miércoles, 25 de mayo de 2022

Maja Lidia Kossakowska

Escribir como Maja Lidia Kossakowska, decía yo alguna vez. Escribir diciendo que las dunas parecían camellos dormidos o que el cielo tenía el aspecto de un jean desteñido…

Pero Maja Lidia no escribirá nada más, pues falleció calcinada por el fuego en la noche del 22 al 23 de mayo de este año, en su casa de campo en Stare Załubice, cerca a Varsovia. Tenía cincuenta años y escribía literatura fantástica en polaco. Era además arqueóloga y conocedora de las mitologías del mundo entero, que entremezclaba en su obra. Hace algunos años reseñé aquí uno de sus libros.

La muerte la alcanzó en una cabaña de madera, seguramente llena de libros y papeles,  por tratarse de una casa de escritores, en la que encima se utilizaba leña para calentar. En otras palabras, en un lugar lleno de materiales inflamables por antonomasia.

Su esposo, Jarosław Grzędowicz, también escritor de literatura fantástica, había salido a traer leña, cuando sucedió el incendio. Alcanzó a llamar a los bomberos, pero ya no lograron rescatarla.


Esperamos que haya llegado a alguno de los Cielos, que tanto le gustaba describir. Y que en la taberna "Pan y peces" pueda consumir un plato de lentejas, brindando con el vino de Noé...

sábado, 14 de mayo de 2022

Mi relato en la revista "Relatos increíbles" 26

Estimad@s lector@s

Los invito a leer mi relato „Nuestro pueblo errante” en el Nº 26 de la revista "Relatos increíbles".

Revista que pueden adquirir, siguiendo uno de los siguientes enlaces:


martes, 29 de marzo de 2022

Sobre el segundo libro de la novela "El amante polaco" de Elena Poniatowska

Esta será una breve reseña del segundo libro de la novela „El amante polaco” de Elena Poniatowska. O tal vez debiera decir de las novelas, en plural, pues en realidad se trata de dos novelas intercaladas en el mismo volumen.

En la primera seguimos las peripecias del rey Estanislao Augusto Poniatowski en la Varsovia del siglo XVIII. Esta me resulta más cercana, puesto que tanto la ciudad, en la que he vivido algunos años, como algunos apellidos, tales como Radziwiłł, Czartoryski o Branicki, me resultan familiares. Además la autora se esfuerza en explicar quién es quien.

En la segunda seguimos las peripecias de la autora en el México de los siglos XX y XXI y allí si me siento totalmente perdida. Puesto que en este caso la autora no se esfuerza en explicar quién es quien, al detalle. Y como ya dije, en la reseña anterior, sólo ubicaba, antes de leer el libro, algunos nombres, como el de Elena Garro u Octavio Paz. Y ojo, que he estudiado Lingüística y Literatura Hispánica en la Universidad Católica de Lima. ¿Cómo se sentirá pues el lector hispano, ajeno a las latitudes mexicanas, que no tenga esa formación?

Alguna vez Gabriela Cuba, quien vivió varios años en España, me comentaba lo difícil que es para nosotr@s, l@s escritor@s, traspasar las fronteras nacionales, por no decir regionales. Aparentemente, al hablar la misma lengua, formamos parte del mismo universo, pero no es así.

- En España - me decía - el escritor peruano es Mario Vargas Llosa. Y uno que otro tal vez  haya leído o haya escuchado hablar de Bryce Echenique. Pero nada más.

En todo caso, el círculo mexicano de hace poco más de medio siglo hasta la fecha, definitivamente no es el mío. Pero no puedo negar que he aprendido algo. Pues si bien sabía que México es un país marcado por los atentados políticos y alguna que otra matanza, como la de 1968, no conocía los detalles.

En todo caso se trata de dos novelas separadas, que no tienen nada que ver entre sí. Porque tampoco estamos frente a una saga familiar, en la que se narran los hechos detallados de lo acontecido a las generaciones sucesivas, hasta dar con la autora del libro.

Si bien, al leer el primer libro, el intercalar ambas historias, me pareció un recurso interesante, debo admitir que en cuanto al segundo, eso me dificultaba mucho la lectura. Por lo que finalmente acabé leyéndolas por separado.


Y en cuanto a la parte que corresponde a la historia del rey Estanislao Augusto Poniatowski, aparte de aclarar nuevamente que eran los trineos y no los carruajes, los que se deslizaban sobre el hielo; y que el castillo de Wawel, así como el barrio de Kazimierz se encuentran en Cracovia y no en Varsovia, no me queda más que felicitar a la autora por la investigación realizada.


Ficha bibliográfica:

Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 2

México, Seix Barral, 2021

Idioma: Español

 

martes, 22 de marzo de 2022

O Limie, moim mieście rodzinnym

Zawsze wilgoć. Wilgoć, która ochładzała nawet duszę. I zawsze szarość. Szary to był jedyny kolor, który panował nad miastem. Bez śpiewu ptaków, bez czystego nieba, bez niczego.

Carmen Rosa Tola: „Ziemia samotności” (Tierra de soledad)

Tłumaczenie z hiszpańskiego: Isabel Sabogal Dunin-Borkowski

martes, 15 de marzo de 2022

Sobre los muertos

La lista de mis muertos se alarga, hasta que me vence el sueño.



Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 2

martes, 8 de marzo de 2022

De naturaleza inútil

La cultura aún no protegió a nadie ante la guerra. Al menos no ante un avión, un tanque, un soldado. Nunca desvió el curso de un misil, el estallido de una bomba, el disparo de un arma. La cultura en un conflicto pareciera pues ser inútil. No tiene ninguna capacidad de lucha, es difícil mandarla al frente, no se construirá con ella ningún refugio ni búnker.

 

Pero simultáneamente - en el fondo del corazón, todos sabemos que esa es una verdad a medias. Cuando empacas todos tus enseres y te escapas, no sacarás los libros del estante, no meterás el reproductor de discos dentro de tu mochila. Te llevarás lo más importante. Pero luego, de noche, cuando esperas, cuando no puedes dormir, allí se desarrolla otra guerra. Por tu corazón, tu mente y tu alma. Y entonces la cultura resulta de pronto ser útil. Cual un dique contra una programación malévola, que pretende infectar todos los archivos de tu cerebro.

 

Por eso en tiempos de guerra la gente escribe poesía, aunque la poesía parece lo más inútil de todo. Pero  si lo escribes, si te concentras en poner en palabras aquello, que no puedes captar con la razón, entonces de alguna manera, dibujas tu propia imagen de lo que está sucediendo. Porque lo escrito se torna verdadero. Lo escrito queda domesticado de alguna manera. Lo escrito significa que existe y que, si bien no tenemos control sobre el mundo, lo tenemos sobre las palabras.

 

La cultura permite tomar aire, capturar un fragmento de nuestra experiencia común como humanos, convencernos por un instante que no estamos solos. Nos sirve también para no pensar obsesivamente en lo mismo, no marcar todo el tiempo el mismo número de teléfono, poner algo para distraer al niño, porque las horas son largas, la noche es larga, el viaje es largo. A veces la cultura nos da algo, que no nos puede dar nada más - cuando la gente no sabe qué hacer canta junta y a veces, por una extraña razón, eso cambia algo, si no en la realidad, sí en los corazones.


Cuando se eleva el polvo de la guerra, pareciera que la cultura no defenderá a nadie ante nada, más cuando cae, resulta que salva los corazones, la mente y a veces el alma. Nos da fuerzas para luchar, nos da una conciencia e identidad común a defender. Nos da puntos de referencia en común, que hacen, que podamos decirnos mucho, con la sola línea de un texto, una canción, la alusión a un chiste estúpido. Un código de guerra privado indescifrable, que nadie puede quebrar, porque es „nuestro”.

 

Porque la isla en la que cayeron los soldados, es la isla donde enterraron a Aquiles, porque lo que dijeron, suena como una cita que nos resuena en la cabeza, sobre la guardia, que perece, pero no se rinde. Porque movilizan en nosotros todas esas metáforas poéticas - porque de pronto nos cuadra más que nunca el fragmento del  poema „Reducto de Ordon”*, porque el esquema del heroísmo se inscribe en lo que nos enseñaron en múltiples textos y que vimos por nuestra cuenta en múltiples películas. Nutrimos la cultura con lo que sentimos, la cultura se entrelaza con la propaganda - no la  nefasta, sino la bien entendida, la que nos permite levantar los ánimos. La cultura transforma los hechos en relatos y los relatos en narraciones, que luego fluyen a través de nuestra memoria y sensibilidad. 


El humor, que es parte de la cultura, aunque impensable al inicio de la guerra, luego se convierte también en una válvula de escape. Los chistes europeos nos divierten, los que llegan de Ucrania nos hacen un nudo en la garganta, los de Estado Unidos nos sacan de quicio. Esa parte de la cultura nos muestra dónde está la percepción de lo que sucede, quién entiende qué cosa de ese gran mapa. Si existiera una tira reactiva, que permitiera determinar - quién se ubica dónde en esta guerra, la mejor prueba es el humor. Dime de qué y cómo bromeas y te diré dónde estás.

 

Finalmente - dentro de un tiempo, aunque parezca increíble, trataremos de contarnos todo esto. Escribir, hacer una película, escoger a los actores, elegir las palabras y señales. Crearemos una imagen que plasmaremos en la memoria y los corazones. Lo haremos, porque así lo hacemos con cada guerra. Hablamos sobre ella, porque no sabemos  hacerlo de otra manera, porque la necesidad de narrar es tan grande, que nada la detendrá. Y esta guerra también la inscribiremos como parte de la cultura - porque es nuestro gran catálogo de vivencias, que no podemos digerir a solas.  


No sé sobre las guerras nada más de lo que me enseñaron, lo que leí, lo que me contaron. Pero casi en todas las narraciones aparecía una voz que decía, que la cultura ayudaba a la gente, que era su punto de referencia, que su preciosa inutilidad en un mundo en el que todo se califica según su utilidad en el esfuerzo de la guerra - se convertía en invalorable a su manera. En contra de todos los esquemas que uno tiene en la cabeza, donde no hay nada aparte del dolor, el sacrificio y el pavor - la gente necesitaba también cosas básicamente inútiles. Que no cuadraban absolutamente con los esquemas. Me parece que la gente no han cambiado. Y creo que no cambiará nunca.



 * Poema épico de Adam Mickiewicz, en el que el personaje titular Ordon, prefiere la muerte a caer en manos enemigas, las del Ejército del Zar de Rusia.




Publicado por Katarzyna Czajka-Kominiarczuk en el blog zwierz popkuturalny (animal de la cultura pop) el 26 de febrero del 2022, a dos días de la invasión de Rusia a Ucrania.

Traducción y notas de Isabel Sabogal Dunin-Borkowski


domingo, 27 de febrero de 2022

Sobre el primer libro de la novela "El amante polaco" de Elena Poniatowska

Esta será una breve reseña del primer libro de la novela „El amante polaco” de Elena Poniatowska. Es obvio que el título, que por cierto desconocía, me atrajo desde un inicio, por mi interés, si no obsesión, en la historia de Polonia. En ese sentido puedo decir que el libro no me ha defraudado, si bien tiene algunos detalles difíciles de digerir para alguien, que conoce a fondo la realidad geográfica polaca. Como que sobre la nieve se avanza en trineo y no en carruaje o berlina. 

Por otro lado, a pesar de que Seix Barral es una editorial aparentemente muy cuidadosa, en el mapa al inicio del libro figura el mar Báltico como el Ducado de Prusia; y la monarquía austríaca como Imperio Austro-Húngaro, a pesar de que en el siglo XVIII no existía bajo ese nombre. Pero insisto, estos son errores de edición, no de la novela.


De todas maneras me resultó muy interesante leer una novela en la que se presenta la historia del rey Estanislao Augusto Poniatowski, llamado cariñosamente Staś, en base a su diario, escrito en francés. El libro tampoco pretende hacer un análisis exhaustivo de la historia de la Polonia dieciochesca, centrándose sobre todo en la formación recibida por Estanislao, tanto en Polonia, como en Francia, Holanda, Gran Bretaña, Sajona y Rusia; así como en sus amores a vida o muerte con Catalina la Grande. Y debo admitir que la autora ha hecho un trabajo de investigación encomiable, tanto más difícil, cuanto que no habla polaco. Lo que si puede resultar incomprensible para el lector hispano, sin una explicación previa, es de porqué Estanislao, llegó a ser rey, sin haber nacido como tal. Y es que desde la segunda mitad de siglo XVI, los reyes de la República de las Dos Naciones (Polonia y Lituania) eran elegidos por la nobleza polaco-lituana. El primer libro finaliza con la coronación de Estanislao Poniatowski.


Eso en cuanto a la parte histórica. Aparte el libro entrelaza los sucesos de la vida de Estanislao Poniatowski, con los de la vida de la descendiente de su hermano y autora del mismo, Elena Poniatowska, descritos en primera persona. Recurso que me parece interesante y que tal vez algún día llegue a utilizar. La autora nos dice en algún momento, que ella era la de todos los privilegios, cosa en la que sinceramente dudo. ¿Pues es acaso un privilegio fugarte a los diez años de edad, al otro lado del mundo en medio de la guerra? ¿Así fuera a la tierra de tu madre? Y sé que no lo es, pues yo misma desciendo por línea materna de migrantes de la nobleza polaca. ¿Es acaso un privilegio estudiar en un internado, alejada de tu familia durante cuatro años, para que luego te digan, que tu certificado no es válido para realizar estudios universitarios en México? ¿Es acaso un privilegio el que te violen, sin saber que te están violando, porque nadie te habló nunca del tema? ¿Es acaso un privilegio el que te envíen a dar a luz a Roma, vale decir nuevamente al otro lado del mundo, sin siquiera informarle a tu padre de tu estado? Y finalmente, ¿es acaso un privilegio el que te fuercen a entregar a tu hijo en manos de tus tíos, para que tenga apellido, posición y familia? (Sin embargo aclaro, que el hijo volvió felizmente con ella, gracias a la intervención de su abuela materna y bisabuela del niño, quien los acogió en su casa).

Porque todo esto es lo que le sucedió a la autora, quien tuvo la valentía de denunciarlo a los 88 años en la novela en cuestión. Y quien, luego de lo sucedido cuando era chiquilla, tuvo la fuerza para seguir con su vida y obra. Y es que las jóvenes de hoy, no tienen conciencia de lo que era ser mujer en el mundo hispano (y no sólo), hace apenas medio siglo.


Para finalizar diré, que personalmente me resultaron mucho más familiares los personajes del siglo XVIII, que los de la juventud mexicana de la autora, cuyos nombres, a excepción de Octavio Paz, Diego Rivera, Juan Rulfo y tal vez alguno más, desconocía totalmente. Pero eso es una particularidad propia de mi persona, quien vive más en la historia, que en el presente.

Diré también, que a pesar de las objeciones presentadas al comienzo de la reseña, recomiendo encarecidamente al lector hispano, la lectura de esta novela. 



Ficha bibliográfica:

Elena Poniatowska: „El amante polaco”, libro 1

México, Seix Barral, 2019

Idioma: Español


lunes, 7 de febrero de 2022

Mis lecturas del 2019

Estimados lectores, continuando con la serie de lecturas realizadas, presento aquí un índice, lo más completo posible, de mis lecturas del 2019. Al igual que en los índices anteriores (lecturas del 2020 y 2021), pongo junto al título de cada libro no reseñado, el idioma en el que lo he leído. No es el caso de los libros reseñados en este blog, pues las reseñas respectivas a las que vienen enlazados, contienen todo ese tipo de detalles.


  1. Andrzej Ziemiański: „Acaya” (tomos I, II i III)
  2. Odi Gonzales: „Ciudad (c)oral”. Libro de poesía, en el que, aparte del español, idioma  en el que ha sido principalmente escrito, hay voces en quecha y en inglés.
  3. David Bellos: „El pez en la higuera. Una historia fabulosa de la traducción”. Creo que no es necesario explicar mi interés en este tipo de libros. Leído en su traducción del inglés al polaco.
  4. Paulina Wilk: „Señas particulares” („Znaki szczególne”). Idioma: polaco.
  5. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya” tomo I
  6. Milena Busquets: „I to przeminie” („Todo esto pasará”). Leído en su traducción del español al polaco hecha por Maria Mróz. La novela no es nada del otro mundo, pero la traducción es de primera. Lo que sí, luego de leerla, me dieron ganas de conocer Cadaqués.
  7. Janusz Zajdel: „Saliendo de la sombra” („Wyjście z cienia”). Idioma: polaco.
  8. Paweł Jasienica: „Reflexiones sobre la guerra civil” 
  9. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya”, tomo II
  10. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya”, tomo III
  11. Katarzyna Berenika Miszczuk: „Yo, diablesa” („Ja, diablica”). Creo que es más que obvio mi interés por el título, pero se trata más de una parodia, que de un libro filosófico. Idioma: polaco.
  12. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya”, tomo IV
  13. Andrzej Ziemiański: „El monumento de la Emperatriz Acaya”, tomo V
  14. Andrzej Ziemiański: „Virion. El oráculo”
  15. Andrzej Ziemiański: „Virion. La redada”
  16. Andrzej Ziemiański: "Virion. El adepto"
  17. Mary Kubica: „Grzeczna dziewczynka” („Una buena chica”). Leído en su traducción del inglés al español.
  18. Aleksandr Pushkin: „Dubrowski”. Leído en su traducción del ruso al polaco.
  19. Olga Tokarczuk: „El viaje de los hombres del Libro”
  20. Andrzej Filipiuk: „Bosque malo”Mi
  21. Andrzej Filipiuk: „La lobera”
  22. Andrzej Pilipiuk: "La reputación"
  23. Andrzej Pilipiuk: "Un litro de plomo líquido"
  24. Andrzej Pilipiuk: "2586 pasos"
  25. Andrzej Pilipiuk: "La cantimplora zarista"
  26. Andrzej Pilipiuk: "Aparatus"
  27. Andrzej Pilipiuk: "El zapatero de Lichtenrade"
  28. Andrzej Pilipiuk: "Fiebre roja"
  29. Antoni Słonimski: „Recuerdos de Varsovia” („Wspomnienia warszawskie”). Idioma: polaco.
  30. Gloria Mendoza Borda: „Un otoño azul”
  31. Janusz Leon Wiśniewski: „La soledad en la red”
  32. Maria Janion: „La inaudita eslavidad”
  33. Carmen Rosa Tola: „Tierra de soledad”. Idioma: español.
  34. Isabel Allende: „El cuaderno de Maya”. Idioma: español.
  35. Isabel Allende: „El juego de Ripper”. Idioma: español.
  36. Isabel Allende: „Largo pétalo de mar”. Idioma: español.

 

domingo, 30 de enero de 2022

Mis lecturas del 2020

Estimados lectores, continuando con la serie de lecturas realizadas, presento aquí un índice, lo más completo posible, de mis lecturas del 2020. Al igual que en el índice anterior (lecturas del 2021), pongo junto al título de cada libro no reseñado y/o comentado en el blog, el idioma en el que lo he leído, pues ha habido lectores que me han preguntado dónde conseguir libros que no han sido traducidos al castellano. No es el caso de los libros reseñados en este blog, pues las reseñas respectivas a las que vienen enlazados, contienen todo ese tipo de detalles.


  1. Rolando Rojas Rojas: "La revolución de los arrendires"
  2. Eva García Sáenz de Urturi: "El silencio de la ciudad blanca"
  3. Andrzej Ziemiański: „Virion. El espadachín
  4. Carlos Enrique Freyre: „Maxente”
  5. Katarzyna Berenika Miszczuk: „La murmuradora”.
  6. Katarzyna Berenika Miszczuk: „La noche de Kupala”
  7. Katarzyna Berenika Miszczuk: „El invocador”
  8. Katarzyna Berenika Miszczuk: „Solsticio”
  9. Jacek Dehnel: „El jardín de Lala”
  10. Elena Ferrante: „Una amiga estupenda”. Leído en su traducción del italiano al español.
  11. Elena Ferrante: „Un mal nombre”. Leído en su traducción del italiano al español.
  12. Elena Ferrante: „Las deudas del cuerpo”. Leído en su traducción del italiano al español.
  13. Ferrante: „La niña perdida”. Leído en su traducción del italiano al español.
  14. Maja Lidia Kossakowska: „El monstruo del mediodía” („Upiór południa”). Idioma: polaco.
  15. Maja Lidia Kossakowska: "Las puertas de la Luminosidad", tomo I
  16. Jacek Dehnel: „Balzaquiada” („Balzakiana”). Relatos muy bien escritos, pero para mi gusto, demasiado tristes. Idioma: polaco.
  17. Jacek Dukaj: „Post- escritura” („Po piśmie”). Ensayo interesante sobre el fin de la escritura, frente a la fuerza de la imagen. Idioma: polaco.
  18. Andrzej Pilipiuk: „El monstruo de las ruinas”
  19. Andrzej Pilipiuk: „El amigo del hombre”
  20. Revista „Relatos increíbles” Nº 17
  21. Revista „Relatos increíbles” Nº 19
  22. Jacek Dukaj: „El Imperio de las nubes”
  23. Gabriela Cuba Espinoza: "Sentidos" 
  24. Jacek Dehnel: „Saturno” („Saturn”). Simplemente genial. Idioma: polaco.
  25. „Alejandra David-Néel” („Alexandre David-Néel”). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  26. „María Antonieta” 1 („Marie Antoinette” 1). Serie „Los grandes personajes de la historia en cómic” („Les grands personnages de l’histoire en bande dessinée”). Publicado por „Le monde”. Idioma: francés.
  27. Jacek Dehnel: „Diario del año crístico”