para darle “verosimilitud” a las aventuras del personaje central, es decir, se apoya en la memoria social e imaginario popular. Además de Dante, podemos encontrar ecos del mundo maravilloso de Tolkien – y quizás de Neil Gaiman, en cuanto al tratamiento del universo infantil.

En términos ideológicos o sociales, la mujer es un ser rebelde, semejante a Lucifer, el ángel caído, expulsado del Paraíso; pero la mujer es también el objeto de deseo inocente, siempre llamada a caer en la tentación de la carne, es decir, de orden sexual. La mujer vive amenazada constantemente por estas presencias. Si a ello agregamos la casa como espacio represor, vemos que la autora refracta problemas reales y de actualidad, apoyándose en la estética bíblico-religiosa, maravillosa y con ecos góticos.

El final de la novela se revela como “romántico”, pues busca generar una ambigüedad sobre la narración principal. Esta no es obra del sueño, ni alucinógenos, sino como un producto de la demencia de una anciana que ha narrado su pasado. La novela se revela como un artificio, por ello, se puede notar cierta tensión por orientarse hacia el realismo “dominante” de los años 80s.

No hay, eso sí, momentos de humor, sino que el tono es grave y serio. Quizás los años del terror de los años 80s hayan calado en ese tono y búsqueda existencial sobre la condición de la mujer y su identidad. Un Universo dividido parte del imaginario maravilloso para mostrar un modo de “leer” la realidad, como una lucha eterna entre el Bien y el Mal, entre el Cielo y el Infierno, en un espacio en el que el ser humano es solo un ángel caído. Mención aparte merecen las ilustraciones del libro hechas por José Gabriel Alegría Sabogal, con claras influencias de Durero y William Blake.

Elton Honores
Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Texto de presentación del libro
el día 26 de julio del 2016
en la Feria Internacional del Libro de Lima 

martes, 2 de agosto de 2016

"Un Universo dividido" por Rossella Di Paolo


Entre el Cielo y el Infierno
Isabel Sabogal (Lima, 1958) acaba de publicar su novela Entre el Cielo y el Infierno. Un universo dividido (Ignacio Prado Pastor/ 1989). No es usual que una autora tan joven incursione en un género en el que prácticamente no encontramos exponentes femeninos en las últimas décadas. (…) Su novela es una inmersión en los planos divinos y demoníacos que existen dentro de nosotros, pero presentados aquí en sus espacios arquetípicos (Cielo/Infierno) y con los personajes que culturalmente les asignamos: ángeles, Dios, demonios, Lucifer. El personaje central es una mujer sin nombre que "revuelve cielo e infierno" como popularmente decimos, en busca de respuestas, de su nombre y de los seres que ama, y que ha perdido y encontrado a lo largo de su travesía. Esta novela nos pone en contacto con símbolos universales (occidentales) y con los terrores y sueños que alguna vez poblaron nuestra infancia. Hay un camino que une su poemario y esta novela: la rara simplicidad de los símbolos primarios, con su juego de oposiciones mágicas: el dragón y la princesa, el ángel y el demonio, la cotidianeidad y el infinito, etc. En ambos libros hay una niña-mujer sin nombre que busca el bien, en lucha permanente contra los espejismos o durezas de la realidad.

Rossella Di Paolo
Comentario publicado en la revista alternativa de actualidad "La Tortuga"
Lima, Perú, N° 31, 1989;


(Nota: La novela "Un Universo dividido" fue publicada en su primera edición con el título "Entre el Cielo y el Infierno, un Universo dividido". Lima, Ignacio Prado Pastor, 1989).

jueves, 21 de julio de 2016

"Un Universo dividido" por Gérard Romuald Szkudlarski

Isabel Sabogal en su 'nivola'1

"... La esciciparidad reflexiva está en potencia en el para-sí reflexo: basta, en efecto, que el para-sí reflejante se ponga para sí como testigo del reflejo."
(J.P. Sartre, ''El Ser y la nada'')

Si intentáramos aglutinar el título del poemario "Requiebros vanos"2 con el título de la presente novela3 obtendríamos: "Requiebros vanos entre el Cielo y el Infierno: un Universo dividido". Lejos de ser un mero juego, la íntima concatenación complementaria de ambos títulos prueba la existencia de una realidad vivencial (Erlebnis) única a partir de la cual se configura y cristaliza el universo ficcional de la novelista. La novela existencial y fantástica de Isabel Sabogal es - al igual que las 'nivolas' de Miguel de Unamuno - una introspección y proyección literaria de cierto número de temas y/ o "leit-motiv" permanentes, propios de su cosmovisión poética. Es evidente que su “nivola” constituye la "estructura categorial", la 'gestalt' de lo fantástico, el imprescindible agente conductor, el mecanismo o artificio mediante el cual la "descritura fantástica", esto es la "deconstrucción verbal" que disloca la experiencia lectural va a sintomatizarse en el lector a través de las provocaciones lecturales4.
La descritura fantástica operada por la novelista, se nos presenta así como anihilación de nuestra realidad. "Este proceso de aniquilación tiende a la destrucción de un mundo y a la reaparición del caos. De manera simultánea, y concomitante juega en sentido inverso un proceso de construcción de un mundo nuevo, que es otro..."5. Esta "mise en abîme" literaria de la que habla Michel Butor6, mediante la develación de la "inquietante extrañeza" o "ambigüedad insólita" (Unheimliche) toma cuerpo a través del género nivola elegido por Isabel Sabogal (o por el cual ella ha sido elegida). Se trata pues de una novela fantástica cuya acción se desarrolla "fuera de lugar" (utopía) y "fuera de tiempo" (ucronía). La "Inómine" protagonista "que quiso y no pudo ser Cristina" - alter ego de la escritora - recorre aparentemente espacios fantásticos en tiempos ambiguos. La trama diegética no deja nunca a pesar de los estratagemas y procedimientos descritos, de ser “Ia narración del mundo privado en un tono privado"7. Parecería, que tanto el "Cielo", como la "Tierra" y el "Infierno", al igual que los seres que habitan los tres mundos, son proyecciones mentales de la novelista, evocados mediante la aproximación inductiva y la expresión cinestésica8. Todos ellos vectores de su imaginación creativa.
Todas estas proyecciones ambivalentes9, indagaciones cognoscitivas y/o actos intuitivos poseen la frágil consistencia ectoplásmica que les otorga la imaginación poética de Isabel Sabogal. Pero poseen también la fuerza decisiva de lo a-temporal y de lo a-espacial - abstraído por tanto - de la acción transmutadora de las leyes naturales. Del universo fantástico de la novela, sólidamente estructurado parten algunos brotes de otras expresiones vecinas: lo mágico, lo maravilloso, lo extraño, lo sumatural, lo esperpéntico y diabólico y también lo realista10. Acaso sea lícito y oportuno señalar algunas semejanzas y/o paralelismos - a nivel anecdótico - entre la presente novela - y otras obras y géneros: el drama romántico, la novela gótica, los relatos de Kafka. "A puerta cerrada" de J.P. Sartre, "La Divina comedia" de Dante, "El Inómine" de Samuel Beckett, "Relatos de Belzebuth a su nieto" de G.I. Gurdieff y "En busca de lo maravilloso" de Uspensky. No tiene mayor importancia si la novelista había bebido mucho, poco o nada en todas o en algunas de las mencionadas fuentes.
"El león está hecho de la carne de los corderos que ha comido, sin que sea por ello cordero" decía Goethe. A su vez, de ser cierta la hipótesis de ía "Pantomnesia" (Omnimemoria) del subconsciente colectivo, de la consciencia acumulativa que construye y aumenta la esencia sartreana de todo ser humano, ningún concepto, ningún contenido, ninguna idea sería privativa de una mente en particular.
En tal caso lo decisivo sería no el qué, sino el cómo, es decir la forma y/o el estilo, y en este aspecto la obra de Isabel Sabogal es significativamente original y marcadamente existencial. En la dimensión creativa las conversaciones de la Inómine (Namenlose) protagonista con Dios, con los ángeles y con los demonios son tanto o más consistentes que los diálogos naturalistas que entablan los personajes de las novelas de Émile Zola. Es a partir de este "realismo" de tercer grado o realidad tercera11 y más allá del imbroglio diegético, a menudo serial, polisémico y con diferentes contrapuntos, tanto situacionales como temporales que se hace posible distinguir e identificar las principales "ideas-fuerza", verdaderas obsesiones existenciales de una mente única y agonal que no cejará en su empeño gnoseológico. Se trata de una mente bivalente: narrador/personaje. Ahora bien, “un narrador que se hace ver y habla mucho, sólo es admisible si a la vez es personaje de la historia que narra y si como tal - tiene las mismas limitaciones epistémicas"12. Esta mente única aunque bi y hasta trivalente (narrador/personaje/narrador-personaje) ostenta un doble punto de vista: la 'visión-con' y la 'visión por detrás'. La primera corresponde a la conciencia que "siente" y la segunda a la conciencia que "juzga" (tanto a los demás como a sí misma). La "visión subjetiva" se imbrica e interrelaciona con la "visión objetiva" y la percepción ya no es tan sólo la del "yo" sino que se desdobla en "él"13. Se trata pues, de un desdoblamiento trágico de la autoconsciencia, equiparable a la llamada esciciparidad reflexiva de la que habla Sartre14.
El fruto de la minuciosa y prolongada auscultación del Cielo y del Infierno es pesimista: el Universo sigue escindido y la Inómine protagonista también. El armonioso intento de "com-unión", de fusión con los demás y con los "mundos" en una unidad indisoluble fracasa, hasta llegar a la intelección de la nadedad espectral de la fuerza "humana" y de la finalidad terrena y ultraterrena. En realidad la protagonista ha sido condenada al fracaso vital por la escritora antes de nacer. Vino al mundo "mortinata". No es de extrañar que todas sus posibilidades han sido también "mortiposibilidades": "...Escaparé al temor arrojándome hacia mis propios posibles, en la medida en que considere mi objectidad como inesencial. Ello no es posible excepto si me capto en tanto que soy responsable del ser ajeno. El prójimo se convierte entonces en aquello que me hago no ser, y sus posibilidades que deniego y que puedo simplemente contemplar, o sea mortiposibilidades."15 Es una "mujer sin nombre" es decir "inómine" (Namen-lose), no "innominada". "Inómine" se aplica al ser y/o a la persona que no puede ser nombrada por alguna falla que le es connatural. En cambio "innominado" es aquello que aún no ha sido nombrado. El inómine es un ser fallido conforme con el pensamiento existencialista: "La realidad humana, al trascenderse hacia su propia posibilidad de negación, se hace ser aquello por lo cual la negación por trascendencia viene al mundo; por la realidad humana viene la falta a las cosas en forma de "potencia", "inconclusión", "aplazamiento", "potencialidad"16.
Para la filosofía existencialista, profundamente arraigada en la experiencia de la situación humana17, el hombre (Dasein)18 o "para -sí"19, producto de la derelicción y sumido en la contingencia, vive alienado hasta que logre forjar su propia esencia20. También la protagonista de la novela vive alienada (alienus = separado de los demás, del mundo y de sí mismo), siendo un ente "híbrido", "tricotómico" y "tripartito" por su origen, se halla alienada inclusive de "su" nombre. Debido a su triple e irreconciliable naturaleza vive "transterrada" y "transterriterializada". Una barrera infranqueable que los griegos llamaban "horos" le impide superar la escisión. Al igual que el "phármacos", especie de chivo expiatorio sobre el cual la "thiasis", grupo social cargaba las culpas de la comunidad, también la "Inómine" recorre en vano los tres mundos, humillada y ofendida, plegándose reiteradas veces al repetido impulso pendular que la lleva - sin cesar - a través de los mundos que corresponden a su triple naturaleza. No pudiendo "echar raíces" en ninguno de ellos, su mal resulta endémico y su alienación permanente: "aislada - dice - para siempre de la gente en un aislamiento que ya no habría de romper jamás..."21. La culpa (Schuld) de la Inómine se halla vinculada ya a su simple existencia - ya que el hombre es - según Jaspers inevitablemente culpable. Toda finitud es fuente de falsedad y ésta implica culpa22. Lo que agrava su situación haciéndola hundirse cada vez más en las "arenas movedizas" es su insaciable deseo de "ser sí misma" (Selbstheit de Heidegger) que la llevará a comprender la injustificabilidad del hombre: "la contingencia no deja de infestarlo y hace que me capte a la vez como totalmente responsable de mi ser y como totalmente injustificable..."23. Conforme aumenta el bulto de la obra, la Inómine va experimentando la pesadilla a ojos abiertos que le ha tocado vivir (existir). Encerrada en su ipseidad (Selbstheit), experimenta la decadencia existencial (Verfallen), sabe que su destino al igual que todo destino del "para- sí" (Dasein) - echado a la existencia y por ello contigente es "ser - para - la muerte" (Sein-zum-Tode) y "ser – para - el fin" (Sein-zum-Ende). Se siente invadida por la fatiga existencial (Weltschmertz), cuyo único fin posible será el anonadamiento (Nichthafte). Todo intento de "comulgar", de compartir la vida con los demás (Mitsein), de obrar al unísono con el "prójimo", con el "otro" (Mitmachen) termina inevitablemente en el fracaso. Es ella misma su propia desgracia. Ella misma es la mancha (miasma), el foco de contagio y la ponzoña que lleva en la sangre es el fruto de la herencia. Es !a úlcera que no se puede sajar, pues el dolor de la Inómine es el de ser lo que ella es y no puede dejar de ser. Desgonciada de todo lo que es algo y mucho, la Inómine hace mutis. Dolor simpar es el suyo y seguirá siéndolo mientras viva. Tal cesura entre el yo y su existencia corporal convierte a la vida en enemiga de sí misma. En el dolor dice Sartre: "la conciencia vive en su contingencia". Pero no hay nada nuevo bajo el sol: “Nil novi sub sole" decía Salomón24. "En algunos poetas líricos griegos corno Teognis Mimnermo, el dolor de vivir, sin darles cuartel ni concederles armisticio, no tiene consuelo. Job, en su desdicha, querría no haber nacido. También estos poetas pregonan que no haber nacido sería lo mejor o en su defecto, "morir cuanto antes"25.
La tragedia se emplea en cosas respectivas al dolor del hombre, cuando éste colide aflictivamente con el mundo de su alrededor, de adentro o de arriba, en un conflicto práctico, psicológico o religioso. "El dolor humano es el terrazgo donde nace la tragedia. El sufrimiento de un alma, que puede sufrir con grandeza, eso y sólo eso es la tragedia..."26. En la novela de Isabel Sabogal se produce un doble movimiento atenuante que disminuye la crispación trágico – existencial mediante la representación sublimada del dolor humano. Sublimación que conduce de la conocida "mimesis" a la cristalización poética o "poiesis". A su vez el efecto cathártico, del que habla Aristóteles, resulta potencializado debido a la dimensión fantástica de la novela. También Vigotski27 recurre al término clásico de "catharsis" para denominar ese movimiento interno fundamental que se cristaliza en la estructura de la obra.
Sin embargo, para él, se trata más bien, de la solución de ciertos problemas de la personalidad, del descubrimiento de una verdad más humana, más elevada, de los fenómenos y situaciones de la vida. Los sentimientos, emociones, pasiones, forman parte del contenido de la obra de arte, pero en ella se transforman28. Al igual que un procedimiento artístico provoca la metamorfosis del material de la obra, puede provocar asimismo la metamorfosis de los sentimientos. Esta metamorfosis consiste en que éstos se elevan sobre los sentimientos individuales, se generalizan y se tornan sociales. Así, el significado y función de una novela que trasunta dolor, soledad y alienación, no consiste en contagiarnos estos sentimientos y/o estados, sino en plasmar esta soledad, este dolor de tal forma que, al hombre se le descubra algo nuevo, en una verdad más elevada y más humana.
Este es el segundo nacimiento de la "Inómine". Le deseamos que se convierta en una realidad patente y potente. Que conquiste el nombre, pero que sea "su nombre", que se mantenga incólume en su conquista, que preserve siempre la actitud erecta y aspirante y que mantenga la fidelidad al ser permanente frente al estar pasajero.

Gérard Romuald Szkudlarski,
Lima, julio de 1989.
(Epílogo de la novela "Un Universo dividido", publicada en su primera edición con el título "Entre el Cielo y el Infierno, un Universo dividido").

1Es así como Miguel de Unamuno denomina a sus novelas debido a su peculiar estructuración y original contenido.
2Isabel Sabogal, “Requiebros vanos”, Ignacio Prado Pastor Editor, Lima, 1988.
3Hemos tenido también en cuenta el título provisional de esta novela: "Historia de una mujer sin nombre" que conjugado con "Requiebros vanos" daría: "Requiebros vanos de una mujer sin nombre".
4Cf. Harry Belevan, “Teoría de lo fantástico”; Editorial Anagrama, Barcelona, 1976. Y "Antología del Cuento Fantástico Peruano" (Introducción), Ed. UNMSM, Lima, 1977.
5Robert Volmat en Harry Beleván; Op. cit. p. XXIV.
6 Cf. "Le livre et ses miroirs dans l'oeuvre de Michel Butor"; Archives des lettres modernes, N° 135; Mirand, París, 1974.
7Wolfgang Kayser, “Interpretación y análisis de la obra literaria”, Editorial Gredos, Madrid, 1961, p. 481.
8Jeanne Bemis, "L'imagination", p. 54; P.U.F. En Harry Beleván; Op. cit p. XXII.
9A menudo "bivalentes" y hasta "trivalentes".
10Harry Beleván, Op. Cit., p. XLV.
11Mario Vargas Llosa, "Harry Belevan o el robo perfecto”, en: “Escuchando tras la puerta”, p. 8; Tusquets Editores, Barcelona, 1975.
12Cf. Susana Reisz de Rivarola, "Teoría literaria", 2da. Ed., P.U.C.P., 1987.
13Cf. Anderson Imbert, "Crítica interna".
14Cf. J.P. Sartre. "El ser y la nada", p. 214.
15Cf. J.P. Sartre, Ibid., pp. 368/369.
16Ibidem, p. 261.
17Cf. Erich Koechler, "La torre y el abismo".
18La palabra "Dasein" designa - en la terminología existencialista heideggeriana al ser humano que echado a la existencia - simplemente "está allí".
19Es la variante sartreana del Dasein.
20Para Sartre, Cf. op. cit., el hombre primero existe para luego forjar su propia esencia ("la existencia precede a la esencia").
21Cf. Isabel Sabogal: "Entre el Cielo y el Infierno, un Universo dividido" (título con el que la presente novela fue publicada en 1989).
22Soy culpable frente al otro. Culpable en primer lugar, cuando bajo su mirada experimento mi alineación y desnudez como caída que debo asumir; es el sentido del famoso: "Conocieron que estaban desnudos" de la Escritura. Sartre, Op. cit., p. 508.
23J.P. Sartre, Op.cit., p. 393.
24Eclesiastés I/10.
25Cf. José Lasso de la Vega, "De Sófocles a Brecht", Editorial Planeta, Barcelona, 1971, p. 22.
26José S. Lasso de la Vega, Op. cit.p.15.
27Cf. A.N. Leontiev en Liev Siemionovich Vigotski, "Psicología del arte". Prólogo, pp. 9-11.

28Ibidem, p. 10.