lunes, 12 de octubre de 2020

Sobre la novela "El Imperio de las nubes" de Jacek Dukaj

Esta será una breve reseña de la novela „El Imperio de las nubes” del escritor polaco Jacek Dukaj. Una novela un tanto difícil de definir, que presupone por parte del lector el conocimiento, tanto de la literatura polaca, así como de la historia de los siglos XIX y XX. Y, como no, el reconocimiento de las alusiones bíblicas en las figuras de Jacob y Esaú

Pero si bien el punto visible de la novela es el Japón (pues el punto invisible es Polonia), el autor no presupone un conocimiento de la literatura y cultura japonesas. Al final del libro, en un epílogo titulado: „Sobre la ruptura o el surgimiento de los significados”, divaga sobre  tales temas como el símbolo, el significado, la poesía o el surgimiento de la literatura japonesa, entre otros. Además nos explica detalladamente qué cosa es el haiku, confesándonos que esta novela ha sido un intento de crear un haiku en prosa. Luego del epílogo, sigue un minidiccionario (¡de apenas dieciséis páginas!) con los términos japoneses contenidos en el libro. Digamos pues, que de alguna manera, la novela es un homenaje a la cultura japonesa.


El personaje principal es Kiyoko, a quien conocemos de niña, en la isla de Hokkaido. Esto sucede en la época del Emperador Mutsuhito. El padre de Kiyoko fue ajusticiado por participar en una rebelión contra la introducción de las costumbres y tecnología occidental en el Japón.

Los hijos de los cuatro “indultados”, pues se perdonó la pena a sus familias, fueron enviados a estudiar sokki, la escritura fonética japonesa, así como las lenguas occidentales, inglés, francés y alemán, donde el doctor Aka. Estos pequeños se preparan desde niños para servir, a diferencia de sus padres, fielmente al Emperador. En las tardes, bajo la tutela de la esposa del doctor, Kiyoko ejercita los signos de las formas simbólicas de la escritura japonesa, el kana y el kanji, al cual transcribe lo que ha escrito en sokki.


Pasados los años, llega un forastero a la isla de Hokkaido. Se trata de Julian Ochocki, quien arriba, gracias a un acuerdo secreto hecho entre Stanisław Wokulski y el Emperador Mutsuhito. Wokulski le entregó al Emperador una grulla de metal, construida en base a la fórmula del profesor Geist. El fin común es el de debilitar al Imperio Ruso, cosa que le conviene, tanto al Japón, como a Wokulski, quien como patriota polaco, lucha por liberar a su patria del dominio ruso. El ingeniero Ochocki llega pues, a enseñar la tecnología de la producción del tetsu tamasi, el metal más ligero que el aire, en la isla de Hokkaido.

Y aquí es donde entramos al tema del conocimiento de la literatura polaca, pues tanto Ochocki, como Wokulski y el profesor Geist, quien soñaba con crear un metal más ligero que el aire, son personajes ficticios, sacados de la novela "La muñeca” de Bolesław Prus. Novela publicada en 1890, época en la que, si bien ya existían globos aerostáticos, faltaba aún mucho para llegar a la aviación.

Ochocki llega acompañado de su hijo Esaú, a quien se vio obligado a separar de su gemelo Jacob, por las luchas continuas entre ambos. Eran tan fuertes, que el ingeniero temía, que pudieran conducir a la muerte de uno de ellos. Recordemos que en la tradición bíblica, Esaú le vendió su primogenitura a Jacob por un plato de lentejas.

Por recomendación del doctor Aka, Kiyoko entra a trabajar como traductora de Julian Ochocki. La chica copia en sokki todo lo que dice Ochocki en francés y luego lo pasa a la escritura simbólica kanji. Pero al pasarlo, le da su propio significado.


Diez años después estalla la guerra ruso - japonesa. Y aquí pasamos al tema de la ficción histórica, llamada también historia alternativa. La guerra ruso-japonesa efectivamente se dio, de 1904 a 1905, siendo ganadores los japoneses. Pero no gracias a las naves, hechas de tetsu tamasi, que en la novela bombardearon al enemigo desde arriba.

Esaú se alista como miembro del ejército nipón. Kiyoko parte al frente como traductora y conocedora de los secretos de los aparatos más ligeros que el aire. Lo hace en reemplazo de Ochocki, quien se encuentra medio ciego y a punto de perder la razón.

Luego de la capitulación de Rusia, los dos hermanos, Jacob y Esaú, se encuentran en Pekín. Jacob ha viajado con una identidad falsa, con el fin de encontrar a su hermano o su padre, para acceder a la tecnología del tetsu tamasi y poder utilizarla a favor de la independencia de Polonia. Tiene una red de patriotas polacos favorables a la causa, quienes en las filas del Ejército Ruso han llegado a Pekín.

Kiyoko se percata antes de tiempo de lo que ha de suceder. Y lo que sucede es que Jacob secuestra una de las naves y bombardea el Palacio Imperial de Pekín. Esaú, parte en su búsqueda, defendiendo el honor del Ejército Japonés. Los dos hermanos se enfrascan en una lucha mortífera en el Cielo. Lucha que continuará durante años enteros. Recordamos al lector que en la tradición bíblica, Jacob luchó contra el ángel y le ganó. 


Gracias al secreto de la producción del tetsu tamasi, conocido aparentemente sólo por Kiyoko, pues Ochocki perdió la razón, Japón se convierte en una potencia mundial que se extiende de un océano a otro. Nadie entiende porqué una de las cláusulas impuestas por el Imperio Nipón ha sido la de abogar por un territorio independiente para la República de Polonia, con Stanisław Wokulski de presidente.  

Kiyoko llega a anciana, viviendo pobremente en Okamu, el poblado donde se ha criado, en la isla de Hokkaido. Allí es donde la busca Reiko Nobuyuki, nieto de Reiko Hikari, a quien Kiyoko conoció durante la guerra. De los apuntes tomados por su abuelo, Reiko nieto dedujo que fue ella, quien en realidad ideó la tecnología del tetsu tamasi, al transcribir lo dicho por Ochocki del sokko al kanji.

„- La paradoja de Ochocki” - le dice - “porque era Usted, quien le alcanzaba las fórmulas. ¿Verdad? Y él, de puro celo, la borró de la historia.” *

Es una época en la que ya se construyen, gracias a dicha tecnología, ciudades enteras en el aire, al abrigo de tales peligros como los aluviones o terremotos. Kiyoko podría ser millonaria, en vez de vivir pobremente en una aldea, donde la consideran una bruja loca. Pero Kiyoko dice no saber nada.

Alguna vez, en la época de la guerra, Kiyoko le había dicho a Reiko abuelo, que si se develaba el secreto, los demás imperios acabarían robándole la tecnología al Japón,  utilizándola en su contra. Pero eso no sucedió y, así como durante sus conversaciones con Reiko Hikaru, Kiyoko dice no saber nada.

La mujer persiste en quedarse en Okamu, adonde muere cuando los pobladores del lugar prenden fuego a su casucha, acusándola de la desaparición de cuatro niños. Por el cielo se esparcen diferentes figuras luminosas, hechas de tetsu tamasi, los juguetes que Kiyoko fabricaba para sí misma...


*Jacek Dukaj, “El Imperio de las nubes”, p. 243

Traducción: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski



Ficha bibliográfica:

Jacek Dukaj: „El Imperio de las nubes” (Imperium chmur)

Cracovia, Wydawnictwo Literackie, 2020

ISBN: 9788308070635

Idioma: Polaco


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